lunes, 19 de mayo de 2008

Lo que anota una formateada reciente cuando se siente inspirada





Tengo que seguir en este bar para terminar de escribir esta frase.


Vuelta otra vez a Kandinsky, otro apoyo matemático

domingo, 18 de mayo de 2008

Es agradable y extraño mirar mientras nos sobrevuelan



He pasado la mañana sentada en el bordillo viendo pasar ciclistas y cigüeñas. Arrebujada en un trocito de sol que luego se ha ido haciendo más grande. Pensaba como podía, poco y mal, en esas franjas de realidad que no percibo, en lo que sé que siempre se me escapa. Me sentía como una mosca que tuviera muchas patas pegadas en el umbral entre una franja y otra.

Las cigüeñas se han convertido en una plaga, hay decenas de nidos; en el silo, en el palacio, en los postes de la luz, en el campanario, ¡y hasta en el vértice de una señal de ceda el paso!, me ha contado Jessi, que está encantada. Yo también disfruto sentada en el bordillo, sin hacer nada, mirando ciclistas y cigüeñas.
Los ciclistas solo pasan los sábados y los domingos, por la mañana, cuando casi no pasa nada más.


viernes, 16 de mayo de 2008

Lezama sostenía que todo pasaba por su casa




Lo cuento de memoria, lo he leído en algún sitio, podría comprobarlo y ponerme erudita, pero no tengo ganas.

Había un pasacalles, majoretes o algo así, y algunos de sus amigos poetas llegaron a la casa del Trocadero diciéndolo todo; un prólogo que maravillaba.

-Tienes que ir

repetían

-¡Si hubiera pasado por aquí!, ¡pero no pasa!.

-Tienes que ir.

Parece que algo ocurrió, se rompió el desfile, por algo, no sé si hubo una revuelta o reventó una tubería, la cosa es que buena parte de la comitiva tomaba refrescos una hora después en el Trocadero 162.

La única casa, Bernal lo sabe, a la que le debo en serio una visita.

jueves, 15 de mayo de 2008

Entrevista con Chantall Maillard



Qué privilegio poder prestarle atención a las coincidencias.
Aunque yo prefiera hablar mucho rato de los hilos y las madejas, solo por hablar, por ponerme a contar el trayecto, para seguir un rastro mientras hago tiempo.

Hacer tiempo ¡qué cosas!

Gracias, don Antonio Ezpeleta, por reaparecer tan cerca, contra todo pronóstico.

Gracias soperos: qué descubrimiento.

Os hubiera encontrado, también os linkaba Eliosa Otero en Isla Kokotero.

Y siempre hay más cosas, más detalles que hacen que la coincidencias se tornen encuentro.

¡Qué rica madeja!.

Al final del programa Chantal Maillard pregunta tímida:

-¿os leo cuatro versos?

Y dice:

Llegar a otro
Sin
Otro
Sin llegar a
No apretar los dientes
Soltar la presa
sin


Y me he acordado de Carmen Camacho, cuando llegó a la convicción de que Aníbal Núñez estaba pensándola, pensando precisamente en ella, que empezó a leerlo veinte años después.


El enlace; dura una hora, merece la pena, los primeros minutos no se oyen, será por lo iniciático de este asunto.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Para Sonia Antón


Que está ordenando cajones, haciendo hueco, y que tiene un armario vacío. Por eso es buena interlocutora hasta en agosto , porque se alimenta bien, no se atiborra, y medita y descansa lo suficiente. Su vida es lo contrario a lo que cuenta aquí debajo María Zambrano.


La tragedia de estas criaturas es en definitiva la de su falta de espacio interior. Si miramos de cerca lo primero que sentimos es lo lleno en demasía que esta; mundo apretado, poblado de cosas, personajes en embrión, esperanzas y nostalgias, esbozos y proyectos, huellas y presentimientos de realidad sin nombre, mundo que linda o que está dentro de lo inefable y que no por ser inefable es menos real. Que no tengan espacio significa simplemente no la falta de lugar a la manera física, sino la falta de lugar adecuado; criaturas demasiado llenas de realidad y de realidades en un mundo que les ha inculcado una creencia que no les permite acogerlas. Son las víctimas, presas de alucinación y del delirio constante, acosadas de remordimientos por delitos que no han cometido ni podrían cometer; poseidas del vertigo de su infinitud, embriagadas de la posibilidad


Maria Zambrano
. La confesión: género literario. Siruela

La imagen es de
Susi Gómez

martes, 13 de mayo de 2008

Nuevos términos clave



Formatear:


Llevo dos semanas aterrorizada por esa palabra, otra vez, como cada año, aunque algún año no pude y compré otro ordenador. Estoy dejando que se muera poco a poco este, primero le desapareció la unidad D, luego la E, después dejó de abrir el Outlook y no tengo ni idea de qué puede desaparecer hoy.
Cada día guardo cosas pero sé que perderé parte del edificio. No me relaja del todo el disco duro externo.
Intuyo que se han perdido todos los correos que envié la semana pasada. Ha sucedido algo muy extraño. Ayer los recibí yo misma.
Hoy han empezado a hablarme de correos que no he recibido.

Desconexión:

Desconexión+formateo=Tabula Rasa (que pereza) pero para concentrarme y ¿adelantar? necesito hacer hueco.

¡Cuando me atreveré a darle a esa tecla de la amnesia!
(resetearse, otro verbo)

La imagen estaba por ahí sin autor: ¿quién dijo que no puede ser bello un disco duro?

domingo, 11 de mayo de 2008

Protección onirica ciudadana


Marisa tiene una paciente policía que sueña que mata a todos los que tiene que cuidar


-Y qué le has dicho
-Nada, le he dado unas pastillas que impiden recordar los sueños.


El cuadro es de
Tapies

viernes, 9 de mayo de 2008

Mis inexplicables cambios de domicilio



¡Estoy tan harta de contarlo!. Lo voy a contar por última vez (aunque en Punta Umbría me salió una versión humorística medio decente).

Hace unas cuantas noches mi hermana aparcó en el garaje de su casa sobre las dos y media de la mañana, se encontró con alguien y lo saludó, a pesar de que en su casa solo hay unos veinte vecinos cuando no tienes miedo, pues ni te extrañas (tiempo de ventaja) ¡Cual seria su sorpresa cuando aquel individuo, al que acababa de dar las amablemente las buenas noches, empezó a empujarla! La obligó a subir al coche y a salir del garaje, mientras ella no paraba de insistir con darle el bolso

-Llevaba treinta céntimos -me contó un rato después- así que tampoco podía yo hacerme la fuerte: vamos al cajero, le propuse, y te doy lo que haya.

Y el tipo que no cogía el bolso

Dice Mapi que le daba tiempo a pensarlo todo. Que al final de su calle ya estaba preparada para reaccionar y había calculado que eran uno contra uno, no había visto navajas, por ejemplo (éramos animales midiéndonos la peligrosidad, dijo) Nada más volver hacia la avenida empezó a empujarla, le dió una bofetada y le dijó que se metiera en un descampado.

-Entonces fue cuando me oía pensar más fuerte. Esto va a ser una violación pensé. Ah, pues no. En ese momento nos adelantó otro coche porque yo iba despacio y él se puso más agresivo: no los mires, me gritaba.

-Y eso de no me preguntes cómo ni de coña, yo estaba pensando clarito todo el rato e intentando pillarle la ventaja. Pensé por ejemplo: Me tengo que llevar la llave del coche, no solo salir corriendo, si me persigue con el coche estoy perdida. Y eso hice. Di un volantazo, saqué la llave y nos pusimos a correr los dos.

Encontró a un chico por la avenida, pero al ver que ella llegaba corriendo y pedía auxilio el otro echó a correr a su vez. Hasta que paro porque esa chica además de correr ¡recordó milagrosamente su nombre!¡habían ido juntos a la escuela!. Dice que decidió agarrarse a él y se sintió salvada.

Todo esto sin mirar atrás ni un momento.

-La primera tontería que pensé fue, ¡no se nos va a llevar al los dos! Y me dio risa.

Luego llego la guardia civil y le dijeron que no la podían llevar a casa porque no podía subir en un coche oficial.

-Entonces ya estaba más nerviosa, creo que les dije que si era necesario les daba una hostia para que me detuviera por agresión, pero que yo no me iba ni sola ni conduciendo a casa.

Ayer paso la rueda de reconocimiento y ¡lo reconoció!, vive en los pisos de enfrente. Puso denuncia pero ¿de qué se le acusa?. En realidad no le hizo nada, o poco.

El enemigo se nos ha colado. Ahora tiene miedo y me he ido a su casa. Pero si cuento todo esto es porque hay algo que tiene más interés. Mapi insiste: no tuve miedo entonces. Y por eso reaccionó. Y eso no es así nomas. El miedo es olorosísimo. Ya os lo he contado a los íntimos muchas veces. Mi madre nos educó contra el miedo. Se puede educar a favor.

Yo no tengo miedo de que vuelva, tengo miedo pero por él, es más, espero que no nos lo encontremos una de estas noches estando juntas. Porque después de trastocarnos tanto la biografía (otra vez vivir juntas ¡noooooooooo!, iré a dormir solo) va a oír cuatro cosas sensatas.

Vuelta a la jardinería. Ese pedacito es fruto de mis cuidados pero lo quería dejar. Porque esto de cuidar terraza en casa ajena es mucho curro.

jueves, 8 de mayo de 2008



Las revistas de las amigas, hoy la de Koke Vega, entenderéis que esté monotemática cuando entréis en La bolsa. Hay que registrarse, merece la pena.

por ejemplo:
Documental-Performance/Antonio-Gomez.html



No voy a repetir lo necesaria que es para mi la poesía de Antonio Gómez. Eclipsada por su gran poesia visual esta otra sigue en cajones, mucha inédita. A mi Antonio me emociona cuando recita y también cuando habla, y cuando calla.Me lo traje recitando secuestrado en un video, para que me siga haciendo compañia, en cuanto pueda lo subiré para que vosotros también podais oirlo.

Gracias maestro, por la mirada diáfana, por tus manos abiertas, tendidas, limpias y vacias. Por colmarme con esa ternura que tanto estaba necesitando.


Todas las semillas germinan
si encuentran tierra que las cubra

Desgajan, socavan las entrañas
y hasta en tierra yerma
surgen verdes cortezas
para que a punta de navaja
se sigan grabando corazones

Todas las semillas germinan,
si encuentran una tierra que las cubra.

de Las costumbres se hacen leyes


Delinear la vida,
un reto irreverente
y enigmático
Mi corazón, sereno
a punto y en su sitio.

de (entreparentesis)


Aunque me hagas
trenzar versos
aumentando con ello,
mi equipaje,
Nada más ajeno
que tu ausencia


Hasta el más ácido
e incomible de los frutos
tiene su sentido

de Cierro los ojos para verte mejor


Imagina un pasado
sin ausencias, sin tropiezos
ni asperezas,
un camino de luces, vergeles
sonrisas y consuelos.

Imagina un futuro
sosegado, sólido y diáfano
sin límites que opriman,
donde se dignifique la conciencia
y la mirada sea horizonte

Imagina luego
que todos los deseos se cumplieran.

de Las costumbres se hacen leyes

Estos poemas pertenecen a Sumo y Sigo (los copiaria todos) y son todavía unas cuartillas grapadas que me regaló estos días, siempre viene cargado de talismanes.

Por cierto que me contó que en esos poemas que colgue el otro día Lacrimales, cada lágrima estaba hecha con el título de un libro importante que no va a tener tiempo de leer.

La imagen ya la he puesto muchas veces, también es suya, no importa repetir una revelación asi, ahora bien, ¡si me funcionara el scaner!.