miércoles, 31 de diciembre de 2014
Una buena pregunta por si hay que cambiar de tema en la cena
¿Cómo podría, por ejemplo, una polilla que come lana australiana demostrar a las otras que existe Australia?
Italo Calvino
Que sea rica, la cena, la compañía, la noche. El año.
martes, 30 de diciembre de 2014
Sospecho que me repito, pero aún así.
Dulzura colosal
Dulce mi miel de besos siemprevivos
Alma de almíbar y manosusurros
Te amoro terriblesco de gozo fugitivo
Todo se acaba y somos melarquía
Nos amamos nos manos nos imamos
Másmás en la lactancia ambrosíaca
drogadictos de mostos suculentos
Seres labiales ningún otro opio
no nos satisfará la boca calda
Carlos Edmundo de Ory
lunes, 29 de diciembre de 2014
Fabio Morábito.
En la mañana oigo los coches
que no pueden
arrancar.
A lo mejor, entre los árboles,
hay pájaros así,
que tardan en lanzarse
al diario vuelo,
y algunos nunca lo consiguen.
Me alegro cuando un auto,
enfriado por la noche,
recuerda al fin la combustión
y prende sus circuitos.
Qué hermoso es el ruido
del motor,
la realidad vuelta a su cauce.
¿Cómo le harán los pájaros
para saber en qué momento,
si se echan a volar,
no corren ya peligro?
¿Qué nervio de su vuelo
les avisa
que son de nuevo libres
entre las frondas de los árboles?
sábado, 27 de diciembre de 2014
Loa a Los Borrajas.
Descubrí que estaba más serena que
deprimida ayer, cuando mi hermana hizo un gesto y todos nos pusimos
en fila al unísono, los chicos para el llevar el féretro y nosotras
para coger las flores. Aún sigo teniendo esa intensa tristeza con paz, ese sentimiento que produce pasar un día con mi familia, convertidos en moléculas que se abrazan.
Los borrajas nos queremos sin fisuras, los 20 primos, sus 16 consortes, su innumerable prole y sus consortes y sus hijos. María Jesús, que era la vecina pequeña de mis abuelos y mis
tíos, dice que la artífice de tanta armonía fue mi abuela, que tenía una sabiduría
natural. David me dijo que mi madre era el núcleo y también que
individualmente tenemos muchísimos defectos, pero juntos somos la
maquinaria humana mejor engrasada que conoce.
Ahora me arrepiento de haberme perdido
tantas bodas, ¡pero para qué me hice yo objetora nupcial! Parece uno de sus suaves castigos, sueño que voy a comprarme ropa para una boda con
mi madre una noche sí y otra también.
Ayer, en nuestro cuarto funeral de este
año, estaba pensando que tenía que escribir esto. Decirles, ya
correrá la voz, que no me imagino estos horribes meses sin sus
cuidados, sin sus abrazos, sin sus mensajes, sin sus llamadas. Que
son una de esas fortunas raras los borrajas, y han sido la mejor
escuela de convivencia y respeto que una pueda imaginar.
P.D. En la boda de mis bisabuelos había ternasco, cosa extrañísima en la época, pero contando con que la bisabuela Lamberta ya era transportista, se dedicaba a hacer recados de Utebo a Zaragoza con un burro y un carro, pues la mujer que era viva lo consiguió, pero parece que al otro, que era miope y "más desustanciao que el agua fregar" se le ocurrió decir "yo lo que me comería es un plato de borrajas" y desde entonces está aumentando la mata, a estas alturas nos encanta ser los borrajas.
En la foto unos cuantos artífices.
martes, 23 de diciembre de 2014
Otra manera de espantar la mufa
Es
recordar a los amigos, imaginarlos vivos y felices, disfrutar los
reencuentros por adelantando.
Se me ha aparecido casi entera la
conversación de una tarde de cocina con Enrique, y por ahí he
llegado a la primera vez que los dos nos dimos cuenta de que
estábamos empezando a conversar, después de haber hablado muchas, muchas veces.
Niña que da la espalda en un cuadro de Paul Delvaux
.
.
A Beatriz, que me regaló el verso
“Turbas de miradas turbias”
Era la aporía de la liebre y la tortuga,
y por más que troceaba el tiempo como en un cumpleaños
se llevaba la lluvia a la niña que da la espalda
en un cuadro de Paul Delvaux.
La luna que salta de un polígono agorafórico de De Chirico,
los raíles que cruzan los hombres-libro y Clarisse McClellan,
pero que no cruza la niña que rescató Dante de su infancia-infierno de Carroll
y Barrie adoptando gatos y perros y pillos aquí os mato de las calles victorianas.
Muecas de la muerte en los cuadros de James Ensor,
partidas de ajedrez de Bergman y brillantes jaques mate.
La niña que da la espalda en Delvaux Station,
que espera trenes que no pasan de Magritte.
.
.
Enrique Mercado
domingo, 21 de diciembre de 2014
Potpurrí de memoria involuntaria y meditación faroniana mientras relleno los chipirones.
Otro recuerdo de otro molino.
Hacía muy poco que me habían llevado
a ver “Moises” y seguía perpleja con la imagen en la que se
abren los mares. Poco después estábamos cogiendo renacuajos cuando
un brazo nos agarró por la cintura a los tres y nos sacó volando
antes de que la inmensa ola se nos llevara debajo del puente, me
pareció una boca gigante ese día la tajadera del molino. Y así fue
como mi tía Emma se convirtió en mi heroína. Lo sigue siendo.
(Algunos días me sacan a pasear a las
once de la noche, un día hablamos de alguien que nos caía mal y
Elisa le pregunto ¿y a ti?
-Pues me caía fatal, pero ahora me caé
como todos.
Ata cabos.)
Ayunos de cocinera.
-Mientras los Faroni fallan me he
entregado a la pornografía, llevo desnudados cuatro huevos, cinco
cebollas y por lo menos cincuenta cefalópodos. ¡Qué crueldad
supera la de rellenarlos con sus propias patas! No he podido recordar
ningún cuento de cefalópodos en los Faroni de estos años, pero
seguro que hay. Me he acordado de uno de Bioy Casares muy bueno. “El
calamar opta por su tinta” y de este de Ana María Shua:
Los calamares no me atemorizan. En
señal de amistad, trenzo y destrenzo sus tentáculos. Después de
todo, soy casi una de ellos: yo también sé jugar a esconderme con
nubes de tinta
Y de
El calamar es el tintorero para los
lutos de los peces.
Que decía Gómez de la Serna.
(Cocino por control remoto, la meta es
que digan: está igual. Lo he conseguido un par de veces pero sabía
que me faltaba un ingrediente, la radio, mi madre siempre escuchaba
la radio en la cocina, subsanado.)
Sin epitafio.
-Mi padre ha terminado por fin la
lápida de mi madre. No había ninguna que le gustará y eligió aquí
el jarrón, allá las letras y por tradición una virgen del Pilar.
Estoy segura de que lo ha hecho para seguirla oyéndo mientras
agujereaba el marmol:
-Matías, te eternizas, no sé por qué
te empeñas en hacerlo tú todo con esas manos que tienes.¡Ay que
manera de complicarte la vida!
Cuatro meses después podré volver a
entrar en esa habitación.
In London.
Don Antuan, en quién tanto confío, me
ha recetado Iam McEwan para estas navidades. Inés y Luis también
vienen de allí casi directos a merendar el martes, parece que la
atención geográfica para estos días está echada.
miércoles, 17 de diciembre de 2014
¿Y el peso de la atención?
Benito del Pliego
Hay un método de aprendizaje que está imbricado con lo afectivo, porque la unidad de peso del cariño es la atención.
Tirando de ese hilo me he acordado de Benito del Pliego, de quien tanto aprendo, y he encontrado a Bruno Montané
UNA BELLEZA OCULTA
Atrapamos la respiración del tiempo
y se ilumina el centro de la pregunta.
Imprecisa pero enérgica curva
que desciende por el ojo del huracán.
Las líneas del poema esbozan
una exacta estratigrafía y las huellas
desprenden un aroma gestual
de una entereza casi inextinguible.
El tiempo se exhala a sí mismo y nosotros,
ateridos, vivimos junto al pozo
de nuestra más sudada luz.
Respiramos el latido que se acaba,
caminamos en el centro del tiempo que,
sordo e inabarcable, brota de sí mismo
sin dejar de hacer preguntas,
mientras anuncia, una y otra vez,
el agujero dejado por las palabras,
el sentido de la belleza más oculta.
lunes, 15 de diciembre de 2014
Desde aquí
Yo no tengo biblioteca, el concepto de
biblioteca implica orden y, como decía mi madre, esto parece la
cueva de Ali-Baba. Siempre son los mismos libros los que me dejo
cerca, y parece que tienen el baile de san vito, entran, salen, suben y
bajan, tornan y vuelven a la estantería cuando termina la reunión de la
pila en la que estaban, y se colocan en cualquier lugar y con
cualquier vecino, sólo exigen sentirse rectos de vez en cuando. A
veces están fuera años, hubo una fuga hacia casa de Ester,
otra hacia casa de Sonia y, no sé por qué, pero los espero estas
navidades. Los echo de menos aunque me entusiasma prever el
felicísimo reencuentro.
Los que quedan a veces duermen juntos
la siesta.
Así he encontrado a Carson McCullers con
Gastón Bachelard, al acercarme y darles la vuelta los he oído.
Como centramos todas nuestras
reflexiones sobre los problemas del espacio vivido, la miniatura
procede para nosotros exclusivamente de las imágenes de la visión.
Pero la causalidad de lo pequeño conmueve todos los sentidos y
podría hacerse, a propósito de cada sentido, un estudio de sus
“miniaturas”. Para sentidos como el gusto y el olfato, el
problema sería incluso más interesante que en el caso de la vista.
La vista abrevia esos dramas. Pero un rastro de perfume, un color
ínfimo puede determinar un verdadero clima en el mundo imaginario.
Estaba diciéndo
don Gastón, a lo que Carson, molesta porque no le había
prestado atención casi al oído, le ha respondido fingiendo que hablaba con
otro.
-¿Cuántas
variaciones hay en un sobreagudo?
-¿De qué
vibraciones hablas?
-De las mínimas
resonancias infinitesimales que vibran cuando tocas el do medio u
otra nota cualquiera.
-No lo sabía.
-Bien, yo te lo
estoy enseñando.
-Hay sesenta y
cuatro vibraciones en el sobreagudo y otras sesenta y cuatro en el
bajo
-¿Y qué?
-Simplemente te
estoy diciendo que oigo cada minúscula vibración de la escala
diatónica desde aquí.
domingo, 14 de diciembre de 2014
La estupenda locurita de la tata Inma.
-Tú no te acuerdas de cuando nos conocimos en el París de los 20, pero llevábamos el pelo cortado igual. Entonces salíamos mucho, no me extraña que en esta vuelta seamos más caseras. Sobre todo íbamos a muchos bailes, yo más que tú, porque entonces eras una escritora que publicaba y trabajabas más que yo, por eso bailo mejor que tú, Martita, porque llevo unas cuantas reencarnaciones ensayando. Con tu madre no te apures, yo he intentado hablar unas cuantas veces con ella y siempre me dice “a su tiempo Inmita, que estoy muy ocupada” Ya la conoces, llevará menuda marcha. Tú dime qué te duele y te haré un reiki a distancia.
-Me duelen las muelas, tengo cistitis y gripe.
-Madre mía cuántas cosas, ahora mismo no tengo fuerza para tanto pero en un par de días te llega.
sábado, 13 de diciembre de 2014
miércoles, 10 de diciembre de 2014
Para mantener la fulguración de los misterios.
Sigurdur Gudmundsson
"Creo en la idea de eternidad que logro abarcar". Dice uno de los personajes de Carson McCullers.
Por eso estoy tan cansada, de tanto intentar ampliarla, le apostillo
martes, 9 de diciembre de 2014
Monólogo desordenado sobre las tecnologías y los otros diálogos
Me encanta la geometría,
acabo de leer un artículo sobre Fb y aquí estoy haciendo mis
cuentas para convertirlas en un dibujito.
Luego he pensado también que me gusta mucho chatear con los cercanos. Tiene un
nombre bien feyo eso que puede resultar tan rico, a “chatear” le viene
la mala fama del sonido, pero permite comunicarse en un tiempo
abierto que relaja. Me explico.
Creo que serán otro género las conversaciones escritas, hemos ido aprendiendo a hablarnos-escribirnos al suave, despacito y con buena letra, pensando, borrando obviedades, mientras hacemos
otras cosas, en otro tiempo de atención, respondiendo a veces horas o días después. O a quedar
para tomarnos un té y hablar concentradas y seguidito un par de
horas Kivu-Utebo. O a mantenernos al corriente de los avances y
retrocesos Utebo-Acajutla. Y ahora me acuerdo de una noche vieja que
pasó de solitaria y aburrida a un fiestón agrícola-poético con Vladimir.
Siempre me planteo
rescatar fragmentos de chat para guardarlos aquí. Y quizá reescribirlos,
pero poco.
Uno de ayer con Tati:
-No llego a ningún sitio
con un adjetivo como absurdo, cuéntame alguno.
-Ayer mi tío Jacinto me
dió ochocientos euros por conseguirle palillos de contrabando.
-Pero eso no es un sueño,
es un micro.
-Porque lo digas tú. Pero al
menos tengo liquidez onírica.
-jajaja
Y desaparecimos. Podemos
chatear años seguidos todos los días y luego dejarlo y pasarnos a la vida
real, o al teléfono, hasta a Fb, esas danzas son sobre todo con la Santón. O
callarnos hasta que nos reencontramos física u oníricamente y luego dedicamos un mes
a ponernos al día, los poéticos silencios de la niña B.
Cada canal tiene sus torturas y sus encantos, denostar uno equivale a decir algo como "este teléfono no dice más que tonterías" . Y es que todo depende.
Cada canal tiene sus torturas y sus encantos, denostar uno equivale a decir algo como "este teléfono no dice más que tonterías" . Y es que todo depende.
Pd. Por si hay curiosos,
voy llegando a conclusiones.
De mis amigos
desconocidos personalmente hay tres que
ya puedo llamar asi: Isabel y Joaquina, que llegaron del blog, y
Aurelio. Con Isabel compartía a dos amigos reales importantes para
ambas, lo descubrimos luego, Aurelio es amigo de Isabel y de un amigo
real. .¡Con Juaquina ya he pasado una tarde!
Otra Posdata:
La
simultaneidad sí importa, mientras escribo esto Vladi aparece en
forma de me gusta y no puedo evitar decirle corriendo porque sé que está:
-Telepatía chavo, acabo
de ver esta foto y te la mando porque me ha provocado un ataque de
optimismo. No porque esté sexi, que lo estoy (Almuñecar se llamó
antes Sexitania, así que el gentilicio es sexi, incluso hay un
parque del loro sexi) Te la mando para que veas la altura del judiar,
la fertilidad del barranco. Lástima que no puedas ver lo que yo
estaba mirando ¡las calabazas convertidas en abalorios de
aguacatero!
lunes, 8 de diciembre de 2014
Nocturno
Pierre Dubreuil
Nocturno
Las sombras se alborotan al desmirar la atrofia de la urbe,
donde no existimos en realidad.
donde no existimos en realidad.
Gira la esfera azul (oh tercero de los mundos)
reacomodando el fin en lo que acaba de culminar.
reacomodando el fin en lo que acaba de culminar.
De ahí los lenguajes con rictus de terror,
de ahí las manchas de sed en plena garganta ecuatorial,
lo gris en lo gris,
de ahí que amor nos deja solos para dar cuenta de sí.
de ahí las manchas de sed en plena garganta ecuatorial,
lo gris en lo gris,
de ahí que amor nos deja solos para dar cuenta de sí.
Negro trajín de muerte en el baile de las rosas.
No ves los esmaltes tornasolados de la flor,
sólo espinas contra opacos firmamentos.
sólo espinas contra opacos firmamentos.
De ahí también el hierro al rojo que se aproxima
un paso y, en el otro, fija fuego en el carbunclo.
un paso y, en el otro, fija fuego en el carbunclo.
Ardes en fiebres multicolores, prendida desde
los vientos de tu sueño.
los vientos de tu sueño.
Y en mitad de la noche te tiendes hacia arriba,
volátil e intocable.
volátil e intocable.
Y en mitad de la noche te tiendes hacia abajo,
calibrando el logos en luchas intestinas.
calibrando el logos en luchas intestinas.
Yo callé al oír tu voz en mi canción.
Siempre vi en ti el mar
-y no al tiempo-
sonriente como el amor.
-y no al tiempo-
sonriente como el amor.
No me preguntes cómo dorar el corazón,
o cómo percibir su música dando una,
o varias veces, la vuelta.
o cómo percibir su música dando una,
o varias veces, la vuelta.
Vamos, el cielo tiene playas dónde
quebrar esta falsa verdad.
quebrar esta falsa verdad.
¿Dónde sino el loco Yeats adulteró
la alegoría platónica?
la alegoría platónica?
¿Y Prufrock dónde quedó boquiabierto
ante la dama del columpio,
alucinante de Fragilión y Príapo?
ante la dama del columpio,
alucinante de Fragilión y Príapo?
Es la misma costa donde saltan
las aguas sopladas por Lezama,
y los rumores se desconocen del origen.
las aguas sopladas por Lezama,
y los rumores se desconocen del origen.
Vamos, no sabrás de otra eternidad
Maurizio Medo
domingo, 7 de diciembre de 2014
Otra casa tomada o Ruidera perequiana
Sigo sin saber cómo tienen la cara
los miembros de la pareja que está metida en mi habitación y en el
baño, pero quiero que se divorcien de una vez , además de gritar
tienen unas voces horribles. En la cocina me suelo encontrar con tres
niños que cantan jotas y con las carcajadas y el tendedor de
colorines de Marcia, pero, si siguen subiendo el volumen los otros, voy
a tener que aprovechar cuando se vayan para preparar mucha comida y
congelarla. La de enfrente es sorda, qué envidia, y acaba con todas
mis intenciones cuando, en el momento más inesperado, lanza su
inmunda tele contra nuestro salón, el del tercero escucha máquina,
y paso momentos horribles cuando hace palpitar todo el edificio
mientras suenan las noticias de la uno.
Quedé con Pilar
Adón, a quién quiero mucho y con quién comparto, entre otras cosas, la dolencia. Me alivió constatar que no exagero (vos tenes complejo de gorgona, no lo niegues chava, acabo do oír).
No tengo dudas, el oído es el órgano de la escritura, pero la hiperacusia es uno de sus peores enemigos.
No tengo dudas, el oído es el órgano de la escritura, pero la hiperacusia es uno de sus peores enemigos.
¡Si oígo el cliclicli del papel del
water de los vecinos! Cuando no puedes escucharte es imposible
escribir siquiera una notita para dar las gracias por toda la luz que
entra por esta ventana. Menos mal que se han debido ir todos de puente.
Por aquí estamos ensayando para hacer como que no va a ser navidad, hemos empezado hoy, haciendo como que no es domingo.
sábado, 6 de diciembre de 2014
Fatiga onírica
Cao Guimarães
Anoche soñé tanto que voy a tener que mantenerme un par de días despierta para poder descansar.
martes, 2 de diciembre de 2014
Mnemosine, una impostura y nosotras.
El sueño de cualquier narrador es
estar empantanado de memoria involuntaria porque entonces da igual lo
que cuenta, lo cuenta en un estado de gracia-sale como si hubiera tenido
dos vidas, una para vivir y otra para aprehender lo vivido-. En ese
estado, por nímio que sea su motivo, está anotando con la mano en el
entrecejo, con ese gesto que traducido significa: “quiero
verrrrrr”.
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No fue antes la foto, fue antes la
frase, mientras le preparaba a Mapi un pollo a la cerveza:
-No me gusta nada cómo estáis-dijo
(Mapi estaba deprimida y yo volvía cansada de Chalate). Me da igual
que sea mentira, pero el día que yo os diga, seguramente la semana
que viene, os necesito una tarde.
Y fuímos y nos disfrazó. Nos mandó a
la peluquería, de hecho a esas las llamábamos las fotos Loreal. Nos
maquilló, sugirió qué debíamos ponernos, me colgó sus perlas,
nos puso tacones, y nos mandó a casa de Francisco para que nos
retratara.
Si algo me parece redundante es que la
gente ponga fotos suyas en su casa, pero nos colgó allí, por
separado. Hoy he encontrado una en la que estamos juntas. Ahora entiendo porque mi hermana se ha pegado la vida diciendo:
-no me mireeeeeeeeeees.
-no me mireeeeeeeeeees.
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P. D. De la memoria voluntaria casi
siempre provienen vulgaridades, no lo digo yo, lo sabía Proust.
lunes, 1 de diciembre de 2014
+Preguntas infantiles.
Tengo un parque infantil en la puerta, hay ratos en los que es una desgracia, chillan como conejos, pero al final compensa. Ayer, que tampoco paró de llover, una niña, de no sé qué edad porque me la tapaba la palmera, dijo:
¿Y el cielo está pegado o suelto?
viernes, 28 de noviembre de 2014
Rebobinando
Repetimos...
El día anterior a que la muerte me cambiara, la conversación termino así:
El día anterior a que la muerte me cambiara, la conversación termino así:
-Lo único obligatorio es que preparemos bien nuestras agendas de satisfacción y las cumplamos. Porque sin cumplir esa agenda no vamos a tener fuerza para na, y nuestra fuerza nos hace beaucoup de falta.
jueves, 27 de noviembre de 2014
Las buenas preguntas
Son como las semillas mejoradas a mano con muchas opiniones y paciencia. Las que pasan de vecino a vecino, van y vuelven y algún año se olvidan en el granero. Las que nunca se cobran: se regalan para que no se extingan, se aceptan con el compromiso de multiplicarlas.
Este año hizo Emma un plantero de melones con pepitas de uno que las tenía olvidadas y resucitó una especie que ha dado en llamar el melón de aquí.("y cuando salía un melón bueno había una cata de cuadritos diminutos en toda la calle, ¡entre todos se elegía el mejor!¡otras democracias!" dice)
Todo el prólogo era para comentar un viaje: Joaquina me ha enviado del ¿por qué? al ¿para qué? y resulta extraño, intenso y variado ese trayecto.
Por eso estoy tan callada.
Llegan las misivas con caricias y sé que no estoy sola. Menos mal, porque la reciprocidad es prima de la certeza y cuando vienen de visita juntas sosiegan.
martes, 25 de noviembre de 2014
¿Pero quién eres tú para escribir un manifiesto?
Me dijo la niña Blanch, con toda la razón del mundo, cuando le fuí con el cuento de que Rosa me había encargado escribir un manifiesto para leerlo en la puerta del ayuntamiento de Utebo hoy.
Entonces me puse a pensar en por qué había caído en mi tejado tamaña enconmienda, y como lo que sé hacer es escribir propuestas de escritura, y lo que más me gusta hacer es pensar con muchas cabezas, hablé con Marina, con Luisa, con Elisa, con Inés, con el lolamorerío, con María Jesús, con Ester, con Luis, y escribí esto que lo único que pretende es estar inacabado y contar con vuestra colaboración.
MANIFIESTO DIA INTERNACIONAL CONTRA LA VIOLENCIA HACIA LAS MUJERES
Suscribimos todos aquellos manifiestos
contra la violencia hacia las mujeres que se leeran hoy en el
planeta. Pero queremos explorar otras maneras de emitir el mismo
mensaje. Quizá la repetición nos ha llevado a oír esas frases como
un rezo y es urgente que refresquemos su significado para aumentar su
efecto, porque parar la violencia contra las mujeres es en este
pueblo, en este país y en este planeta un reto de todos.
Lo que nos proponemos, lo que te
proponemos, es que nos pongamos a buscar otras palabras para pedir lo
mismo: respeto, colaboración, igualdad entre hombres y mujeres.
Nuestra meta es elaborar un manifiesto para el año 2015 con
peticiones aportadas por el mayor número de personas y asociaciones.
Un manifiesto que ilumine todas aquellas zonas de la cotidianeidad en
las que se cultivan los micromachismos y que están peligrosamente
normalizadas.
Decir por ejemplo:
-Os Pedimos que nadie se vuelva a reír
de chistes sexuales o que sean vejatorios contra las mujeres.Es un ejercicio difícil, hay muchos y
son un sustrato fértil
-Os Pedimos para todos, pero
especiamente para los niños y los adolescentes, una educación
emocional que nos prepare para las cosas importantes: el respeto, la
empatía, la autoestima, la resolución de conflictos, el manejo de
las emociones.
-Os pedimos también mayor consciencia
sobre el lenguaje, que nos propongamos erradicar la palabra puta de
nuestro vocabulario, que no volvamos a decir refranes como “quién
bien te quiere te hará sufrir”, o que los digamos al revés, que
analicemos los modelos de los cuentos tradicionales y jugemos a
darles la vuelta.
-Os pedimos que nos defendamos, como se
pueda, de todas esas canciones, de todas esas series, de todas esas
películas que plantean modelos de amor enfermizos y dependientes. La
salud amorosa está fundada en la autonomía, es destructivo cantar
“sin ti no soy nada”
-Os pedimos también que lo que sucede
a vuestro alrededor no os sea ajeno, la víctima de violencia
machista no es sólo víctima de su agresor, lo es de una cultura a
la que todos pertenecemos y que sostenemos entre todos con pequeños
gestos.
-Os pedimos que recordéis, cuando
ayudéis a las víctimas, que además de víctimas son mucho más,y
no quieren ser revictimizadas.
-Os pedimos que exijáis entre todos
igualdad salarial para ambos sexos.Y que en ningún caso esa
desigualdad se convierta en un mayor poder para el hombre dentro de
la pareja.
-Os pedimos que mandéis vuestras
colaboraciones y que este llegue a convertirse en un manifiesto útil
y de todos.
enviar a
martasanuy@escueladeescritura.com
martes, 18 de noviembre de 2014
¿Y el gris qué?
José María Sicilia.
Cuando digo que necesito estar sola
miento, lo que hago es irme a Rusia con un francés, Emmanuel Carrère, durante
cuatrocientas páginas, envolverme en la manta del sofá y salir
zumbando, con un Sputnik de verdad, no como aquel que regalaban los de Nesquik.
-Para mí eres incomprensible, ¡ahora
esta manía contra las novelas! aunque también te entiendo, mucha
paja en la mayoría y demasiados parecidos entre ellas.
Me decía mi madre, que era lectora de
novelas y hacía comentarios tan atrevidos que Nacho la anduvo
taloneando para crítica de Literaturas.com.
Hoy hace tres meses que
no le puedo hacer de viva voz las preguntas, aunque sé lo
que me contestaría:
-Blanco, blanco, blanco y negro, negro,
negro.
Siempre volvías con muchas más dudas de las que habías llevado. Y con una gran tarea, no ningunear el gris.
jueves, 13 de noviembre de 2014
Efemérides o todo empieza un poco antes.
El día de la ofensiva inauguraba una
librería, por primera vez todo estaba listo a tiempo, pero cuando llegué
con el ramo de flores descubrí que los libros habían succionado el
aceite con el que estaban pintadas las estanterías y ya todo fue caos.
Por la tarde, mientras volvíamos a
colocar los libros, oí unas cuantas veces.
-Marta, a lo que estamos, ¿ahora qué
haces viendo la tele?
Había por allí una tele diminuta en
blanco y negro a la que no podía quitar ojo, ¡los guerrilleros
salvadoreños se estaban tomando la ciudad a la brava! y yo sentía
una mezcla de euforía, miedo, dolor y alegría.
Como si adivinara que mis futuros
amigos estaban por allí, atravesando San Salvador con buitrones de casa a casa, como si supiera que era en Ayutuxtepeque y en la Zacamil la gran balacera.Como
si ya intuyera que me esperaba un relato interminable de lo que estaba ocurriendo esa noche.
miércoles, 12 de noviembre de 2014
¿Y si el problema no es la pobreza, sino la miseria?
Aunque los pobres no tengan otro remedio que ser miserables alguna vez (bueno, con frecuencia), la miseria también es patrimonio de los ricos, la saben administrar y degustar más y mejor.
domingo, 9 de noviembre de 2014
Recuento de cosas
Ante las dificultades
para pensar me puse a ordenar cajones, que viene a ser lo mismo.
También clavé en la pared esas pocas cosas que, descolgadas,
cifraban mi provisionalidad: el altarcito que me ha ido
componiendo la niña; la diosa africana, el falo gigante convertido en
bramadera, el collar wayuu y la palmera con columna vertebral.Un
Santón arácnido y una foto maravillosa que se dejó Mara y este año
tampoco volverá a su dueña. Y la foto de Lezama Lima, claro. Se me
olvidaba el ajedrez que treinta años después huele a Marruecos, el
calidoscopio que hicimos Blanca Carlos y yo, y la vasija maya que me regaló
Fran.
Ya puestos arreglé la mesilla:
viernes, 7 de noviembre de 2014
La Unidad de Cuidados Intensivos para nosotras está en la ribera
jueves, 6 de noviembre de 2014
De los vehiculos de las palabras.
Ernesto Rancano
No hay sentencias máximas ni aforismos de los que no pueda escribirse la contrapartida, dice Paul Léautaud.
Lo que se escribe es lo que no se
puede decir hablando porque es demasiado verdad, dice María
Zambrano.
lunes, 3 de noviembre de 2014
Somos como nos contamos.
Paul Apalkin
Rosa pasó por la puerta, tomamos una
cerveza y me pareció que habíamos tenido una reunión de alta costura, se
empezaron a unir retales y me hizo, sin saberlo, el mismo encargo que
las Lolas: que busque todos los recursos para usar la narración como
curación, la palabra como medicina.
Anteayer por la mañana decidí
escaparme, para no ir al cementerio me convertí en Pablo, un
estudiante de derecho de 21 que acaba de llegar a Brasil y está
siendo volteado por las palabras y las dudas y la sorpresas.
Concentrarte en lo que escribe otro, palabra por palabra, poder leerlo
con él, crea una distancia privilegiada que en ocasiones logra que
te olvides de ti.
En lo psíquico, como en lo físico, es
difícil acercarse a los que tienen un sufrimiento enorme. ¡Ay, no
me toques ahí! Oigo y digo continuamente. Es muy difícil entenderse
y entender. Pero en uno de los peores momentos vino Mercedes Morlas,
venía de visitar las tumbas de nuestras madres, subía las
escaleras con toda mi infancia a cuestas, pero también con un talego
enorme de madurez y bienestar. Y el día anterior vinieron Concha y Pedro, y hasta cenamos con mi padre.
jueves, 30 de octubre de 2014
Ayer, antes de recoger su ropa.
Amanecí con cinco años, llevaba
coletas y bata, estaba mirando las aguadas del azulete en la bañera,
pidiéndole que tardase un poco más antes de batirlas con el
brazo y meter las sábanas.
martes, 28 de octubre de 2014
Hipocondria otorrino-patriótica
Taylor James
En algún sitio he leído que las
cuerdas vocales se mueven mientras pensamos, y que si le das al magín
sin parar o gritas en silencio terminas con ronquera, eso
explicaría el tremendo dolor de garganta y de oídos de estos días, y también
que todos los que me rodean estén igual. Quizá lo que
tenenemos no es la gripe, es una sobredosis de noticias nacionales.
sábado, 25 de octubre de 2014
De la selección de los motivos y su tiempo de cocción.
Lorna Simpson
El de la selección de los
motivos suele ser para mí el momento más arduo, una de dos, o se me
acumulan y me siento paralizada, o se esfuman todos al mismo tiempo.
Me sucede con frecuencia que, mientras pico cosas menudas en la
cocina, oigo lo que voy a escribir del tirón. Pero luego llego aquí
y escribo otra cosa. En el molino escribo mientras guiso, y aquí no
veo por qué no puedo hacerlo.
Preparar la cena en su cocina es volver a
escucharla nitidíta:
-Tú mucho pío, pío, pero tampoco te comprometes.
Recordarla en el bar, un día que Pascual y Nati pidieron el café
con leche cada uno en una punta de la barra, y la Arse les puso los
cafés en el centro y dijo:
-Tened un poco de talento, comunicaros bien, que no os hemos
votado para aguantar vuestras rabietas.
No sé si la escucharon, sospecho que no, a esas alturas ambos
estaban entrenados en esa sordera que es conditio sine qua non para
ser político.
-En todo caso, hija mía, hace falta no sólo cultura, sino mucha
subcultura para involucrarse en esto, y no te encuentro preparada.
Pero me cago en la leche Marta, yo en tu lugar hubiera sido una mujer
de acción.
Hablaba de la elección de los motivos y los míos ahora podrían
ser: “Gratísimo regreso a Casetas y a la taberna de Chueca:
Paula, Nines, Miguel, Almenara y los abrazos de siempre”. . “Más
preguntas: ¿Si hay tantas maneras de manifestar el dolor, serán
también innumerables las que usamos para expresar placer?” “La
tarde con Joaquina: ¡por fin! ¡después de tantos años de ser
amigas íntimas de blog! y el gusto de compartir con una psiquiatra
el concepto de salud mental”. “La querencia: ¿Por qué volvimos
a cenar Leire y yo a esa terraza, sin darnos cuenta, en el fragor de
la indignación con la mesa Colombiana?”. O quizá: “Las largas y
sorprendentes conversaciones telefónicas con mis primos y mis tías”.
O “Los reencuentros” o “El engrosamiento de las pieles que no
disfrutan erosiones” o “El pichi se ha despertado con hambre”.
Y hablando de cenas. Estuvo rebien la de anoche. Estuvimos viendo mi padre y yo a unos tertulianos y nos inventamos un juego para pesarles el lenguaje. Ni estrenamos la balanza.
Luego, mirando el Fb, el dedo se me fue sólo, sólo, sólo, como
en una ouija, y mamá gata me mandó de una patada en el culo a la
asamblea de Podemos en Utebo.
jueves, 23 de octubre de 2014
No es exacto que mienta sobre la temperatura.
Es que tengo el termostato roto y me
muero de calor y de frío a destiempo.
Creo que la frase preferida de mi madre
fue: ¡qué rica fresca! Yo también saludo todos los años con
un gran placer al frío de fuera y a los calcetines. Ayer
dejé la ventana abierta para poder sacar la manta y la chaqueta más queridas y volver a abrigarme.
domingo, 19 de octubre de 2014
"En síntesis""abreviando"" "perdona, te estoy contando la versión aburrida y larga" "espera, que rebobino y acorto".
Esas cosas suele decir y hacer la prima Eli. Y también dijo hace poco: "podría expresarme mejor, incluso encontrar las palabras para decir lo que quiero decir, pero perdonadme, estoy muy cansada".
Además de narrar como buena discípula de la Arse, ¡tiene un buen humor y una risa!
-A mí me gusta ir al cementerio, pero no a llorar, esta mañana le he llevado un clavel a tu madre y se lo he estado pegado con celo. Se me caía el celo y le he dicho:" Jo Arse, mira que me das guerra". Pero al final lo he conseguido poner justo en el centro.
Luego yo he dado un salto.
Luego yo he dado un salto.
-A lo mejor me presento a alcaldesa de Podemos, que todas las demás fuistéis reinas.
-No te lo crees ni tú. ¡No me cabría en la cabeza que te ataras a un sitio!
- Y ¿qué más?
-Que no se me olvide contarte una cosa que no viene al caso. Me dijo el otro día Jaime: "Mamá, ¿tú te acuerdas de cómo te lo montaste para que no me gustan las zapatillas de marca?" y sí, es verdad que cuando era pequeño le decía: esto es todo una trampa, tú fijate en cuanto tropiezan los que llevan Adidas y Nike y verás. "Y claro que tropezaban, estuve años fijándome cada vez que tropezaban, ¡cómo no iban a tropezar!"
- Y ¿qué más?
-Que no se me olvide contarte una cosa que no viene al caso. Me dijo el otro día Jaime: "Mamá, ¿tú te acuerdas de cómo te lo montaste para que no me gustan las zapatillas de marca?" y sí, es verdad que cuando era pequeño le decía: esto es todo una trampa, tú fijate en cuanto tropiezan los que llevan Adidas y Nike y verás. "Y claro que tropezaban, estuve años fijándome cada vez que tropezaban, ¡cómo no iban a tropezar!"
sábado, 18 de octubre de 2014
Se agradecerá cualquier contribución.
Jimmy Forsyth
-Si no has entendido nada
hasta ahora sería inútil que te lo intentara explicar, para que la
muerte tenga algún sentido, ya lo sabes, tiene que provocar una
transformación.
Me dijo Javier tres días
después. Luego nos bebimos dos vermouts de un trago a la salud de mi
madre, nos dimos otro par de abrazos inmensos y cada mochuelo a su
olivo.
Gracias maestro, en eso estamos, en lo lector han intervenido Inés y Sonia con dos sacos de libros. Eldiagnóstico de hace unos meses ya
anunciaba peligrosos niveles de Elias Canetti, Musil, Lezama y Carson
McCullers. Quizá no logre salir del círculo, pero por lo menos que tenga el diámetro de un hula hop.
De momento me leí a
Tizón en el autobús de vuelta, ganazas de hablar con alguien de ese
libro pero ninguna de escribir una reseña. Ahora estoy disfrutando
muchooooo con El secreto de Joe Gould de Joseph Mitchell de quien todo lo ignoraba.
También he vuelto a
sintonizar radio 3, eso me lo han debido sugerir las paredes de la
casa de la Santón y la gran Merche.
jueves, 16 de octubre de 2014
A-2, km 103
-No te atiborres de comer mierdas en
una gasolinera que te estoy preparando: pimientos rellenos de bacalao
o calabacines rellenos o una tortilla de patata como una rueda carro
o una crema de pepino o bacalao al pil pil o empanadillas...
Siempre, en autobús o en coche,
llamaba a mi madre allí. En la 103: constancias, manías
Y a veces se volvía una descabellada y
me preparaba medio chuletón con pimientos o una lubina a la sal.
Mientras yo comía, a media tarde, ella preguntaba por Amanda, por
Gonzalo, por Marisa, por Inma, mucho por Inma porque esas dos se
rieron y bailaron mucho juntas, por Nacho,por Sonia...
Como sé lo que me diría le hago caso
y he ido a recoger vuestros abrazos. Menos mal
-A qué hora llegas, venga que te voy a
buscar y te llevo a casa.
Decía Luis en un whatsap o como se
escriba unos kilómetros después.
Sin amigos ni una liebre.
Luego, la tía Emma me ha contado un
diálogo exacto con Ariadna:
-Abuela ¿estás mejor?
-Sí, ¿y tú qué tal
estás?
-Bastante mal porque he
suspendido un examen. Lo he suspendido porque la profesora se parece
en algo a la tía Arsenia, y creo que es en la boca, entonces cuando
me estaba explicando los números romanos yo le miraba la boca y no
me enteré de lo que me estaba diciendo. Y por eso he suspendido.
sábado, 11 de octubre de 2014
Algunas moliendas.
Tareas
Ayer María Jesús y yo nos propusimos
rescatar nuestros recuerdos hasta los siete años, los que tiene
ahora su nieta, para intentar entenderla. Lo hicimos con las manos
ocupadas, cogimos las fabes y las desgranamos mientras narrábamos
por turno: poco más que fotos fijas conseguimos, y no muy gratas. No
logramos despejar el enigma, más bien lo espesamos.
Subrayar.
-¡Que no escribas en los libros!¡que
ya están escritos!
Me decía Roberto, muerto de risa.
Y una vez que alguien le preguntó si
yo escribía respondió:
-Sí, mucho, pero en libros ya
publicados.
Y viene al caso por dos cosas:
Por el placer de encontrar a mi madre
diciéndome “para aquí” con sus marcas, y porque estoy leyendo
“Los detectives Salvajes”, ¡a estas alturas! Suelo tener esa
actitud mesiánica: dejad que los libros se acerquen a mí, y me
gustan los anacronismos, lo que entre el azaaar y nosotros macera. Lo
encontré en la habitación de Inés y estoy perpleja, me está
gustando pero algo me inquieta: llevo casi doscientas páginas y no
he subrayado nada.
Molinos
Me está gustando mucho leer la
historia minuciosa del Molino de Utebo. Ver en actas las sucesivas
viudedades de las molineras y sus sobrinas, constatar los siglos que
tiene una de nuestras preguntas clave: ¿a quién le toca limpiar la acequia? Auparme en la intensidad de
un tiempo medido con tres candelas.
martes, 7 de octubre de 2014
Definición
Cuando conocí a Carlos me dijo:
-¿Cómo son tus padres? Anda, habla de ellos, que no se puede conocer a alguien si no se sabe nada de sus padres.
y yo le contesté.
-Son dos tipos raros que con frecuencia se tronchan de risa.
Lo he recordado hoy por esta foto.
Todo fluye en cuidados intensivos
Concha guardaba una botella de cava y
un brindis:
-Porque tu madre te hacía feliz y tú
la hacías feliz a ella, y yo pude verlo.
Acabábamos de pasar debajo del busto
de Mauricio y le pregunté por qué estoy tan cansada, por qué la
muerte cansa tanto, me dio un montón de explicaciones bioquímicas.
Hablo con Concha y puedo viajar de los músculos al torrente
sanguíneo mientras paseamos por el canal. A la mañana siguiente
esa tutora anatómica me aplicó el tratamiento: pasamos tres horas a remojo entre burbujas, nados,calores y pozales
de agua helada.
Después del vermout ,para ir a casa de
Mercedes, no podía ser de otra manera, me subí en el autobús
circular.
-La última vez que te vi estabas
aparcando el Diane 6 detrás del ayuntamiento, hace ahora treinta
años.
Me dijo poco después del tremendo
abrazo.
Todo el día me sentí como si nos
hubiésemos encontrado en el centro del puente, como si se hubiera
estirado el de delante de su lechería y nosotras siguiéramos
mirando pasar agua con las piernas colgando. Cuando me acompañó al
autobús y me cambié el bolso de brazo se puso a voltear de alegría, y aún noto la velocidad y el vértigo del bolso transmutado en
lechera, y el Paseo Ruiseñores convertido en puente.
Toda orgullosa y tontorrona, que diría
la Arse, pensé en el autobús.
-¡Qué bien sabía elegir a los demás
a los ocho o nueve años!
lunes, 6 de octubre de 2014
Hacia la transparencia.
http://www.santambrogiomilano.it
Ese párrafo estaba subrayado por mi madre con tres rayitas:
Un mundo sin clandestinos. Una casa de cristal. Una era sin intimidades secretas: donde todo se pueda saber, porque nada sea culpable. Tierra de brujerías: el despiadado agente de la religión triunfante fue reduciendo la noche y al descampado a los paganos, les hizo que redujeran de sus gestos, les impuso el disfraz de sus adoraciones. No habrá libertad nunca mientras alguien tenga que ocultar quién es, qué hace, cuál es su sexo, a quién ama o quién le ama, dónde vive, cuánto gana, cómo imagina que debe ser el mundo. No habrá libertad nunca. Jamás.
Un poco más abajo subrayó:
Los españoles tenemos una maldad: no olvidamos las tonterías.
La imagino pensando meticulosamente en lo que había subrayado mientras hacía una de esas tortillas francesas papirofléxicas, perfectas y sencillas, que nunca voy a poder imitar.
Ha sido un reencuentro intenso con mi madre releer a don Eduardo Haro Tecglen. ¡Les debo tantas ambiciones a esos dos!
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