
martes, 9 de febrero de 2010
Desplazamiento hacia el lector

sábado, 6 de febrero de 2010
¿Es recomendable escribir de atrás hacia delante?

Charles Dickens, en una nota que tengo ante mí y en la que alude al análisis que en cierta ocasión realicé sobre el mecanismo de “Barnaby Rudge”, dice: ‘¿A propósito, se ha dado cuenta de que Godwin escribió su “Caleb Williams” de atrás hacía delante? Primeramente enredó a su protagonista en una maraña de dificultades, que forman el segundo tomo, y después, para completar el primero, le lanzó a la búsqueda de cuanto pudiera servir de explicación a lo que había hecho’.
Escribe Edgar Allan Poe. Y aunque Poe no está del todo de acuerdo con Dickens, es un apasionado de los galimatías teóricos y se pone a calibrar las ventajas derivadas de escribir al revés:
Hay un error de raíz, pienso yo, en la manera en que habitualmente se estructura un relato. O bien la historia aporta una tesis -o ésta viene sugerida por algún incidente circunstancial-, o todo lo más el autor se aplica en combinar acontecimientos sorprendentes con el único fin de proporcionar una base a su narración, generalmente en la esperanza de que mediante descripciones, diálogos y comentarios personales podrá llenar todos los intersticios que de los hechos o la acción, página tras página, se ponen de manifiesto (…)
Mormotea.
El autor echa de menos los caminos de ida y vuelta, tiene interés por verle la tramoya a las obras de otros:
A menudo pienso lo interesante que podría ser leer un artículo en donde un autor describiera -es decir, si pudiera- paso a paso y detalladamente el proceso mediante el cual alguna de sus obras vio el acabado final. El por qué semejante artículo nunca se ha escrito es algo que escapa a mi entendimiento, auque es posible que dicha omisión tenga que ver más con la vanidad de los autores que con ninguna otra causa. La mayoría de los escritores -y, sobre todo, los poetas- prefiere dar a entender que compone en una especie de delicioso frenesí -o intuición extática- y en verdad se echarían a temblar si se dejase al lector escudriñar entre bastidores, quedando al descubierto la elaboración, las vacilaciones del pensamiento en bruto, los verdaderos propósitos logrados tan solo en el último instante (…)
Soy consciente, por otro lado, de que no suele darse el caso de un escritor que se halle en condiciones de volver sobre sus pasos para mostrar cómo llegó a sus conclusiones. En general las ideas acuden al espíritu de forma atropellada, y de igual modo se las persigue y son olvidadas.
Poe debía ser terco y amigo de retos. Pese a las dificultades del proyecto, en “La filosofía de la Composición” nos explica, sin dejar resquicios, cómo escribió el poema “El cuervo”. Con este libro abre otra brecha literaria, su especialidad era inaugurar géneros. Después de él han sido muchos los autores que nos han dejado escudriñar entre sus bastidores.
Marta Sanuy
Lecturas recomendadas: La filosofía de la Composición. El principio Poético. Edgar Allan Poe. Editorial Langre
viernes, 5 de febrero de 2010
¡Puchica! si es viernes
De lentes y reencuentros
miércoles, 3 de febrero de 2010
Mapa Frutal
martes, 2 de febrero de 2010
De debajo de la yuca
Se llega al centro caminando en espiral y tronchando un montón de silencios. Es imposible comer mientras se está llegando al centro. Atravesando el numen sólo caben las ofrendas. La del sábado fue de gambas al ajillo.
- Tú no comes niña Marta, ¿y eso lo sabemos desde?
-…desde que leímos que para tener salud mental era necesario mantener una relación de intimidad importante, sin fisuras, al menos con dos personas
P.D. Cuando abres un documento de Word desde otro nace contaminado, como si las palabras tapadas en el anterior lo parieran. Ahora el molino está mucho más verde que en la foto, bueno, está totalmente verde, cercado por riachuelos ¡con agua! y con muchos más árboles. Éste año me toca abrir una gran ventana en la habitación y llenar barrancos de aromáticas.
Aiwa
lunes, 1 de febrero de 2010
Aproximadamente
miércoles, 27 de enero de 2010
¿Qué son los blogs, un soporte o un género?

El cambio que implica la autoedición ha modificado nuestro modo de leer y de escribir. Si hablamos con propiedad los blogs son sólo un soporte, pero creo que el hábito en este caso hará al monje, y que el uso del formato ya está gestando un interesante híbrido que va a repercutir en nuestro concepto de lo literario.
Pero si el blog fuera un género, ¿a cuál se parecería? ¿Se trata de un autorretrato interrumpido? ¿Es similar a un diario?
Quizá todos los blogs se parezcan a su dueño ( si te fijas detenidamente, todas las novelas se parecen a sus autores), pero también reciben influencia de muchos géneros, pues son sobre todo mestizos. Cada bloguero mezcla en su coctelera la dosis que prefiere de poesía, diario personal, boletín informativo, historias breves, opinión social y política, género epistolar, diálogo, monólogo íntimo o novela por entregas, y agita. Los textos pueden ser suyos o de otros: escribir con palabras de otros en el blog es un interesante modo de subrayar y compartir lecturas. Cada blog tiene infinitos lectores potenciales, o ninguno; hay lectores silenciosos y parlanchines, y existe la posibilidad de que pongan notas; la inmediatez de la comunicación también ha modificado irreversiblemente la distancia entre el lector y el autor.
En un blog no sólo se cuenta con la palabra como recurso: la imagen, el vídeo o la música implican, además de un nuevo modo de escritura, un nuevo concepto, más amplio, de lectura. Los blogs divulgan contenidos culturales de otro modo, similar al boca-a-oreja. El que nos cuenta dice con frecuencia: “mira”. Además los blogueros se influyen, se glosan y se comentan.
Hace poco leyendo a Bioy Casares encontré dos afirmaciones que me recordaron a los blogs. Cuenta en Bioy Casares a la hora de escribir los fracasos de sus primeras novelas, que no le gustaban a nadie, y cómo se curó de tantas deficiencias gracias a un trabajo que le obligaba a escribir reseñas continuamente y que le soltó la mano. Es curioso que alguien, con todos mis respetos y mis afectos, tan estirado como Bioy Casares, aceptara de tan buen grado que lo suyo no era genio, sino oficio. Estoy segura de que los blogs sueltan la mano, vacunan contra el peor enemigo de la escritura, la discontinuidad, la inconstancia. También decía Bioy que escribir es como poner una habitación nueva a la vida, y un blog viene a ser eso: contar con otra habitación.
Marta Sanuy
Lectura recomendada: Bioy Casares a la hora de escribir. Editorial Tusquets.
domingo, 24 de enero de 2010
Julio Reija

Y cuando lo digo no se hace más tu nombre,
ni tú te haces más tú,
pero te giras.

