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jueves, 3 de febrero de 2011

Del emplazamiento de las capitales y las grandes ciudades sobre el mapa del abismo.



Anduve zascandileando, buscando poesía árabe por ahí, y al volví a encontrarme con Ahmed Barakat

Bajo el sol de la noche

Ahora, no sé exactamente
para quien voy a escribir
Sin embargo, tengo palabras disueltas
en "el agua del deseo"
que debo decir
Sí, tengo lo que se asemeja a pan divino
Y quiero compartirlo con quien sea
durante una cena
Tengo algo que me niego a ocultar
Créeme, lo que digo
no zanja la historia de los acontecimientos
que se hubieran podido producir, no cambia nada
del emplazamiento de las capitales y las grandes ciudades
sobre el mapa del abismo.

Tengo la imagen traqueteante de un mundo bacheado
una imagen en blanco y negro del ser
otra de una mujer y un hombre grises
Quiero que alguien las vea todas
y me escuche contar lo que el poeta vio en sueños
cuando dijo "Y mi cuerpo se hizo verbo"
Quiero que comprendan por qué el hombre
se acuclilla en un espacio desnudo
cuando las rutas ante sí
no tienen comienzo

Bajo e sol brillante en esta larga noche
las cosas están diríamos entre las palabras
La sensación procedente de la nada atraviesa
a durmientes y desvelados, y nadie encuentra
su otro sí mismo en un desierto diferente.

Aquí, mira bien
y mira de nuevo con tu tercer ojo
el ojo que tienes en la palma
Y si lo ves es verídico
francamente
me agradaría mentirte.

Imagen Adolp Gottlieb

martes, 18 de enero de 2011

Vuelta a algunas queridas rutinas.




Entre las preferidas está la de intercambiar poemas, como si fueran estampitas, entre informativo e informativo, cuando Tatiana trabaja de noche.



Amistad a lo largo

Pasan lentos los días
y muchas veces estuvimos solos.
Pero luego hay momentos felices
para dejarse ser en amistad.
Mirad:
somos nosotros.

Un destino condujo diestramente
las horas, y brotó la compañía.
Llegaban las noches. Al amor de ellas
nosotros encendíamos palabras,
las palabras que luego abandonamos
para subir a más
empezamos a ser los compañeros
que se conocen
por encima de la voz o de la seña.

Ahora sí. Pueden alzarse
las gentiles palabras
--esas que ya no dicen cosas--,
flotar ligeramente sobre el aire;
porque estamos nosotros enzarzados
en mundo, sarmentosos
de historia acumulada,
y está la compañía que formamos plena,
frondosa de presencias.
Detrás de cada uno
vela su casa, el campo, la distancia.

Pero callad.
Quiero deciros algo.
Sólo quiero deciros que estamos todos juntos.
A veces, al hablar, alguno olvida
su brazo sobre el mío,
y yo aunque esté callado doy las gracias,
porque hay paz en los cuerpos y en nosotros.
Quiero deciros cómo todos trajimos
nuestras vidas aquí, para contarlas.
Largamente, los unos a los otros
en el rincón hablamos, tantos meses!
que no sabemos bien, y en el recuerdo
el júbilo es igual a la tristeza.
Para nosotros el dolor es tierno.

Ay el tiempo! Ya todo se comprende.

Jaime Gil de Biedma

lunes, 13 de diciembre de 2010

Dos poemas de René Char que encontré por azar y seguidos.



El molino

Un ruido largo sale por el techo
golondrinas siempre blancas
agua que salta, agua que brilla
el grano salta, el agua muele
y el recinto donde el amor se arriesga
centellea y marca el paso.

Versión de Jorge Teiller



El refugio maltratado

Siempre me ha gustado la proximidad, sobre un camino de tierra,
de un hilillo de agua caída del cielo que viene y va persiguiéndose
a sí mismo, y la tierna torpeza de la hierba mediana a la que una carga
de piedras detiene -igual que un revés oscuro pone fin al pensamiento.

Versión de Jorge Riechmann

La foto es de Anselm Adams

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Meditaciones sobre el cuerpo





Meditaciones sobre el cuerpo

Dejo vivir mi cuerpo y lo contemplo.
Lo veo amar y lo veo escribir.
Lo veo vivir. Y a veces
somos uno en algún sitio.
Acabaremos juntos

José María Álvarez La Edad de Oro.


La foto es de Mayte Vieta

martes, 2 de noviembre de 2010

La secuencia ha sido:


Quería escribir pero no encuentro el cabo, además estaba leyendo a Twain; por lo tanto convencida de que sólo hay que leer y a los mejores. La memoria estaba servida y me he vuelto hacia Vallejo.


Intensidad y altura


Quiero escribir, pero me sale espuma,
Quiero decir muchísimo y me atollo;
No hay cifra hablada que no sea suma,
No hay pirámide escrita, sin cogollo.
Quiero escribir, pero me siento puma;
Quiero laurearme, pero me encebollo.
No hay voz hablada, que no llegue a bruma,
No hay dios ni hijo de dios, sin desarrollo.
Vámonos, pues, por eso, a comer yerba,
Carne de llanto, fruta de gemido,
Nuestra alma melancólica en conserva.
Vámonos! Vámonos! Estoy herido;
Vámonos a beber lo ya bebido,
Vámonos, cuervo, a fecundar tu cuerva.

Urceloy




Vagabundeando por blogs he encontrado este poema que me ha gustado y que yo dedicaría a B.D. y a R.R. Tengo ganas de conocer al autor, no sé por qué nunca coincidimos.

Algunos poemas casi tristes 23

Para A.R., J.C. y J.A.R.


Ser en la noche oscura el que os espera,
quien os alumbre, mis amigos, ría
cada historia a la vuelta, eso me basta.

No quien cuida del fuego, no quien duda
y es sabio por dudar, no quien sostiene
en el amor la sangre y sus derrotas.

Ser quien se queda, quien respire el humo,
quien salga al campo y fuerce la mirada
hasta ver una luz que se aproxima.

Entonces nada es importante, y el
abrazo es la más noble de las armas:
ser quien muere abrazado a sus amigos.

Jesús Urceloy / septiembre 2010

martes, 1 de junio de 2010

El horizonte ofrece el aspecto de una confianza mal colocada


Y yo sigo pegadita a Larrea:

Naturaleza indebida

Al partir del olvido con fingidas rosas
un sol verde a medida del deseo desnuda el mar
alrededor de un fuego quebrado esperan las heridas
el regreso de la cabeza en que se perfila la noche

La hora del saber dejada en suspenso sobre la ribera
a golpes de espejismos corta la retirada de los ríos
y allí donde el corazón se instala como en un relámpago
la esperanza espesa sus sauces hasta que el invierno
aprenda a distinguir a simple vista su júbilo de un hermoso vestido

Gota a gota en el caminar puro y breve
alrededor de las manchas del sueño nacen como tejidos de urgencia
arcos-iris en celo para los que saltan el delirio
nombres de velero para los menos prontos que sonríen.

Juan Larrea Versión Celeste Editorial Cátedra, y el título también es de Larrea, que hacía malabarismos con los horizontes.

La imagen es de Dave Muller

miércoles, 10 de marzo de 2010

¿Qué tal de resonancias?


Dicen que con esa pregunta saludaba Lezama Lima a sus amigos, ¡buena pregunta!, la cita José Miguel Ullán en su libro póstumo Esencia y Hermosura, una antología de María Zambrano con la que, después de una noche de sueños felices, me ha despertado el cartero.

La imagen es de Ebon-Heath


martes, 9 de febrero de 2010

Desplazamiento hacia el lector




Estaba vagabundeando en la carpeta de "los escritores y los lectores" y he encontrado:


Técnica perfecta para empezar un libro

[…] solamente resta que usted me diga cuanto me queda por decirle.
Vale decir: escucho

José Viñals
72 lecciones de ignorancia

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Hoy dieta: silencio, Cirlot, manta y sofá


Y dice Cirlot:

Dispuesto en cierta inclinación entre el espacio y el tiempo, entre lo inmensamente grande y lo infinitamente pequeño, está lo que no acontece jamás. Ese espacio de lo antirreal existe, no obstante, y es tan evidente en la intuición de lo dado como el mismo universo demostrable por los sentidos o por lo que llamamos razón.

Y también dice:

Bronwyn
sé que me estás oyendo desde un ámbito
que sesga dimensiones

En lo nunca ya me has reconocido:
mera estatua de hierro arrodillado,
entre las transparentes vibraciones
de un mar en abandono de sus aguas

Juan Eduardo Cirlot
Bronwyn,
Editorial Siruela

la imagen es de Rafols Casamada

martes, 17 de noviembre de 2009

La incertidumbre



La incertidumbre
es un sonido
que no está entero

Lola Velasco

Lo he encontrado en un denso y estupendo libro de Miguel Casado, La experiencia de lo extranjero.

La imagen es de Eva Hesse

jueves, 25 de junio de 2009

A que tu escapes




Cómo me iba a imaginar las conversaciones si no le había oído aún la voz, y el asma, a Lezama

Prefiere un poema que yo también prefiero, además, y dice "decir". Me ha hecho ilusión.

viernes, 19 de junio de 2009

Estas Palabras: Basil Bunting

La imagen se titula Les-silences y es de
Vilhelm-Hammershoi

Traducción de Aurelio Major

lunes, 20 de abril de 2009

Disonancias del arcoiris o efectos de la fatiga


 

Me gusta atravesar los climas, ser yo quién los recorre, aunque sea tan pocas veces.  No siempre tengo que quedarme bajo algunos soles de justicia o cubierta por la primera nube hasta que termine de descargar. 

Suelo cruzar la península un par de veces entre abril y mayo, siempre intento ir al molino en primavera, después de años y años cuidando raicillas y hojas llenas de pulgón en estrechas macetas, he sido premiada con un vergel que ni abarco. Ayer compré un jazmín y los socios lo miraron y me miraron raro ¿Cómo eres capaz de perder el tiempo echando de menos una especie? ¿Cuántas veces hemos hablado de los riesgos de la acumulación, la sobreabundancia y la estética? creo que pensaron. 

Cruzar la península hacia abajo en primavera. Contarle a Blanca, cuando pasamos otra vez por Despeñaperros, que siempre me sorprende que me de el agua o me encienda un cigarro mi copiloto imaginaria, y llegar al esa otra casa convencidas de lo  importante que es comprobar, cada tanto tiempo , que funciona bien la telepatía. 

Hoy tocaba subir la península, pero me quedé hablando hasta las cinco de la mañana con Rene y eso que teníamos reunión a las diez ¡quién desperdiciaría la posibilidad de tener una conversación anual que le cambie! ¡cómo te vas a ir a dormir cuando estamos recogiendo una cosecha de preguntas tan concretas y tan esperadas! ¡quién se pierde  ese hilo cuando empezamos a replicarnos cantando el Juanita Banana!

Durante  nueve horas, desde el molino, mientras atravesaba soles y nubes, he estado intentando recordar el poema,  luego el cansancio me ha producido insomnio y me he levantado a buscarlo.

 

Disonancias del arco iris

Disonancias del arco iris en la telegrafía inalámbrica de la Torre
Mediodía
Medianoche
En todos los rincones del universo se murmura: "Merde"
Rayos
Cromo amarillo
Nos hemos contactado
Los transatlánticos se acercan desde todas las direcciones
Desaparecen
Todos están en movimiento
Y los relojes marchan
Paris-Midi informa que un profesor alemán fue devorado por los caníbales en el Congo
Bien hecho
L´Intransigeant publicó esta noche poemas para tarjetas postales
Es idiota que los astrólogos roben las estrellas
Cuando ya no se pueden ver
Le pregunto al cielo
El servicio meteorológico indica que el tiempo empeorará.


Blaise Cendrars
de Poemas Elásticos


La imagen es de Evru

jueves, 2 de abril de 2009

Los soperos y Benito



El sábado nos vinieron a visitar Los soperos. ¡Y se trajeron a Antonio! Y conocí a Ana, que traía una ciudad grandísima bajo el brazo. Quedamos en pasar juntos la última semana de Agosto. En el molino. Invitaremos a Carmen Camacho, y a Benito y a Nacho y aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.

Para quién quiera oirlo.

Benito_del_Pliego_abril09.mp3

Y un poema de Benito del Pliego, copiado de oído.

El Agua

 

El deseo es verdad que nadie detiene

sumerge a todo el que se interpone

cualquier contra es cauce en su carrera hacia la mar

siempre por el camino de  menor resistencia

 

Las gotas son el origen del río

cantan unidas cuando se las lleva

Al nadador que monta el agua sin rienda ni brida

¿de qué le servirá querer parar la fuente?

Y si lo intenta

¿qué podría el agua responder?

Nada.

viernes, 13 de marzo de 2009

Murió la poeta de las falsas confesiones, la que abría las alas. Blanca Varela


SUPUESTOS


el deseo es un lugar que se abandona
la verdad desaparece con la luz
corre-ve-y-dile

es tan aguda la voz del deseo
que es imposible oírla
es tan callada la voz de la verdad
que es imposible oírla

calor de fuego ido
seno de estuco
vientre de piedra
ojos de agua estancada
eso eres

me arrodillo y en tu nombre
cuento los dedos de mi mano derecha
que te escribe

me aferro a ti
me desgarra tu garfio carnicero
de arriba abajo me abre como a una res
y estos dedos recién contados
te atraviesan en el aire y te tocan

y suenas suenas suenas
gran badajo
en el sagrado vacío de mi cráneo.


TAL VEZ EN PRIMAVERA

Tal vez en primavera.
Deja que pase esta sucia estación de hollín y lágrimas
     hipócritas.
Hazte fuerte. Guarda miga sobre miga. Haz una fortaleza
     de toda la corrupción y el dolor.
Llegado el tiempo tendrás alas y un rabo fuerte de toro o
     de elefante para liquidar todas las dudas, todas las
     moscas, todas las desgracias.
Baja del árbol.
Mírate en el agua. Aprende a odiarte como a ti mismo.
Eres tú. Rudo, pelado, primero en cuatro patas, luego en
     dos, después en ninguna.
Arrástrate hasta el muro, escucha la música entre las
     piedrecitas.
Llámalas siglos, huesos, cebollas.
Da lo mismo.
Las palabras, los nombres, no tienen importancia.
Escucha la música. Sólo la música.


NADIE SABE DE MIS COSAS

( dedicatoria)

1
a ti capaz de desaparecer
de ser atormentado por el fuego
luminoso opaco ruin divino

a ti
fantasma de cada hora
mil veces muerto recién nacido siempre
a ti capaz de hacer girar la llave
de inventar el sol en un cuarto vacío

a ti ahogado en un océano de semejanza
náufrago de cada mañana
esclavo propietario de zapatos periódicos
algunos libros
tal vez padre o hijo
guardián de resecos jardines de aves de paso

a ti
observador de la tarde
infatigable lector del reloj del sueño
de la fatiga del tedio de la esposa
a nadie sino a ti


jueves, 12 de marzo de 2009

Ensayo general




Javier quiere que lea dos poemas esta tarde en la presentación:

-dos tú y dos yo y casi nos acabamos el libro.

Iré en tren.

Estoy ensayando. Espero no decir "mental" tan fuerte en directo, algo me ha pasado ahí.



jueves, 8 de enero de 2009

Algo de cuando oía nocturnos por la mañana


También encontré a Jacques Loussier en el ordenador, y muchísima música más, pero me paré en Loussier, recordé que al pichi le entusiasmaban las teclas firmes, le siguen gustando, como al indio, en aquella casa siempre suenan pianos. A mí me parecía la banda sonora de una película muda Loussier, tocando lo mismo de un modo tan imprevisible siempre.

Luego he vuelto a leer Hilos, no pienso prestar ningún libro de poesía, ni pienso volver a fumar cigarrillos, ni pienso... bueno, pensé copiar algo aquí, así que lo hago.


¿Corté el hilo
o simplemente lo solté?
¡Se sueltan tantas cosas!
Y ¡hace tanto tiempo! El aire
se entumeció. ¿O fue la mano?
Quedó en suspenso, creo, suspendida
No sé si lo recuerdo. ¡Inventamos
tantas cosas!

Hilos Chantall Maillard

viernes, 26 de diciembre de 2008

Lobo de Azafrán y Lobo en curda




Será amor de discípula. Será que asistí a la gestación y me familiaricé con las palabras del libro cuando aún eran frases y moneda suelta. Será que nos encontramos porque nos íbamos a parecer, o para parecernos, y que la pequeña, pequeña, soy yo.
Seguramente es que yo creo con Larrea, con Escarpa, con Barreiro, y muchos más, que la poesía es ritmo, ritmo y ritmo.
Es un gran regalo de navidad tener con tapas verdes Lobotomía sobre la mesa.
Hoy si lo tengo difícil, pero elegiré dos poemas:

Lobo de Azafrán

Vierte en la nieve su insomnio.
Es pequeño y le abruma su problema.

"¿Sabré hacerme respetar?"
"Ser más que nadie"-repite-
y aturdido por el mito
se pincha
para ver su sangre sobre la nieve,
Ou, Ou-exclama-
y es pequeño el auditorio.

Ya sale de las montañas
y se interna en un campo desplumado.
Comienza a amanecer
y el lobo-casi sin saberlo-
refleja el sol en sus lomos.

Lobo en curda

Se exalta hablando solo
y su camino en la noche
es hiato, renglón torcido y pesadilla.

Busca compañía para no tolerala
y, tal vez,
una loba a la que dejar hendida

Todos los huecos están cerrados,
puertas y madrigueras albergan sueño
mientras lucidez y oscuridad lidian en su amalgama.

Retará a la imaginación,
al poder y al sentido común,
se verá poseído de fuerza y de agonía.

Una ráfaga de ternura,
el viento que canta lo que pudo haber sido y no fue,
descontrol motriz y, en la garganta,
el aullido atravesado,
la otra fiera,
el antesdeayer inicuo
que convierte en guiñapo feróz
aquella ráfaga de ternura.

Javier Barreiro Lobotomía Ed.Renacimiento

miércoles, 22 de octubre de 2008

Piedra, Papel, Tijera



Por fin hace frío, está todo muy gris y se han puesto hasta un poco inquietantes los olivos de la plaza.

Estoy preparando cabello de ángel con una de las calabazas que crecieron por generación espontánea en el molino y estoy nerviosísima. Me parece alquimia que se desmadeje la calabaza en hebras, voy y vengo incrédula a la cocina, no me gustaría que empiece la metamorfosis sin estar allí mirando atenta, ¡y este pasillo es tan largo!.

Esta mañana ha llegado al buzón un libro de los chicos de Sopa de Poetas (
Pepe Maiques, Óscar Solsona y Mariano Martinez) titulado "piedra, papel, tijera",

Si me hubieran preguntado qué me apetecía hacer esta tarde no hubiera podido averiguar sola tan estupenda combinación:

-Cabello de ángel leyendo poemas de los Soperos.

Ya casi empiezan a intuirse las hebras. 
Voy a copiar un poema para darles tiempo.
Esticomancia, por donde se abra:


                                                                          propósito 3

                                                         voy a alcanzar lo que mi mano quiera
                                                         ahora que hace señas de volar
                                                         que se quitó el arenoso tiempo
                                                         y confía

                                                         voy a alcanzar lo que mis pies anhelan
                                                         ahora que hacen señas todos los deditos
                                                         y que por fin se desgastaron las medias
                                                         y tengo listos los zapatos

                                                         voy a alcanzar lo que tú deseas
                                                         ahora que perduras en tu primavera
                                                         que tu frente allana la conquista
                                                         y percute exacta en este amor

                                                         en fin
                                                         la luna se ha ido a la luna
                                                         y nosotros al sol
                                                         en el tímido azar de lo seguro.

                                                                                      Oscar Solsona


Felicidades por el libro soperos. Ganas me están entrando de enviaros un bote de estas rubias cabelleras para endulzaros un café bien conversado como agradecimiento. ¡Intenso reencuentro el de mi buzón con tus envios y tus notas!. Gracias Antonio.