viernes, 12 de junio de 2015

Frases de ideas cortas





-Un feto es 100% agua, un niño del 80% al 90%, un adulto 75% y un anciano 50%: no podemos resistir la concentración de soluto; esa es la verdadera causa de tantas muertes.

-Ayer los árboles estaban animados, siguieron lloviendo hasta bien noche.

-Sólo cuando leía o escribía lograba olvidar el significado de las palabras.

-Todos tenemos un sistema nervioso y podemos llegar a necesitarlo. Musil creo.

-Sobrevivía guindada de una docena de frases felices.

jueves, 11 de junio de 2015

Enésima resurreción.



Me hizo gracia la primera vez que se cayó. Mira, éste también tiene pesadillas, pensé. Y le estuve hablando un rato no sé de qué. Luego empezó a caerse todas las noches muchas veces y María Jesús me sugirió que le pusiese algodón para amortiguar: lo puse pero no hizo falta, después de unos veinte tozolones decidió dormir en el suelo. Encontró guarida en el hueco del comedero, imitó a un perro diminuto un par de noches y, la tercera o la cuarta, empezó a exavar una cueva en el papel de periódico. Luego ya sólo tuvimos noticias suyas cuando crujían los titulares. Salió del escondrijo mucho después, sin previo aviso, intentaba subir al palo, pero no podía, tenía miedo y volvía abajo para fingirse topo. Nos levantábamos esperando encontrar los titulares quietos y su cadaver. Pero ha resucitado.Ahora no para de comer y ha vuelto a comunicarse. 

Tiene algo de milagro un pájaro enjaulado que sobrevive tantos años. Parece que quiere seguir haciéndome compañía.

lunes, 8 de junio de 2015

Rigurosas bagatelas






Inés me eligió de cobayita para un estudio de antropología. Tiene que hacer algo así como deducir de dónde he salido historico-sociocultural y económicamente, y cuándo y cómo cada input y cada output. Me ha venido que ni al pelo porque, a una semana de los cincuenta, me gustaría saber muchas cosas que no voy a descubrir hasta que ella diga.

-Eso me lo has contado, y mil veces igual, debe parecerte muy significativo.

Y ponga un tono clínico.

-Repetirse y callarse viene a ser lo mismo.¿Qué prefieres? Le contestaré, pero no me dejará fingir normalidad y nos reíremos.

(Despues de las entrevistas me he hundido en un par de novelas como en una ciénaga de palabras, el problema es actitudinal, a veces necesito empotrarme en el sofá y que sólo existan doscientas páginas por delante, además no es que sean malas, en las dos he subrayado)

miércoles, 3 de junio de 2015

Recibido





Prepárate porque vengo a desquiciarte.

pd.. se te caerá todo de las manos, se te abrirán programas indeseados y te costará una hora responder a un correo, pasarás mucho calor y mucho frío, y, como dicen los más viejos, se te cambiaran los dolores de sitio. te producirá tristeza que amanezca  soleado, soñaras que despiertas rodeada de gusanos, telarañas y perros nerviosos, lloraras y llamarás a tu madre, se emborronaran los libros.

Ya me conoces. Más vale que te escondas debajo de siete estados hasta que me esfume.

Fdo Tu sistema nervioso.

sábado, 30 de mayo de 2015

Con infinitos ojos tácticos, y al sol, reescribiendo las chispas verdes.





Ésta mañana me he dado cuenta de que ya me habían llegado al balcón los pimenteros. Hay amigos a los que apenas ves y que te cuidan una barbaridad

-Mira por el balcón a ver si te han puesto una palmera.
-Han puesto una palmera, pero no a mí.
-Que sí tonta. Les habían regalado la palmera y me ha llamado Antonio preguntando donde vivías para ponertela en la puerta

Y ha ido creciendo enfrente un jardín flotante que al sol y con Lezama se deja pasear.

Himno para la luz nuestra 

De la inteligencia de la misa
a los placeres de la mesa,
el rayo vital no cesa
de engrandecerse con la vista.

Aunque el oído me da la fe,
la visión como un mastín rastrea
lo que el Arcángel flamea
en el punto donde no se ve.

Hay un perro que escarba quieto
el pozo donde el mendigo destella
la paloma, su buche secreto
rueda la mano de una estrella.

La música divide las hojas,
el otoño condecora al organillero.
De pronto, el hormiguero
sonríe, para que escojas.

La encina se encinta de penas,
los ecos en el bisonte y su mugido.
Las fiestas del sin sentido
estallan el acordeón, cruz de arena.

No araño una piel blandida
por el humo de escala secreta.
La piel quiere ser recorrida
por un humo y por una lanceta.

Apolo disuelto como un terrón,
ante la luz de difícil ombligo.
Huera metamorfosis de lirón,
Venus, en su otoño enemigo.

El joven luz, Apolo justo,
separa la hoja de la playa
de la tortuga que no raya
la meta del tiempo. Qué buen gusto.

magnífico paladar que se apoya
en la hoja que va a su desgaire,
Plumón y cierzo Don Aire
peina al revés la corriente que ignora.

El mercado dice la primera ley,
que la lluvia divida y escape.
Allí también el loco maguey,
ojo del diablo en su sarape.

El chillido del loro viejo
y el nacimiento de la alondra.
El mejor curador de pellejo
y el que vuela sobre una alfombra.

Diamante de los ciervos de antaño,
oculto su desliz en el espejo.
Cucaña del arbol añejo,
en la costumbre del espejo me araño.

Pero la luz descubriendo su rostro
y el agua consagrando su estatua.
Las cenizas que afloran al agua
reavivan al centenario Cagliostro.

Hay un cielo que no crepita,
cuando concurre a la siesta
en guirnaldas. Abre la espita,
acolcha la toronja su ascua.

Redondo amarillo que irisa,
fiesta del oro que estalla.
En el entreacto, la repisa
diseña el mantel tempestuoso.

No voy al oro final del bosque,
no escucho el trueque de guedejas.
Cierren el conciliábulo del preboste,
encadenen al puerto de Ostia.

Oculten la sortija del pez retornante,
destruyan el filtro que estraña
los extremos.Alejen a la guardia
del infante a la casona del este.

El dios mayor, armado todo
de metal, de lluvia y de semilla
hasta que la insolencia de las estaciones
rompió en risa la luz temprana.

Si el metal no toca la despierta;
si el cantante no extiende el mantel
para las lluvias; si la semilla
no es raptada por la manta profunda,

va una espuela a su herrumbre mortecina;
va la lluvia como llanto a la grupa
del caballo de cirso, y la semilla
se deshace en el caño azucarado.

El halo del canónigo de la trucha
hiere la uva del poniente
Diga la luz que nos escucha
la compañía del astro sonriente.

Ya que el espejo de Apolo no interpreta
el que servía a la luz, trayecto
en la luna, desdeñando el metal que reta
al rayo, a su ceguera fue devuelto.

Amargo fue, su ondulanción extraña,
medir la luz en su balanza,
ser y ser lo que no se alzanza,
resplandecer y ser huraña.

El murciélago que labia el fuego,
desdeñoso humeó en su gruta,
borrada del poliedro de la fruta
la oscura pulpa que nos ruega.

El secreto del castigado desdobla
el mando: sopla la boca
sobre la tierra cocida del barbero,
que desgarró las presunciones de la tiara,

ocultar las arrugas del armado
infiel, pámpano de napeas,
cuyo traspiés al ritmo de Apolo
lástimas son del oído mal juntado.

Órficas se consagraron las dos lunas
tocar y la dorada muerte del jabato,
cuando busca en los muslos la ciega orilla,
cuando la primera noche esparcen los colmillos.

Nos molestaba el quinto día de la luna,
la sabiduría sin poseer ni ser poseida,
cuando Júpiter movio el casco con la testa,
robusto acostumbrado al abrazo de los árboles.

Su piel sin tregua en el trineo,
las fichas salían del árbol al fuego,
armado todo, romper el círculo
fue lección al despertar venidero.

Apalear la serpiente al parimiento,
cuando los muertos son las ranas.
Délfica también la luz al templo
asciende, yerba de la herrería divinal.

Pero la luz igual bajó al hombre,
se encerraba en las zamarras barbiluna,
en el cántaro sin aguas, una
señal tejida se decidió a ser nombre.

Con su cítara penetraba las ovejas dormidas,
se le rendían los cielos en su potestad superior,
la músicas total en las proporciones escindidas
y el ritmo del gusano arador.

El arpa del niño y enfrente las barbas de oro,
en el templo la imagen del dios con estambres de abejas.
El pastor establece el ganado sonoro,
los métricos deseos y las guerreras quejas.

Cambia de nombre, pero no de progresión,
nuevo engendro del gusano y la plácida araña.
La arena reseca en fiebre el cordaje del son
y en el caracol se hace música y se daña.

Febo, efebo, Fos; que era  del linaje del fuego,
 y las respuestas para un tridente cruel y locuaz,
Dadnos la tierra que interpreta, es el ruego
de la saeta, de la semilla y del demonio rapáz.

Ocasiona muros, rapta el número que respira,
baña cada guerrero en su escudo agujereado.
Hay en la conducción secreta del fulgor de la ira,
los órficos compases del carbón preñado.

Luz junto a lo infuso, luz con el daimon,
para descibrar la sangre y la noche de las empalizadas.
Las tiras de la piel ya están golpeadas,
y ahora, clavad la luz en la cruz de la Pasión.






jueves, 28 de mayo de 2015

Viaje a la semilla


Con esqueje o con semilla, aunque también con bulbos, se multiplica.

Cuando somos neófitos reproducimos más por esqueje, excita mucho ver como se convierte en raíz la hemorragia de savia, luego va apareciendo la necesidad de viajar más lejos, al origen, y se mete uno en las paciencias y lentitudes de la semilla.

Éste año hemos decidido dejar el huerto en barbecho Quedamos una mañana para empezar la siembra pero se estaba tan bien debajo de la palmera que, como somos unas epicúreas y teorizar también nos mola, y además había venido de visita el ministro, nos quedamos escuchando al Séneca de la agricultura.

Que no haya huerto no significa que no haya quehacer. Al revés. Estamos en esa etapa en que la atención fabrica conscientemente los  trinquetes de la memoria:

-¡Mira cómo está la berbena que trasplantamos Inés y yo! Se hará gigante.

-¡Pero sabes qué es esto! ¡Dos baobab! Menuda responsabilidad.

-Me trajo Emma esquejes del lilo de tu abuela.

-Ese árbol salió de una semilla que me cayó en la mano por la calle, en Palma de Mallorca. Llévate, es bien bonito

-Que no pase este año sin que te lleves al molino bulbos de esas margaritas raras de mi madre.

Dice la anfitriona, y a mí se me ha olvidado traerle las semillas de agapanta que tengo secándose en el herbario.

Ya sé qué voy a leer esta tarde, que mande el azaaar. Amerita volver a Carpentier sin miedo al contagio barroco.

Dan mucho que pensar esos baobabs potenciales.

miércoles, 27 de mayo de 2015

martes, 26 de mayo de 2015

Tres haikus de primavera








Flagrancia de flor de ciruelo
de repente aparece el sol
dibujando un sendero de montaña

***

Una segunda vida
me gustaría vivir

como flor de cereza

***

Largas conversaciones
por lirios en flor
alegría en el camino


Matsuo Bashô (Japón, 1644-1694)
Traducción: Germain Droogenbroodt-Rafael Carcelén

domingo, 24 de mayo de 2015

Cómo no, las elecciones.






Las primeras urnas que recuerdo son de cuando tenía trece años, nos pusimos los de mi clase a vender lo que habíamos hecho en esa asignatura impronunciable, “pretecnología”, para el viaje de estudios. Entonces llegó un señor que nos lo quería comprar todo a buen precio para que desaparecieramos de allí.. Desde bien tempranito estuvimos viendo a Arturo Beltran, que era candidato, intentando persuadir, pero el fragmento que tengo grabado es la llegada de mi abuelo, que ante las insitencias contestó:

-Pa chicos está la siega.

Me cogió de la mano, me llevo a una cabina  y me enseño su voto en secreto y orgulloso. Era para el PT, el Partido de los Trabajadores.

Hoy son las primeras elecciones sin mi madre y la presencia de su ausencia me acompaña aún más. No reconocería a mi padre, que ha recogido con fuerza su testigo, ayer lo pillé diciéndo por teléfono.

-Estoy tan, tan, tan a la izquierda, Eli, que me voy a caer

Ojalá esta noche nos tomemos un ron por la Arsenia, otro por la Manuela, otro por la Colau, otro por Rosa., otro por el Echenique...mucho ron va a ser...con un trago largo por todos suficiente.

P.d La foto: No me gustan nada esos tenderetes entre un confesionario y un probador de boutique, nunca he entendido que uno se esconda para votar. En todo caso esta noche vamos a conocernos mejor, pase lo que pase.


viernes, 22 de mayo de 2015

El oso abrillantado y la mara Salarrue, mi mara.


No conozco a Neto porque era el ausente, pero convivir con  los que lo extrañaban tanto y con tanta poesía hizo que le fuera pillando afecto. Ahora chateamos de vez en cuando, pasamos juntos los nervios de los recuentos de votos en el paísito y, a veces, hacemos planes para volver de una a El Salvador. Qué sueño reunir al Tibu, a Vladi, a Manuel y a Neto alrededor de unas conchas, recién aterrizada, en el puerto de La Libertad, por ejemplo.

Mientras hago tiempo, tardará, me llegan desde Minnesota Osos Abrillantados.