jueves, 12 de diciembre de 2013

Proverbial encuentro con el amigo de un amigo que me ha presentado a un poeta K´iché







Ya tarde, tarde, he encontrado el poema que leeré el sábado cuando hable de los Polochic y de Guatemala. Un amigo guatemalteco de un amigo salvadoreño me ha pedido amistad en fb esta noche y le he preguntado y ahí lo tenía, listo, como si esperara el mandadito. Gracias Aroldo. Luego dirán de las redes...de  Amigos.

Me está gustando mucho Humberto Ak´abal que es un poeta de la etnia Maya K´iche que escribe en K´iché y luego traduce sus poemas al español.


Hoy

Hoy amanecí fuera de mí
y salí a buscarme.

Recorrí caminos y veredas
hasta que me hallé

Sentado sobre un borde de musgo
al pie de una cipresalada,
platicando con la neblina
y tratando de olvidar lo que no puedo.

A mis pies,
hojas, sólo hojas.

Mayulí

Cuando estás conmigo
no sé dónde queda el mundo.


Veredas

Las veredas de mi pueblo
se le enredan a uno
entre los pies


A veces ríos

Si llevan agua
son ríos.

Si no,
son caminos.

Sueño 

Todas las noches
mientras duermo

construyo una casa



Tortilla

El cielo es un comal.

Una tortilla
alumbra la noche.

El maíz se ilumina.

Poesía

La poesía es fuego,
quema dentro de uno
y dentro del otro.

Si no, será cualquier cosa
pero no poesía.

martes, 10 de diciembre de 2013

Los otros días centroamericanos.




Estaba terminando de leer “Los militares y la élite que gano la guerra”, acababa de terminar “Cambios para no cambiar” , con lecturas así he pasado el puente (bravo por las gentes que hacen Plaza Publica) cuando ha llamado mi madre y le he estado contando la última barbaridad que había leído

-Cuando Carter prohibió mandar armas a Guatemala, en el 82, los ricos del país pusieron sus helicópteros y aviones al servicio del ejército (80 aviones, 20 o 30 helicópteros) y no contentos con eso iban personalmente a bombardear. ¿A quién? A los campesinos ixiles que huían. Esos mismos respetables empresarios, con nombres y apellidos, temiendo ser juzgados después de Rios Mont, son los que han presionado para que se suspenda la pena al genocida.¡Este año!¡En mayo! Son los que siguen gobernando el país y matando campesinos.

-Anda, anda, Marta, yo creo que tú exageras, como va a ser eso posible.

Entonces me he puesto a pensar en esa incredulidad que nos causa el horror.En hasta que punto se han convertido los Polochic, desplazados en el 2010, ayer nomasito, en conocidos míos estas semanas, pero cuanto más leo más aumenta mi perplejidad, y repito en automático un “no es posible” que los convierte casi en ficción y me permite seguir leyendo mucho rato.

-Qué sí, que te creo, cómo no te voy a creer. Tu padre vio ayer un documental sobre El Salvador y está malo. Dice que no lo veas.

-No, no, por hoy suficiente.

Le he dicho, pero un rato después he vuelto a llamar para preguntar en qué tele lo vio.

Y menos mal que me lo he puesto porque me ha parecido esperanzador. Está lleno de historias hermosas, de buena onda, entre tanto dolor, y  me acuna el cantadito guanaco y está precioso el paisito, y sale Chalate y Sisiguayo. Además ya han pasado muchos años y la gente está más serena que cuando nos lo contaba a nosotras. Y no manda Arena.

El volcán majestuoso, el Izalco, y el documental se titula La cigüeña metálica.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Dos poemas de José Emilio Pacheco para terminar el día.




Aceleración de la historia

Escribo unas palabras
                                        y al mismo
ya dicen otra cosa
                                 significan
una intención distinta
                                       son ya dóciles
al Carbono 14
                         Criptogramas

de un pueblo remotísimo
                                            que busca
la escritura en tinieblas.




Gota de lluvia

Una gota de lluvia temblaba en la enredadera.

Toda la noche estaba en esa humedad sombría

que de repente


iluminó la luna.

martes, 3 de diciembre de 2013

Las dos masas invisibles se enfrentan de nuevo




Gustavo Monroy


Como todos, me siento desbordada. Todo lo ignoro, por ejemplo si la multa por cagarse en la patria va a ser fraccionada: ¿cuánto costará cagarse en el Duero o en el Tajo o en Calatayud o en Guadalajara? Los imagino en sus casas por las noches diciendo: ahora os jodéis, vais a fumar cáscaras de plátano, cabrones. Porque me los imagino diciendo la palabra cabrones mucho. Pero sólo imagino eso de estos cerdos vengativos (pobres cerdos, esto no es hablar con propiedad)  Hay muchas cosas que se me escapan, por ejemplo: a quién se le ocurrió quitarles la merienda a los presos, a qué hora se le ocurrío, qué hacia, cuál es su estado civil, siempre había sido un sádico, lo pensó uno o fueron iluminados varios al mismo tiempo.

Dice Elias Canetti en Masa y Poder que existen dos masas más, la masa invisible de los muertos y la masa invisible de los no nacidos, dice que las masas insvisibles de los muertos son las que inspiran a los nacionalistas, a los conservadores, a todos aquellos que miran al pasado y que la masa invisible de los no nacidos impulsa las ideologías socialista, comunista, anarquista,  que se preocupan por el futuro, por la potencialidad, por la utopía. Y que la disputa entre uno y otro, diz mi tío, no es más que la batalla de la muerte y la de la vida.

También dice que al poderoso no sólo no le importan los muertos, sino que los necesita muertos para sentirse poderoso.


Creo que es un buen momento para releer Masa y poder.

Algunas cosas sí se ven venir de lejos, en la cárcel no nos pueden meter a todos porque no hay sitio, para eso han inventado el arresto domiciliario. Venga, que me prendan. Hasta más visitas tendré. Por si me quieren aplicar su fijación de los 30.000 ya les advierto. Soy insolvente.

Y el Escarpix, siempre sincrónico.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Dos poemas árabes para una tarde de domingo






Oración del miedo
(…)
Sácanos de aquí desnudos,
como entramos
Ni ministros ni cortesanos
Ni medallas
Sácanos de aquí nuevos
como éramos cuando tomamos las calles
Un montón de niños caminando
sin miedo a nadie

Sálvanos ahora
Líbranos de esta prueba
La batalla es aterradora 

Mahmoud Ezzat


Acitara

¿Puede el cielo recuperarse después de un bombardeo,
puede una casa partirse en dos ciudades,
y los secretos sostener un muro
entre dos cuerpos?
Dime, ¿qué son las fronteras?
                                                             (acitara: muro, del árabe sitarah, que significa cortina)
Natalie Handal

viernes, 29 de noviembre de 2013

Inés, fanfara tirana y tímida alusión a mis misoginias.







Mentí abajo, no es nada triste mi vida. Hoy volvía pensando que cada uno de vosotros me evoca una música. Javier sería sin duda un tango, Joselín sería jazz, la Tati  no sé por qué Caetano Veloso, Antonio clásica, Nacho es popi, el rubio es todo percusión africana y la niña Blanch una inclasificable. Podría seguir pero me tocaba Inés y su máscara acústica después de casi un año.

Y la Inesica me suena tan alegre y tan potente como Fanfara Tirana.¡Hasta una gasolinera que me tuve que ir a trabajar para encontrar a Inés! ¡Qué iba a saber yo entonces para qué era todo aquello!

Ahí le he estado contando mis misoginias. Porque si pensamos de verdad habrá que rascarse hasta el fondo y yo encuentro con frecuencia el equivalente femenino del machismo, su retroalimentación, y me irrita, pero no lo puedo contar. No hay como desahogarse con esa lúcida historiadora y una cerveza debajo de un árbol.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Los días con Canetti y la máscara acústica.





Mi vida sería bastante triste si no fueran absolutamente reales las excursiones. Cuando digo que me voy con el tío Elias no bromeo. Me zambullo en conversaciones tan intensas con él como si sucedieran delante de una chimenea en Londres o en Viena. No me puedo escapar de este año, pero sí entenderlo mejor después de leer el sofoco con el que él habla, en 1937, contra el cine, y que se parece al horror que le provoca a Umberto Eco y a tantos otros Internet ahora. Pero enseguida se le pasa la pataleta y se pone otra vez apasionante el viejito. Hasta me propone salir:

Vaya usted a un local popular, por ejemplo el antiguo y conocido O.K, siéntese usted en cualquier mesa y trabe relación con una persona absolutamente desconocida para usted. Al principio, no podrá por menos  de animarle con algunas frases complacientes. Pero cuando la persona en cuestión haya empezado a hablar-y seguro que le gusta hablar, por eso va al O.K.-, cierre obstinadamente la boca y escúchela con atención durante unos minutos. No haga ningún intento de entenderla, no trate de averiguar lo que piensa, no se compenetre con ella…sencillamente, preste atención a la exterioridad de sus palabras. No pretendo que actúe así todo el rato, válgame Dios. Mi consejo sólo sirve para experimentar de buenas a primeras, y de un modo rápido, lo que acabo de denominar máscara acústica. Se dará usted cuenta de que su nuevo conocido tiene una forma muy peculiar de hablar. No basta con constatar que habla alemán, o que habla en dialecto; eso lo hacen todas o la mayoría de las personas de ese local... No, su forma de hablar es única e inconfundible.   Tiene su propio tono y velocidad, tiene su propio ritmo. Encabalga las frases. Utiliza determinadas palabras y giros de manera recurrente. Por lo general su lenguaje consiste en apenas unas quinientas palabras. Se las arregla con mucha habilidad con ellas. Son sus quinientas palabras. Otra persona, igualmente parca, habla con otras quinientas. Si le ha prestado usted la conveniente atención, la próxima vez podrá reconocer a esa persona sólo por su habla, sin necesidad de verla. Su forma de hablar la caracteriza y la singulariza tanto como, por ejemplo, su fisonomía, que también es única. A esta figura verbal de una determinada persona, a las constantes de su forma de hablar, a esa lengua que le es propia, que sólo ella emplea de esa particular forma y que con ella perecerá, es a lo que yo llamo su máscara acústica. Con esto no pretendo decir que el dramaturgo haya de comportarse como un fonógrafo ambulante que registra la forma de hablar de la mayor cantidad de personas posible y que luego, según sus necesidades, compone dramas conforme a su propia colección de mascaras acústicas. Eso vendría a constituir una forma tan mecánica como cualquier otra de copiar la vida, que en sí misma tiene muy poco que ver con el arte. Pero el dramaturgo tiene que saber oír; tiene que albergar dentro de sí una vida lingüística suficientemente colmada; tiene que absorber a fondo lo que ha oído y ser luego capaz de procesarlo, de modo que los personajes  sean nítidos y convincentes por virtud precisamente de su máscara acústica.

Si me dejara sustituir dramaturgo por escritor, narrador, cuentista, me vendrían muy bien esos párrafos ¿Me dejará?

lunes, 25 de noviembre de 2013

Y no estaba loca doña Ángela.



Todos tenemos poyitos, rituales, sinapsis selladas donde vaporizamos certezas, burbujas herméticas con todo en su sitio, vivo y desordenado. Qué sé yo. Sé que a veces murmuro: “no estaba loca doña Ángela” y jamás me he visto en el brete de explicarle a nadie de qué estoy hablando cuando digo eso. Ventajas de hablar mucho, te das cuenta antes de que lo que dices importa un bledo.  Así que la exclamación se fue convirtiendo en la más mía,  la más secreta y la más vieja. El “no estaba loca doña Ángela” ha sido desde entonces un medidor.

-No salgáis, lo de afuera es horrible.

Sólo nos dijo eso y luego se sentó al sol. Las madres estaban gritando abajo porque eran las cinco y media y no salíamos, ella estaba tranquila, se metió la llave en el bolsillo y se sentó, nosotros no estábamos asustados, estaban asustadas ellas, las madres. Mi madre no estaba. Como sigo creyendo que mi madre es superwoman aún creo que si hubiera estado lo habría arreglado. A doña Ángela la ataron antes de meterla en la ambulancia y a todos los niños los abrazaron sus madres como si hubieran hecho una heroicidad.

Mi madre no estaba porque cree mucho en la autonomía y no me iba a buscar a la escuela.

Y no estaba loca doña Ángela, estaba triste.


viernes, 22 de noviembre de 2013

¡No te duermas! ¡Huyamos!




Aleksandra Mir


"Dar los pasos precisos para conseguir los fines necesarios"

Dice uno de estos de los del congreso diz que de cultura.

El poder está en manos del que utiliza más términos narcóticos. Los hay tan competentes que te han aniquilado cualquier rastro de inteligencia a la tercera frase.

Vamos a congresos la Berdor y yo para identificar los somníferos, tenemos largas listas. Nos parece un trabajo urgente.


miércoles, 20 de noviembre de 2013

Fin de cosecha.





En el mundo real no hay dos tomates iguales.