
miércoles, 18 de marzo de 2009
La piscifactoría

lunes, 16 de marzo de 2009
Ya estuvo
Tengo a Alma al otro lado, porque yo hoy no me voy a la cama sin verle el culo al caldero, y ya está, a nivel nacional 57.1 contra 42.9% hasta el momento, son las dos
Aquí no hay dudas, si alguien las tiene que me pregunte. ¡Tan alta es su dignidad en la búsqueda del tiempo!¡Tantas maneras de cantar esta canción y de decirla!¡tantos cantando esa canción juntos, durante tantos años!. En El Salvador la palabra más cargada de significado es ¡Dale!, y yo los conozco, son lúcidos y trabajadores como rayos, y ahora le van a dar.
ENHORABUENA CHAMACOS, por fin.
sábado, 14 de marzo de 2009
Dale salvadoreño, que no hay pájaro pequeño

Hoy en El Salvador hay ley seca, pero seguramente en la tiendita el calvario se podrán tomar unas Pilsener envueltas en servilleta.
Algunos días echo de menos hasta a los zancudos. Mientras subía el café he puesto una cumbia y con los dos o tres primeros compases se ha vuelto de hierba la alfombra y han aparecido los pies de Margarita.
Me gustaría poder hacer un análisis político. Contar lógicamente. Pero cuando pienso en el paisito la memoria se convierte en una lagartija muy veloz que corre entre las uñas del Chele, llega hasta los maestros populares, va del Comandante a las reuniones de las cooperativas, del apellido perdido de Margarita a la desnutrición de la niña Toña, de la bendita rabia de Vladi al Lempa y de Chalatenango a Fran Litzs, luego de Pepe a la Chacra, ni modo, a esa velocidad no se puede una organizar.
Por suerte está allí Gervasio Sanchez
Me contó Marisa que los areneros, que no han dejado el poder en veinte años, en uno de sus colmos le hicieron un monumento enorme a Roberto D´ Abuison.
Son muchos los motivos por los que, sin falta, tiene que ganar mañana el Frente
La foto es del volcán de Izalco
viernes, 13 de marzo de 2009
Murió la poeta de las falsas confesiones, la que abría las alas. Blanca Varela

SUPUESTOS
el deseo es un lugar que se abandona
la verdad desaparece con la luz
corre-ve-y-dile
es tan aguda la voz del deseo
que es imposible oírla
es tan callada la voz de la verdad
que es imposible oírla
calor de fuego ido
seno de estuco
vientre de piedra
ojos de agua estancada
eso eres
me arrodillo y en tu nombre
cuento los dedos de mi mano derecha
que te escribe
me aferro a ti
me desgarra tu garfio carnicero
de arriba abajo me abre como a una res
y estos dedos recién contados
te atraviesan en el aire y te tocan
y suenas suenas suenas
gran badajo
en el sagrado vacío de mi cráneo.
Tal vez en primavera.
Deja que pase esta sucia estación de hollín y lágrimas
hipócritas.
Hazte fuerte. Guarda miga sobre miga. Haz una fortaleza
de toda la corrupción y el dolor.
Llegado el tiempo tendrás alas y un rabo fuerte de toro o
de elefante para liquidar todas las dudas, todas las
moscas, todas las desgracias.
Baja del árbol.
Mírate en el agua. Aprende a odiarte como a ti mismo.
Eres tú. Rudo, pelado, primero en cuatro patas, luego en
dos, después en ninguna.
Arrástrate hasta el muro, escucha la música entre las
piedrecitas.
Llámalas siglos, huesos, cebollas.
Da lo mismo.
Las palabras, los nombres, no tienen importancia.
Escucha la música. Sólo la música.
NADIE SABE DE MIS COSAS
( dedicatoria)
1
a ti capaz de desaparecer
de ser atormentado por el fuego
luminoso opaco ruin divino
a ti
fantasma de cada hora
mil veces muerto recién nacido siempre
a ti capaz de hacer girar la llave
de inventar el sol en un cuarto vacío
a ti ahogado en un océano de semejanza
náufrago de cada mañana
esclavo propietario de zapatos periódicos
algunos libros
tal vez padre o hijo
guardián de resecos jardines de aves de paso
a ti
observador de la tarde
infatigable lector del reloj del sueño
de la fatiga del tedio de la esposa
a nadie sino a ti
jueves, 12 de marzo de 2009
Ensayo general
martes, 10 de marzo de 2009
Neurosis literarias, algo de Russel y muchas islas


lunes, 9 de marzo de 2009
¡qué joder!

Y mi mama, mama gata, siempre que acontece algo, más o menos importante, primero lo narra, luego lo aclara, nombra sus precedentes, y después monta otro rollo muy, muy largo, que empieza in illo tempore. Cuando menos esperas hace avanzar, o retroceder, la historia. Ella enuncia y enuncia y enuncia, y después sigue, ya más sobria, bueno igual, pero más despacio, y al final, como quién pone título, termina aseverando. Sin titubear. Y si el caso lo merece concluye con un rotundo:
-¡qué joder!
para apropiarse de lo que ha dicho
A mi madre siempre hay algún detalle que le pertenece más después de contarlo, y ese lo pronuncia con mucha intensidad.
Todos los que la rodeamos estamos atentos, la importancia del caso, después de minutos y minutos de suspense, pende de si dice o no dice al final:
-¡qué joder !
A mí me hacía falta decir: ¡qué joder! como lo dice mi madre, del todo, pero no encontraba la coartada. Antonio hablando del libro de Javier ha sido el motivo para reconquistar esa exclamación, pellizcos de certeza rebozados en años.
Siempre he estado inmejorablemente escoltada. Y siempre lo he sabido.
-¡qué joder!
P.D la reseña de Antonio Ezpeleta sobre
Y esos ojitos son de Antoni Tapies.
viernes, 6 de marzo de 2009
Paradojas
Cálculos renales: ¡Cuánto sufrí para poder arrojar la primera piedra!
Agustín Monsreal
La foto es mía, una de las cinco o seis que tengo y que son de la misma serie (es muy importante elegir modelos que no se muevan cuando estas empezando)
miércoles, 4 de marzo de 2009
Cuadernos y repeticiones

En otro cuaderno escribí, por lo menos tres veces:
La gente tenemos muchos destinos, puede absorbernos cualquiera.
Y ahora no sé si era mía la frase... será, no puse comillas y la fecha me cuadra.
Un poco más abajo anoté una cita de Las Mil y una Noches:
La verdad no cabe en un solo sueño y necesita de entrelazarse con los muchos sueños para revelarse
la imagen es de Juan Usle
Marco Denevi

Se celebraba la última cena.
-Todos te aman, ¡oh Maestro! -dijo uno de los discípulos.
Sé de alguien que me tiene envidia y, en la primera oportunidad que se le presente, me venderá por treinta dineros.
-Ya sabemos a quien te refieres -exclamaron los discípulos-. También a nosotros nos habló mal de ti. Pero es el único. Y para probártelo, diremos a coro su nombre.
Los discípulos se miraron, sonrientes, contaron hasta tres y gritaron el nombre del traidor.
El estrépito hizo vacilar los muros de la ciudad. Porque los discípulos eran muchos y cada uno había gritado un nombre diferente.
