martes, 5 de febrero de 2008

Y sigue ahí la sombrilla

Hay una tristeza, leve, que es tan agradable, y la tía Pili la nota y me propone una sopa.

Pocos días, pero a veces me dejo invadir por esta torrentada, no evito la música de la carpeta prohibida, o me voy con el periódico al río, o releo cuadernos. Creo desconocer la nostalgia casi todo el año, siempre la esquivo a la brava, pero quizá sea esto, si es esto me está sabiendo dulce; no es más que seguir con esa costumbre familiar de irse a otra punta, o subirse al último peldaño de la escalera para mirar al vacio.

-Ya hablas como un Pc

Me ha dicho doña
Sonia Antón hoy.

Y también dijo un día doña
María Salgado en su blog

"no se trata de cobrar o no cobrar, tal no es, ni mucho menos, el dilema; no se trata de (con)vencer o no (con)vencer, tal no es, ni mucho menos, el dilema; no se trata de tomar el poder o no tomarlo, tal no es, ni mucho menos el dilema; no se trata de censurar(se) o no censurar(se), tal no es, ni mucho menos el dilema; o, en todo caso, son dilemas ficticios fruto de contradicciones más graves, dilemas que sólo pueden atascarnos"
(para quién quiera leer la entrada entera, incluso hacer)

Nunca digo nada de la tía Pili, en fin, un día lo haré, no es reconfortante solo su sopa.

La bici es de
Giuseppe Pongolini Matternita

sábado, 2 de febrero de 2008

Una laguna: la otra noche olvidé cómo se llamaba Virgilio Piñeira




He aprendido a nadar en seco[...] No voy a negar que nadar en seco tiene algo de agónico. [...] Al principio mis amigos me censuraron esa decisión. [...] Felizmente ya pasó la crisis. De vez en cuando hundo mis manos en las losas de mármol y les entrego un pececillo que atrapo en las profundidades.
Virgilio Piñera



La imágen es de
William Kentridge

miércoles, 30 de enero de 2008

¿¿dudassss yo??



Yo todo lo consulto con mi almohada porque la sé de buen juicio. Ella me escucha en silencio y me responde con sensatez. En la conversación interviene la frazada. Al final, siempre le hago caso al colchón, que es un irresponsable.

Ana María Shua






La foto es de la gran Cindy Sherman, enormes coincidencias Carmencita

martes, 29 de enero de 2008

Anoche Gamoneda como casi siempre que intento entenderme




Estoy desnudo ante el agua inmóvil. He dejado mi
ropa en el silencio de las últimas ramas

Esto era el destino:

llegar al borde y tener miedo de la quietud del agua.

del libro del frío

El video es de Bill Viola (con ayuda, eh)

lunes, 28 de enero de 2008

La televisión y los chinos

Ya no veo la tele. Nada. Creo que me curo House. ¡Le pillé una manía a ese personaje de golpe!. No es que fuera muy, muy televisiva, pero vaya, me metía, hasta que empecé a vomitar con la política nacional, sobre todo con el obsceno gremio de los "contertulios". Creo que la banderilla la puso Ángela Vallvey, debería estarle agradecida. Además desaparecieron los de "A cinco metros bajo tierra" y ya no supe por dónde seguir. Justo ponen Redes en el momento estelar de mi semana, cuando estoy viendo lo que he grabado en la gasolinera. Claro que los jueves veo sin falta la Aventura del Saber, que el problema no es el medio. También respeto religiosamente los informativos en familia, dos o tres veces a la semana, ver los informativos con mis padres es como ir al fútbol, me imagino, ¡nos ponemos las botas de gritar y de reaccionar!.

¿Se ve más la tele solo o acompañado?.
Yo acompañada, sola nunca, no me hace compañía.

Supongo que cuando deje de fumar me producirán la misma extrañeza los fumadores que la que me producen ahora los que me rodean cuando ven la televisión, así somos.

Todo esto para seguir contradiciéndome. Anoche puse la tele. Y vi esto:


viernes, 25 de enero de 2008

¿Quieres hacer el favor de callarte?



Me digo, más no, algo falla.

Primero pienso:

Tranquila que viene Blanca y existe ese aforismo alternativo:

"cómo voy a saber lo qué pienso si no lo escribo"

o bien

"cómo voy a saber quién soy si no te lo cuento"


Y luego:
Si me diera mucha, mucha prisa llegaría a tiempo de comprar el periódico, bueno da igual, bajo luego, o lo leo aquí (no ayuda tener tantas alternativas). No puedo ir a los supermercados porque me siento ofendidísima cuando quieren hacerme creer que elijo entre cincuenta marcas de garbanzos iguales (Tristana con dos, garbanzos, se volvía loca). Bueno no, bajo ahora, luego, aún quedan diez minutos, me puedo vestir en uno y medio.

Y luego:
¡Qué control del flujo mental este he llegado a tener!¿Será (seré) recuperable?. Eso le pregunté a la bruja de Inma cuando me pidió que le hiciera una pregunta difícil. La más difícil. La que más me inquietara, y le pedí un día de ventaja. Y le pregunté eso y me dijo que si.

Y Mientras:
Menos siete, cierran a las dos. ¡Me estoy viendo venir!¡otro día sin ir a la piscina!

Y también:
Me dijo mama gata:
Pasa a pesarte por la mañana, los últimos meses te has estado engordando a mala leche, que nos conocemos (¿cómo lo sabe?). Menos mal ya ya estoy recuperando mi tamaño natural (que curioso, uno sabe cual es su tamaño natural en cada momento y también sabe cuando y por qué se altera)(qué siginificará eso en "términos sociológicos")

Ya no llego, son las dos:
¿Echará el pichi de menos el sonido de la cafetera?. Se está volviendo viejo, ahora se baña a la una, antes se bañaba a las once, ya no contesta tanto, toma mucho el sol. No sé si le ha sentado bien nuestro cambio de domicilio. Lo que me faltaba, imaginarme que el pájaro está triste. Si esto me pasa por no bajar a por el periódico.

Ah, Carmen, la imagen, que creo que la autora soy yo, y es el molino, ahí debajo de palo¿de?, creo que es toronja.

Beirut

Aunque Sonia me llame copiona no he podido resistirlo, ¡pero como me gustan este vídeo y esta canción con los que me salvó una tarde ya lejana de sábado!. En cuantos más sitios este mejor ¿no?


jueves, 24 de enero de 2008

La tristeza y la esperanza


Cuando puse un link al blog de Rafael Cid lo puse mal, lo puse a una entrada concreta. Mentiría si dijera que no me di cuenta. Lo que pasa es que lo dejé para encontrarme sin buscarla con esta cita:

La tristeza y la esperanza
La tristeza es el gran pecado de Occidente y uno de los grandes pecados que deben ser evitados en Oriente. Es uno de los síntomas del deseo y si la erradicamos, la paz y el amor son posibles. Me considero una gran pecadora occidental porque la tristeza me define....¿Tiene esperanza? No. Creo que hay que erradicarla, la esperanza es parte del deseo

(Chantal Maillard)

No en vano Rafá es mi médico, y mi sanador muchas veces. El más ansioso pierde, me recuerda con frecuencia don Rafaél Cid. Me gusta escribir en el blog, me obliga a aislar minucias trascendentes. Voy a corregir ese link mal puesto y luego me voy a poner a pensar con Musil, con Chantal Maillard un rato. Me voy a mover lo menos posible, cada indio que libre su cacastle.

Carmen, es Bill Viola

¿De la luna llena? ¿de cómo mutamos?


La luna llena lo ha hecho todo trizas. A las siete he tenido un ataque de mala leche con desdoblamientos, hacia días que no me veía en esas, hasta revelaciones trufadas traía el arrebato. Claudia lloraba porque no se puede ir a Perú con el pasaporte caducado, ¡ y el otro!, ¡bueno el otro!;huyó, volvió, tornó, y todo jalando energía, y el teléfono escupiendo más histerias parecidas, y la tortícolis. Una barbaridad lo de la luna llena este mes, al menos en mi entorno.

Me he ido a tomar una cerveza con Joaquín a la fresca, necesito pasar frio cuando todo esta así, me ha contado que a los terneros les pasa lo mismo, que se ponen muy nerviosos con la luna llena, sentirse animal reconforta un poco, al menos a mi me ha tranquilizado. Como gallina en eclipse, decían los salvadoreños. Pero me ha tranquilizado más que Sonia me dijera que me veía muy nerviosa (y que le parecía muy raro, con piropo). Entonces me he desdoblado y tranquilizado otra vez. Agotador.

Estoy dándome cuenta de lo brutos que somos en esta ribera desde que todo lo grabo. Aunque Miguel dice que peor es lo de los ecologistas, que no son cariñosos.

Cuando era pequeña vi una película en la que un chico y una chica corrían desenfrenados por un bosque y se abrazaban. Creo que en ese momento empezaron mis desvelos, cuando me pregunté ¿pero cómo se han puesto de acuerdo?. Y ese recuerdo remoto ma ha estado persiguiendo todo el rato mientras hablaba con Miguel de encuentros y desencuentros, ya más tranquila, con fuego, con tierra, con aire alrededor.

Menos mal que estos días estará Blanca, ese oráculo, y podré ver lo que habitualmente veo también con sus retinas.

¡PordiosCarmen! ¡Casi no lo digo!. Hoy Don Francisco de Goya.

martes, 22 de enero de 2008

Lujos



















Esta mañana he encontrado estos dos poemas en el buzón, gracias Benito.

Como no ceso de repetir para quién quiera oírme
Benito del Pliego es como persona y como poeta un gran descubrimiento.

Más sobre él en:
La singladura de los once
y también aquí mismo

Y otra vez esa estupenda introducción (se quedan impregnados de un aroma especial los poemas que te pasa el autor en una barra)

“Inútil evitarse. No hay nada bajo el cielo, ni sobre el cielo tampoco; nada que no haya yo trazado.
No digo que lo contenga todo, ni que pueda hacer surgir de la nada las cosas con el célebre “abracadabra!”. Soy lo que tienes frente a ti. No como el cristal que se interpone entre tu vista y la calle; como el barro que transforma la mano que lo estrangula; ¿lo entiendes?. Te pienso, y a través de ti, yo mismo resulto comprensible”.












Benito del Pliego. Poema objeto
Papel sobre espejo de mano. 2007
Fotografía: Ana Morente