domingo, 25 de enero de 2015

Grecia


Grecia

¿Estará muriendo la democracia en el lugar donde nació después mucho tiempo de estar muy malita?

Anoté en el 2012.

Grecia

¿Estará la democracia a punto de resucitar esta noche en el lugar de siempre, Atenas?

Me pregunto hoy.

Todo va muy deprisa, quién sabe.

Son importantes los ritos, si da señales de resucitar le llevaré unas rosas por Syriza a mi madre mañana, e imaginaré cómo lo disfrutaríamos juntas, detalladamente.

sábado, 24 de enero de 2015

¡Pareces nueva, hija mía!



Me decía mucho la Arse, y no la he entendido del todo hasta esta mañana. Tenía sus migajas de piropo la frase puesta en sus contextos.

(ni idea del autor de la imagen, si alguien me lo sopla se agradecerá)

viernes, 23 de enero de 2015

¿Y a mí qué me importa el programa de tv que estáis viendo?




 

Dijo mi hermana en un whatsap...Y también tenía razón

Yo, después mirar con el rabillo del ojo la salida de la carcel de Bárcenas cambié de emisora, quité la voz y estuve rabiando. Cuando volví a mirar la pantalla, un rato después, me quedé hipnotizada por un banco de sardinas, las reinas de la natación sincronizada, hasta que llegó el desastre. El cetáceo se parecía más a un submarino de guerra que a cualquier otro cetáceo y cada vez que abría la boca se tragaba un millón sardinas. Mientras comía aparecieron unas decenas de tiburoncillos para aprovechar la huída de las danzantes plateadas, que ya estaban divididas en grupitos muy pequeños. Pero el cetáceo las quería empujar hacia la superficie, donde estaban listas las fuerzas aéreas, cientos de gaviotas tirándose en contrapicado a por las sardinas supervivientes.

Anoche no tuve más pesadillas que esa. Pero qué miedo acordarse luego de Davos.

jueves, 22 de enero de 2015

Querer dormir produce insomnio



Tim Pugh



Y querer escribir y querer hablar me ha conducido estos días al autismo. ¡Hasta con la niña tuve una penosa conversación telefónica ayer!

Esta mañana me estaba acordando de un libro muy recomendable “El hombre que confundió a su mujer con un sombrero”, porque pensaba en las otras cegueras, y eureka:

-Si no puedes escribir te puedes releer

He pensado.

-Venga, hacele huevo, a lo mejor no te das un disgusto.

Ha apostillado otra yo.

-Pero tienes mucho trabajo, no te puedes andar con el eterno "vísteme despacio que tengo prisa"

Ha sentenciado esa otra, la justiciera.


martes, 20 de enero de 2015

Al fuego del hogar




Aún no pongáis las manos junto al fuego.
Refresca ya, y las mías
están solas; que se me queden frías.
Entonces qué rescoldo, qué alto leño,
cuánto humo subirá, como si el sueño,
toda la vida se prendiera. ¡Rama
que no dura, sarmiento que un instante
es un pajar y se consume, nunca,
nunca arderá bastante
la lumbre, aunque se haga con estrellas!
Este al menos es fuego
de cepa y me calienta todo el día.

Manos queridas, manos que ahora llego
casi a tocar, aquella, la más mía,
¡pensar que es pronto y el hogar crepita,
y está ya al rojo vivo,
y es fragua eterna, y funde, y resucita
aquel tizón, aquel del que recibo
todo el calor ahora,
el de la infancia! Igual que el aire en torno
de la llama también es llama, en torno
de aquellas ascuas humo fui. La hora
del refranero blanco, de la vieja
cuenta, del gran jornal siempre seguro.
¡Decidme que no es tarde! Afuera deja
su ventisca el invierno y está oscuro.
Hoy o ya nunca más. Lo sé. Creía
poder estar aún con vosotros, pero
vedme, frías las manos todavía
esta noche de enero
junto al hogar de siempre. Cuánto humo
sube.  Cuánto calor habré perdido.
Dejadme ver en lo que se convierte,
olerlo al menos, ver dónde ha llegado
antes de que despierte,
antes de que el hogar esté apagado.


Claudio Rodríguez

domingo, 18 de enero de 2015

Chez Carson



Con la McCullers no me pasa como con Lezama, no la puedo imaginar como a una abuelita sabia, quizá porque sé que llegó a la fiesta de su cincuenta cumpleaños en ambulancia. Núnca he logrado averiguar qué parentesco tenemos pero “a veces encontraba una línea o dos que me precisaban y aseguraban una docena de cosas que sólo sabía a medias” diría ella.

No hay nada que te haga darte tanta cuenta de la improvisación de la existencia humana como una canción sin terminar, o un viejo cuaderno de direcciones”

Dice, por ejemplo, y parece que asevera, pero su estrategia es erizar de imágenes concretas y de ironía esas sentencias.

Supongo que un buen cuentista es el que te enseña un gorro con orejeras que no puedes olvidar, el del niño que vende periódicos en “un árbol, una roca, una nube” y un buen narrador el que te convierte en una oreja colorada por el frío que se retira un puñadito de lana para poder seguir escuchando.



viernes, 16 de enero de 2015

Desdoblamiento








Nos querríamos más si fuesemos capaces de decir

-No, no sale, ¡menudo resfriado de meninges lleva!¡y una afonía de pituitaría!

Si tratásemos los bloqueos de la sinapsis como los cálculos de riñón, las depresiones profundas como a los ganglios malignos.

Pero es muy difícil


Diagnóstico

Tres de los expertos consultados, con casi treinta años de trabajo en la empresa de sostenerme y sin contacto entre sí, llegan a la misma conclusión y declaran:

-En menos de una semana vas a lograr desdoblarte. Si no lo consigues te aviso.

Otra vez cefalópodos

En esta ocasión sepia. Mientras machacaba ajo y perejíl en el mortero me han venido a la memoria los tambores africanos,  las cajas flamencas, y la rompida turolense. 

He conseguido un ritmillo. 
Ritmo, rima o nada, decía Larrea.

Luego he abierto la ventana que da al patio interior y he pensado, por fin.

-qué rica fresca, y llueve.



martes, 13 de enero de 2015

Dos tiempos









Anoche 

Estaba aquí medio rumiando, medio leyendo, medio lamiéndome el abatimiento, cuando oí  al pichi sonámbulo cayéndose de la rama. Le hablé un rato y hubiera jurado que me contestaba con el tono exacto para tranquilizarme, y también que me miraba aturdido.

Ver la rama sola, y que el pájaro se caiga sonámbulo, da miedito.

Aunque a veces me preocupo pensando que tiene asma y lo que pasa es que está jugando con una bola de alpiste. 

A media mañana

Acababa de subrayar:

"Debería llamar, aunque sólo fuera para hablar" Ian McEwan

Cuando ha aparecido Inma diciendo:

-Vengo a devolverte tus palabras, que las tengo bien empaquetaditas: ¿te acuerdas de cuándo me dijiste...?
¿y tú te acuerdas, te acuerdas, te acuerdas...? Pues si quieres no me hagas caso a mí, pero a ti hazte un poco

Parece que le ha puesto notitas a la rama de anoche, es la reina del bricolage.

domingo, 11 de enero de 2015

La familia, ese lugar donde siempre se encuentra un hueco para refrescar a los clásicos





 Otras medusas, más ligeras





Somos como nos contamos, esa es la gran certeza. Y nos han enseñado a construir cárceles en lugar de relatos.

Pero esto no puede empezar así, ¡vaya tonito tenebroso que me he sacado de la manga para una introducción! Como si fuera imposible preparar un curso sobre narrativa y resiliencia, que se dice ahora, después de haber visto la cabeza de la Gorgona balanceada por Perseo, eso esta semana (la Gorgona tiene un potente veneno, te hace creer que exageras, así te petrifica). Como si no se pudiera seguir intentando algo una vez petrificada: convertirse en valle por ejemplo.

jueves, 8 de enero de 2015

Ana Becciú


 
 
Consiento en dar




a esta blanca superficie
la frágil disposición
de la memoria
fraguando
largos
insomnios
cotidianos,
y consiento
en abrir los bordes
de la palabra
hasta intentar
una imagen
de su sombra.
Sin embargo,
sé que en vano
me invisto de silencio
porque finas transparencias
rasgan augurales
mi diario perfil
de tiempo.