No se parecen en nada los sueños de un animista en el campo y de la misma persona en un apartamento. A un animista que vive entre manglares no lo visitan individuos, lo visitan ejércitos. Si se traslada a un hogar aséptico y tiene visita sólo puede ser su madre reclamándole una llamada.
La poesia Avanza
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*(Pablo Garcia Casado)*
La poesía avanza cuando conquista territorios. Cuando abdica del miedo y
del confort. Cuando asume que su epidermis debe ser po...
Hace 1 semana
