miércoles, 16 de mayo de 2007

El que madrugue por verme ¡qué poco sueño tendrá!



No tengo arreglo, vísteme despacio que tengo prisa. Pero además es que no tengo personalidad, y no lo digo con pena, me pillo Ana con la Esticomancia y me ha pillado Jesús con el Me gusta.

Ahí va, (ya sabéis que tengo afecciones barrocas, un poco largo, con pocos elementos pero). En fin.

-Me gusta el Cumbres Borrascosas de Luis Buñuel. Me gusta mucho que en la escena del clímax, cuando el triangulo une los vértices y todo va a estallar, la fémina agarre la bota de vino y se eche un trago de dos minutos.

-Me gusta mucho Carlos, ¡ese buñueliano! me gustó mucho que un día me dijera en Calanda y en la puerta de Buñuel, en una tamborrada (casi no pude oirlo): "No creas que frotándote el culo en la puerta de un genio te vas a contagiar". Gracias Pipil.

-Me gusta mucho que Matias diga cada tanto tiempo: "Marta, ¿qué quieres, un vino o media cerveza?". He de confesar que tengo un incontenible y aceptado complejo de Electra,(con lapsus)

-Me gustan también, en secreto, "La sosa y la sasa". Mi hermana y su perra.

-Me gusta mucho "A dos metros bajo tierra", son casi tan ácidos como nosotros cuatro.

-Y para terminar me ha gustado mucho una conversación con mi madre, que se ha metido aquí a planchar y me ha dicho.

"tranquila, ni respiraré, y que sepas que eres tú la que me esta invadiendo".

Al rato le he preguntado:

-"Mama ¿yo de dónde he sacado la paciencia?"

Y ella, apodíctica:

"Pues de tu padre, estáis siempre con que la paciencia y la tenacidad son una virtud, y de eso nada. Pero no vamos a divagar, trabaja, que yo estoy a lo mío. Y no te preocupes, que también tienes mucho mío".

Mama gata, la Arse, es sancho pancista, el título de esto es lo que más me gusta que diga. Aunque también tengo debilidad cuando le dice a Carlos, que es muy lento:
"Carlos, cuando se puso el sol, ¡todos a la sombra!" (en la foto está escondiendo el cigarro)

martes, 15 de mayo de 2007

Punta Umbría II




Edita tiene una duración indeterminada.
Esta es una foto de nuestra actuación, presentabamos Carmen Gusanillo y yo los Generatrones: las máquinas generadoras de discursos magristrales.

Ya hay blog de
Edita gracias a nuestra nunca bien ponderada Gusanillo.

Una persecución de cuatros



Desde hace un tiempo me persiguen los cuatros. A pesar de todo sigo sin tener ni cuatro gramos de superstición, pero no voy a negarlo, tengo la impresión de que algún mensaje puedo inventarme con esto:

Cuando miro el reloj son las 4:44, echo gasolina y la manguera se dispara en 44,44. He vivido en un 44, en un 104, y ahora aparece en mi vida otra dirección con un 4 pelado. Estos días vamos mucho a casa de mis padres, yo hasta trabajo aquí, mi hermana también vaga por estos lares con frecuencia, mi madre repite: vamos a comer que ya estamos los cuatro, ¿nos vamos dar un paseo los cuatro?....Una vez escribí una novela, a cuatro manos, que alguien borro, se iba a titular Ayutuxtepeque 44. Mi primer recuerdo, dicen que falso, es de cuando tenía cuatro años. Ayer pedí hora para el médico, ni siquiera tuve que anotarlo, el día cuatro, a las cuatro. Siempre creo que dejo mis deseos en cuarto lugar. He ido a comprar patatas esta mañana, cuando salía me gritan por la ventana "compra huevos, que quedan cuatro", ¿cuántas patatas compro?, he preguntado yo, que soy olvidadiza, "chica, pues compra unos cuatro kilos". He de confesar que me temblaban las piernas cuando la tendera, que es mi prima, como todos, me ha dicho: “¿Te importa que pase un poco?, cuatro kilos cuatrocientos cuarenta gramos. Después hemos tomado cuatro cafés, dos cada una, con una amiga que se ha obstinado en repetir que no me agobie, que disfrute, que la vida son cuatro días. Las sillas ya no me parecen sillas, sino acumulaciones de cuatros.

Hay un episodio de Doctor en Alaska que utilicé para una propuesta del curso, una vez tuve una alumna (Miriam G. ¿eres Miriam Gálvez?, si lo eres fuiste mi cuarta alumna, la que me recomendó que escribiera yo también los ejercicios que ponía a los demás). En ese episodio Magi abre la puerta y encuentra a una jovencita que la increpa. Es ella misma con unos años menos pidiéndole las cuentas biográficas, hablan mucho y la conversación no tiene desperdicio, pero yo solo recuerdo que la de 14 le dice a la de 24 “¡nosotras nunca hemos querido ser piloto!”

Yo creo que el mes que viene a mi va a venir a visitarme una Marta de 24, cuando tenía esa edad conocí a Luis Landero y me hizo cuatro preguntas que han sido fundamentales,

-¿Quiénes son ellos?
-¿Cuántas horas pasas al día sola? (por lo menos cuatro apostilló)
-¿Por qué tienes tantos electrodomésticos?

Empiezo a tener la certeza de que se van a encontrar la de 24 y la de 42 y van a esperar juntas a la de 44. Todavía tengo que resolver la cuarta pregunta de Don Luis, antes de que llegue esa jovencita para recriminarme esta dejadez y hacerme compañia.

lunes, 14 de mayo de 2007

Próximamente

Espacios On..........................

A las chicas rápidas



De una chica lenta:

Encontrar el equilibrio, aunque me encantaría escribir la armonía, entre mostrarse y ocultarse: ¿esa es la cuestión?

domingo, 13 de mayo de 2007

Lista de buenas intenciones y consejos urgentes.


Ahora nos toca nadar, nadar, nadar y seguir nadando

(prohibido pensar mucho, menos aún tomar grandes decisiones, lo importante es respirar y nosotras dos tenemos branquias, acuérdate de cuando casi nos detuvo la PNC en medio de la Laguna de Alegría. Ah, no queda café)

He decidido utilizar este sitio para dejar recados, cuando tenga tiempo para algo pensaré en qué es eso que esperais de mi niñas. También estoy pensando mucho en los blogs, y los cuadernos y las carpetas, y todo eso.

jueves, 10 de mayo de 2007

Laura, los amigos y el café



Laura, mi Ada madrina, se ha contagiado y ha abierto un blog que se llama Crónicas de Tedia, además me ha puesto una constricción, dice que debo hablar más de mi misma, y yo tengo la sensación contraria, que sé me va la mano hablando de mi. Yo sé que una mujer sin atributos nunca debe precipitarse, pero también se que a Laura hay que escucharla con mucha atención

¿Y qué cuento ahora?. Ah, si, lo del café.

No hay nada más grato que amanecer en las casas de mis amigos, somos una familia enredada y sólida, por tener tenemos hasta medica china y abogada en la familia, tenemos amigos y amigos y amigos que se van transformando en parientes, pero hay algo que en ningún sitio de los que duermo está del todo resuelto: el café.

En casa de Nacho la cafetera es ininteligible, en casa de Marisa nunca he podido encender la cocinilla, dicen que me falta energía y la vitroceramica no me obedece.
En casa del Joselin, hace un tiempo, ¡tuve que hacerme un café con la malla de los limones!.

Y por hoy nada más ¿he cumplido?, ya he contado algo de mi, que me pongo ciega de café de puchero y que siempre ando vagando por muchas casas que son también las mías.

lunes, 7 de mayo de 2007

La cantidad hechizada




Toda una vida perdiendo libros y aún me quedan joyas. Ayer me toco Gracian, el Oráculo Manual de Arte y Prudencia que hoy ha desaparecido. Hoy tocaba un libro frágil y desencuadernado que se titulad "Interrogando a Lezama" y que, por mi gusto, copiaría entero.

dice Lezama por ejemplo:

"Si llegáramos a un planeta desconocido, comprobaríamos el sortilegio de la respiración, cada espiración una interrogación que no concluye, cada aspiración o inspiración un oscuro que nos aclara y que nos es necesario"

¿Algo que declarar?




Me he vuelto a reunir con esto. Esto es todo lo que he podido sacar de mi misma como coleccionista, y si se perdiera, no pasaría nada porque ya esta la fotografía.

La vasija maya que me regalo Fran, y que es lo más valioso. La foto del abuelo Lezama, que disuelve inmediatamente todas las bajezas. Una brújula que perteneció al práctico de un muelle, el parchis de pequeña y el ajedrez que compramos en Marruecos y que sigue oliendo de maravilla. Ah, y la palmera, una de esas palmeras únicas, con columna vertebral, de la Blanch de Vero.

viernes, 4 de mayo de 2007

Lucrecia Martel


Nada mejor que mirar sin prejuicios. Como los presocráticos, cuya mirada siempre es imprescindible porque miraron por primera vez, eso me dije yo a la salida de la filmoteca (gracias Leandro por esos programas suculentos desde siempre) cuando vi "La ciénaga" y tuve la certeza de que me acababan de regalar una mirada nueva, no contaminada, entonces pensé que Lucrecia Martel era imprescindible aunque seguramente pasaría desapercibida.

Ahora acabo de leer una entrevista con ella en el país-olimpo, y me alegro. Dice:

"El cine que a mí me gusta transitar-como espectadora y directora-es el de la ambigüedad, que no genera nada radical, que no va a cambiar el mundo, pero que al menos propone un territorio menos seguro. Política y vitalmente no hay nada tan peligroso como creer que hay un lugar hecho, dado, y que es inamovible"

y dice también.

"Hay un esfuerzo grande por que las cosas sean solo de un solo modo y hay una zona de disfrute que no tiene por qué tener nombre, no tiene por que ser nada. El deseo va por sitios no previstos donde me interesa estar, esa zona donde rotular es difícil: no es amor de pareja, no es incesto pero tampoco una relación común entre hermanos, no es una relación entre chicas, no sé bien qué es, pero me encanta"