miércoles, 23 de mayo de 2007

Benito del Pliego




Me gusta mucho lo poco que he leído de Benito:



9 escalones (poética)

1. La poesía no tiene esencia, nada en ella se halla a salvo de la excepción, salvo la excepción misma.

2. Toda poética es un credo más fácil de repetir que de inventar.

3. Es fácil disentir de la idea de que lo poético se sustancia en cierta forma extraordinaria de usar el lenguaje; mucho más complicado es escribir desde tal disentimiento.

4. La poesía puede conceder al que la practica la conciencia de que todo lo que entra en contacto con uno es indisociable de uno mismo. Por tanto, la poesía es una forma de dar sentido o realidad al mundo. En el mejor de los casos es un sentido y una realidad transmisible.

5. El lenguaje no es solo el instrumento o el material con el que se elabora la poesía. El lenguaje es la poesía.

6. El lenguaje tiene su propia forma de dar sentido. Esta capacidad, tan cercana en su naturaleza al espejismo, es probablemente lo más significativo de la poesía.

7. La estabilidad de lo impreso es apariencia, lo mismo que la identidad de quien escribe; observar el flujo y las variaciones del sentido inquieta más y se corresponde mejor con lo que el poema quiere ser.

8. El poema suele resistirse a la razón más restrictiva —la binaria; aunque parezca decir sí o no, casi nunca lo dice.

9. Nada en el poema es lo que parece; el poema siempre está en otro sitio. Metáfora es poema y todo, por tanto, puede ser poesía.

martes, 22 de mayo de 2007

Te pego una patada en el culo que te mando a Tegucigalpa




Estoy liadísima, como siempre, pensando en nómadas y sedentarios. La movilidad y la inmovilidad.¡Qué dos grandes ideas! Siempre me he sentido perpleja ante ellas, no entiendo ni a los que se van ni a los que se quedan, y he convertido casi en una profesión observarlos.

No es fácil distinguir a esas dos especies; hay quién, después de ser toda la vida sedentario y acumular millones de objetos, de pronto lo deja todo, sospecho que impotente ante la pequeñez de cualquier maleta, y se va. Y hay muchos que se van y se van, pero siempre buscan un lugar en el que quedarse. También hay nómadas que viajan con cientos de maletas, y con niños, esos son nómadas fuertes, como Marisa. Cuando yo era nómada obedecía mucho a Blanca, que ella si sabe de nomadismo, ¡no nos podemos salir de los límites de la caja! me decía cuando me veía mirar asombrada cualquier objeto en el mercadillo. Ahora que, sin hacernos sedentarias, tenemos un lugar en el mundo, El Molino, estamos de acuerdo: ¡no podemos llenar El Molino de cosas!

Pero empecemos por lo sencillo, el modo más simbólico de viajar es cruzar un puente. Carlos me contó cuando nos conocimos que para él la pareja eran dos que se encuentran ante un puente, no un puente cualquiera no, un puente peligroso, alto, con aguas revueltas al fondo, agujereado, atado con cuerdas que chirrian. Uno de esos dos lleva mucho tiempo observando cada boquete del piso, cada rasguño de la liana, lleva tanto tiempo observando que no le quedan fuerzas para cruzar, entonces llega otro, lleno de ímpetu y de inconsciencia, que lo anima. Comparten conocimiento e impulso y cruzan el puente. Llegan al otro lado extenuados y ya está.Creo que tenía razón, pero no sé si se acuerda.

A mi de viajar lo que más me ha entusiasmado es llegar a Tegucigalpa, a las antípodas, después de escuchar esa frase tantas veces en el recreo...¡haber llegado a Tegucigalpa sí es importante!

lunes, 21 de mayo de 2007

Apostar

La Martita de 24 años es mucho más neurótica que yo, hoy ha descubierto el yotube y como no, se ha puesto a buscar a Esclarecidos. Los cripticos mensajes que para ella eran amorosos para mi se han convertido en laborales, tengo que aprovechar sus excursiones al pasado, me cuesta, aunque reconozco que no hay nada más balsámico que la voz de Cristina Lliso

Y me cuesta porque estoy totalmente de acuerdo con mi padre, el día que dijo:

-Otra vez ese bolero no, es demasiado cruel estar escuchando durante casi setenta años lo mismo, ¡que se callen!

Bueno lo utilizo, aunque no estoy en plena posesión de mis facultades: ayer me atropello una bicicleta, Zoe fue testigo, y un cabezazo entre dos aragoneses no es poca cosa.

Vaya pues por Nacho, por mis queridos socios. Por Literaturas.com


jueves, 17 de mayo de 2007

Un agujero en el cielo


Todo sucede un poco antes de que suceda, menos mal.

La de 24 ya ha llegado y me tiene china. Lleva toda la mañana oyendo un disco de Esclarecidos y repitiendo que "no tiene ningún interés en leer del revés cuando viaja en camión".

Menos mal que Escarpa se ha hecho una su rica contractura en el trapecio y no hemos tenido reunión, esta inconsciente podría habernos interrumpido.

En todo caso en eso seguimos estando de acuerdo, en los Esclarecidos y en la letra de esa canción.

miércoles, 16 de mayo de 2007

El que madrugue por verme ¡qué poco sueño tendrá!



No tengo arreglo, vísteme despacio que tengo prisa. Pero además es que no tengo personalidad, y no lo digo con pena, me pillo Ana con la Esticomancia y me ha pillado Jesús con el Me gusta.

Ahí va, (ya sabéis que tengo afecciones barrocas, un poco largo, con pocos elementos pero). En fin.

-Me gusta el Cumbres Borrascosas de Luis Buñuel. Me gusta mucho que en la escena del clímax, cuando el triangulo une los vértices y todo va a estallar, la fémina agarre la bota de vino y se eche un trago de dos minutos.

-Me gusta mucho Carlos, ¡ese buñueliano! me gustó mucho que un día me dijera en Calanda y en la puerta de Buñuel, en una tamborrada (casi no pude oirlo): "No creas que frotándote el culo en la puerta de un genio te vas a contagiar". Gracias Pipil.

-Me gusta mucho que Matias diga cada tanto tiempo: "Marta, ¿qué quieres, un vino o media cerveza?". He de confesar que tengo un incontenible y aceptado complejo de Electra,(con lapsus)

-Me gustan también, en secreto, "La sosa y la sasa". Mi hermana y su perra.

-Me gusta mucho "A dos metros bajo tierra", son casi tan ácidos como nosotros cuatro.

-Y para terminar me ha gustado mucho una conversación con mi madre, que se ha metido aquí a planchar y me ha dicho.

"tranquila, ni respiraré, y que sepas que eres tú la que me esta invadiendo".

Al rato le he preguntado:

-"Mama ¿yo de dónde he sacado la paciencia?"

Y ella, apodíctica:

"Pues de tu padre, estáis siempre con que la paciencia y la tenacidad son una virtud, y de eso nada. Pero no vamos a divagar, trabaja, que yo estoy a lo mío. Y no te preocupes, que también tienes mucho mío".

Mama gata, la Arse, es sancho pancista, el título de esto es lo que más me gusta que diga. Aunque también tengo debilidad cuando le dice a Carlos, que es muy lento:
"Carlos, cuando se puso el sol, ¡todos a la sombra!" (en la foto está escondiendo el cigarro)

martes, 15 de mayo de 2007

Punta Umbría II




Edita tiene una duración indeterminada.
Esta es una foto de nuestra actuación, presentabamos Carmen Gusanillo y yo los Generatrones: las máquinas generadoras de discursos magristrales.

Ya hay blog de
Edita gracias a nuestra nunca bien ponderada Gusanillo.

Una persecución de cuatros



Desde hace un tiempo me persiguen los cuatros. A pesar de todo sigo sin tener ni cuatro gramos de superstición, pero no voy a negarlo, tengo la impresión de que algún mensaje puedo inventarme con esto:

Cuando miro el reloj son las 4:44, echo gasolina y la manguera se dispara en 44,44. He vivido en un 44, en un 104, y ahora aparece en mi vida otra dirección con un 4 pelado. Estos días vamos mucho a casa de mis padres, yo hasta trabajo aquí, mi hermana también vaga por estos lares con frecuencia, mi madre repite: vamos a comer que ya estamos los cuatro, ¿nos vamos dar un paseo los cuatro?....Una vez escribí una novela, a cuatro manos, que alguien borro, se iba a titular Ayutuxtepeque 44. Mi primer recuerdo, dicen que falso, es de cuando tenía cuatro años. Ayer pedí hora para el médico, ni siquiera tuve que anotarlo, el día cuatro, a las cuatro. Siempre creo que dejo mis deseos en cuarto lugar. He ido a comprar patatas esta mañana, cuando salía me gritan por la ventana "compra huevos, que quedan cuatro", ¿cuántas patatas compro?, he preguntado yo, que soy olvidadiza, "chica, pues compra unos cuatro kilos". He de confesar que me temblaban las piernas cuando la tendera, que es mi prima, como todos, me ha dicho: “¿Te importa que pase un poco?, cuatro kilos cuatrocientos cuarenta gramos. Después hemos tomado cuatro cafés, dos cada una, con una amiga que se ha obstinado en repetir que no me agobie, que disfrute, que la vida son cuatro días. Las sillas ya no me parecen sillas, sino acumulaciones de cuatros.

Hay un episodio de Doctor en Alaska que utilicé para una propuesta del curso, una vez tuve una alumna (Miriam G. ¿eres Miriam Gálvez?, si lo eres fuiste mi cuarta alumna, la que me recomendó que escribiera yo también los ejercicios que ponía a los demás). En ese episodio Magi abre la puerta y encuentra a una jovencita que la increpa. Es ella misma con unos años menos pidiéndole las cuentas biográficas, hablan mucho y la conversación no tiene desperdicio, pero yo solo recuerdo que la de 14 le dice a la de 24 “¡nosotras nunca hemos querido ser piloto!”

Yo creo que el mes que viene a mi va a venir a visitarme una Marta de 24, cuando tenía esa edad conocí a Luis Landero y me hizo cuatro preguntas que han sido fundamentales,

-¿Quiénes son ellos?
-¿Cuántas horas pasas al día sola? (por lo menos cuatro apostilló)
-¿Por qué tienes tantos electrodomésticos?

Empiezo a tener la certeza de que se van a encontrar la de 24 y la de 42 y van a esperar juntas a la de 44. Todavía tengo que resolver la cuarta pregunta de Don Luis, antes de que llegue esa jovencita para recriminarme esta dejadez y hacerme compañia.

lunes, 14 de mayo de 2007

Próximamente

Espacios On..........................

A las chicas rápidas



De una chica lenta:

Encontrar el equilibrio, aunque me encantaría escribir la armonía, entre mostrarse y ocultarse: ¿esa es la cuestión?

domingo, 13 de mayo de 2007

Lista de buenas intenciones y consejos urgentes.


Ahora nos toca nadar, nadar, nadar y seguir nadando

(prohibido pensar mucho, menos aún tomar grandes decisiones, lo importante es respirar y nosotras dos tenemos branquias, acuérdate de cuando casi nos detuvo la PNC en medio de la Laguna de Alegría. Ah, no queda café)

He decidido utilizar este sitio para dejar recados, cuando tenga tiempo para algo pensaré en qué es eso que esperais de mi niñas. También estoy pensando mucho en los blogs, y los cuadernos y las carpetas, y todo eso.