sábado, 12 de enero de 2013

Me dice Tatiana esta mañana, con palabras de Char.


Steven D. Foster


Ce n'est pas simple de rester hissée sur la vague du courage quand on suit du regard quelque oiseau volant au déclin du jour.


viernes, 11 de enero de 2013

El verbo mira nos tiene "entodaos" diz la del nombre ruso.






Cada estación está siendo tomada por un poeta. En verano se expandió por todos los confines, de los físicos a los subconscientes, Caeiro. ¡VIVA CAEIRO! Pone en la nevera. Las navidades fueron para René Char.

No se trata de insistir, todos nos sabemos reactivos, rebosan nuestros ebooks de sublimes promesas, que bastante nos atoran y acusan de indiferentes, como para que ahora los amigos también nos frían.

La estrategia es dejar los libros por ahí, rulando, por las mesas, con la confianza plena de que se activaran. Mencionar una frase, intentar trufarla y ya estuvo suave de presión

-He estado leyendo a Vallejo mientras íbais a buscar a Amanda y ¡no ha pasado un minuto desde que escribió esto! ¡Mira!¡Mira!

Dice Tatiana, que se ha salido esta vez del guión, quizá porque Char es “su poeta”

-Mientras os tronchabáis de risa  con santiago de compostera  he leído un poema de René Char, mira:

EL ORDEN LEGÍTIMO
A VECES ES INHUMANO

A quienes comparten sus recuerdos
La soledad los recobra, enseguida impone silencio.
La hierba que los roza brota de su fidelidad

¿Qué estabas diciendo? Me hablabas de un amor tan lejano
Que se junta con tu infancia
¡Cuántas estratagemas emplea la memoria!

Dice la otra, y dejamos que nos den,  el sol  y el poema, un rato.

-Ven Amandurrís, que mientras recuperas la respiración con los vahos made in molino te leo el poema de las claras.

Suena por la mañana en la mesa de la portá.

Y por la noche estoy delante de la chimenea en un cónclave único, suculento: Amanda, Inés, Blanca y Tatiana. Tatiana oficia, está proponiendo traducciones para un poema de Char. Y entonces empezamos a recordar las cosas sueltas que nos dijimos cuando no estábamos. Y a tejer a gentes sueltas de las que cada una guarda un cabo.

Los chicos, René y Luis, discretos pero contundentes, llegan con la cena.

-Martítaaaaaa, deja de mirarte las manos y escribe joder, diz la  Blanch. Y pasamos a otro tema.



-

miércoles, 9 de enero de 2013

etc, etc, etc





-Después de seis meses preparando el cumpleaños, él cumplía cincuenta, después de más de quince años juntos independientemente del país en el que cada uno de los dos viviera, aquello, inexplicable. La independencia de un brazo cargado de tarta que con velas encendidas y todo se va contra la cara del festejado. Una sinsustanciadez que no viene al caso. Las caras de cien personas organizadas en fila, que no entienden nada. Las gafas del ínclito, chorreando chocolate en la cocina y preguntándole a T: ¿Pero yo qué le he hecho? Los cercanos, que se ponen a hacer el payaso y a embadurnarse  para que parezca una broma, yo, incapaz de entender absolutamente nada, siguiendo la broma hasta el paroxismo y diciendo, por decir, que todavía quedaban cinco tartas más, por no tirarme por el barranco. Y el brazo, me miraba el brazo y su independencia me daba terror. Supongo que algo así sentiste al utilizar la palabra contraria a la que necesitabas, ¡y para más INRI no poder dejar de repetirla! Lo siento. Al menos tu momento de desbarranque fue íntimo.

Y así, despacito, unas historias se van explicando con otras. La niña Blanch me acompaña con la de la tarta y Tati me cuenta otra gruesa que va de blues. Concluimos que no son sólo meteduras de pata, descomunales despropósitos, son ataques de pánico. Estamos de acuerdo en que hay algo más en esa necesidad de salir corriendo, coger aire, y entonces volver. Corriendo.

lunes, 7 de enero de 2013

De años y preguntas.

Gary Barwin

Sin embargo, nadie podrá negar que estamos en 1927 y que las condiciones acústicas, externas e internas, de la vida, difieren de aquellas que hace un cuarto de siglo, en que se produjo Chantecler. ¿Habrá aumentado, acaso, el ruido, desde 1905 a esta parte?¿Habrá disminuido?¿Habrá más ruido en el universo o menos que hace veinte años? Pero, he aquí que me parece haber preguntado mucho ¡Casi le he dado al señor Einstein en las orejas con tamaña interrogación, que, sin darme exacta cuenta, me ha salido tan grande! No. Lo que yo quería saber es solamente si la vida se hace, con el tiempo, más ruidosa o más silenciosa. Los materialistas responderán que la vida marcha hacia el silencio, los espiritualistas, hacia la apoteosis del Verbo inmortal y los del centro sostendrán que el sonido existe en una cantidad constante en el universo y que lo que cambia es la proporción en que éste se mezcla o alterna con el silencio, según el tiempo y el espacio.

 Cesar Vallejo

lunes, 31 de diciembre de 2012

Un trozo de monólogo que no sé si viene a algún caso.



Anoche hicimos memoria histórica delante de la chimenea y nos fuimos a la cama asustados. Yo me dormí muy tarde, siempre me pasa, sigo mucho rato después, rumiando. Entonces me acordé de  Pierre Drieu de la Rochelle y, cómo tenemos wifi hasta en las habitaciones desde que llegó el "sin cables en la selva"! busqué esto que escribí a los 23 años y que fue mi primera reseña, y nada más, que lo releí a las cuatro de la mañana y aquí lo dejo.

Hasta me voy a poner narcisa y voy a poner una foto con la cara que tenía entonces, el azar, no sé qué hacía en esta memoria.

Y me voy a barrer y a encender el fuego antes de que vuelva esa poca gente, los tengo palabreando paseos por el valle.

Que ustedes cenen bien y bailen, si es posible, para que les pille con fuerza el 2013. Nos va a hacer falta.


domingo, 30 de diciembre de 2012

Tres respiraciones


Andy Goldsworthy


Existe una primavera inaudita desparramada por las estaciones
y hasta bajo las axilas de la muerte. Transformémonos en su calor:
llevaremos sus ojos.

Levanta tierra el sepulturero, pero más levanta la palabra

Nunca estaremos lo suficientemente atentos a las actitudes, la crueldad,
las convulsiones, las invenciones, las heridas, la belleza, los
juegos de ese niño que vive cerca de nosotros con sus tres manos, 
y que se llama presente

René Char

viernes, 28 de diciembre de 2012

Desde Holandalus




Dalton Ghetti


Los reencuentros

Ese género,  la constatación de que lejos de ser una ilusa tienes cachitos tuyos gozando, sufriendo y viviendo por ahí. Tres expediciones al núcleo en muy poco rato: difícil ponerse a escribir. Ando felizmente aturdida, pienso seguir un buen rato así, inmersa.

Los regalos

Hacía mucho tiempo que no me regalaban nada, mejor dicho, que no aparecían objetos no efímeros en mi vida.  Llegaron todos de golpe: un anillo, un collar, un carretillo y una azada.

Apareció el peine.

El anillo

Me hizo recorrer mi memoria de los anillos, los dos de oro de la abuela Pilar, el miedo de niña de que llevara a su marido en el índice, el que a mi padre se le disolvió con mercurio, el de la bisabuela de Roberto y el día que lo perdí…El día en que decidí quitarme todos los anillos y comprarme uno de autocompromiso que aún me dura. El otro, que llego pocos meses después, en Ámsterdam. Los dos juntos, que llevan unos diez años  siendo omnipresentes.

De los anillos pasé a las manos. La distancia que sienten las dos manos, del encuentro de las manos,de las manos parlanchinas. Tengo muchas historias de manos y de anillos y me producen la suficiente extra;eza como para considerar interesante empezar una colección.

Entonces ya he encontrado un cabo. 

A la niña Blanch le voy a empezar a contar esta tarde mientras ordenamos armarios,contestando a su pregunta de ayer. Reconozco que hay preguntas que debería hacerme yo, pero a veces dejo que se formulen solas, o que me las hagan los demás, que les llegue el tiempo.

Este anillo nuevo es resistente, y es un anillo de camuflaje, ideal para alguien que se dedica a arrancar hierba.

El collar

Es negro, elegantísimo, tiene tantas cuentas que aún no las hemos podido contar.Podría servir en el más decadente París de los veinte, pero está hecho en Sucumbíos por una indígena. No una indígena cualquiera, sino por la prestigiosa prostituta del lugar, la señora que se sienta, porque se lo ha ganado, en la primera fila entre las autoridades.

El peine

La otra noche los tres nos quedamos mirando mucho rato y al unísono el peine amarillo.Va para veinte a;os que el también nos mira. Entonces la memoria me sopló esa frase rotunda. Pero no tengo admiraciones: 

Pedazo de plástico, y nos sobrevivirás.

Hacer

Hacemos diez años aquí. Hemos tenido una semana hiperactiva: una compostera, recolocar internet, poner baldas en la despensa, ordenar unos dos millones de objetos por gremios, conseguir leña, coger fruta, iluminar la sala de moler,arrancar hierba, pensar donde van a ir la cabaña africana y el hamman, ordenar la casa de perros, deslindar trepadoras en las bacas de plantas, hablar del Congo, ver películas sobre Congo, pensar en los Wayu. Cocinar rico. Contarnos lo que aconteció hace diez años. Contarnos, contarnos bien y callarnos mucho rato, también. Ahora esos dos molineros nucleares se han ido a la civi. 

Mañana empieza a llegar la tropa.
Postdata para cazadores de gazapos: el teclado holandés y además me da el sol en la pantalla. 

miércoles, 26 de diciembre de 2012

viernes, 14 de diciembre de 2012

Espinas cuando nieva



Federico Granell



Me gusta mucho, mucho, mucho, Juan Larrea, pero no me cuesta nada elegir poema con él:


Espinas cuando nieva

Suéñame suéñame aprisa estrella de tierra
cultivada por mis párpados cógeme por mis asas de sombra
alócame de alas de mármol ardiendo estrella estrella entre mis cenizas

Poder poder al fin hallar bajo mi sonrisa la estatua
de una tarde de sol los gestos a flor de agua
los ojos a flor de invierno

Tú que en la alcoba del viento estás velando
la inocencia de depender de la hermosura volandera
que se traiciona en el ardor con que las hojas se vuelven hacia el pecho más débil.

Tú que asumes luz y abismo al borde de esta carne
que cae hasta mis pies como una viveza herida

Tú que en selvas de error andas perdida

Supón que en mi silencio vive una oscura rosa sin salida y sin lucha

(Versión celeste, 1919-1931)

martes, 11 de diciembre de 2012

Tojudo, tojudo, mas no, para mí, de autor desconocido.




                                  Jannick Deslauriers


Creo que leer a Girondo me ha dejado el oído goloso y no paro de acordarme de esas frases, esas palabras, que me suenan como campanillas. Esas que suelto, porque no puedo reprimirme, delante de no iniciados, aunque el precio sea deslucirlas explicando su génesis.

Íbamos paseando un amigo y yo, un poco orejas somos los dos, nos precedía una pareja peculiar: él  altísimo, podía haber arreglado los cables de telégrafos subido en una silla, y ella diminuta. Ante nuestra estupefacción, él dijo, después de inclinarse treinta grados:

-Tojudo, tojudo, si tú cambias, yo cambiade.

¡Eso es un conjuro! Exclamó mi acompañante. Yo me lo creí y aún me da por decir tojudo de cuando en cuando. Este verano conté la anécdota comiendo y dejó bien indiferentes a todos, menos a Yeray, que tiene ocho años y no paró de repetir el tojudo, tojudo durante días para regocijo de mi oreja y sin que viniera a cuento. Es muy bueno tener esas moléculas libres de sentido para aliviarse. Lord Miércoles y yo nos comunicamos chevere con el tojudo.

Siempre he tenido buena suerte, aunque de eso uno se da cuenta mucho más tarde. Aquél ático era la bomba, como Charlene. Un par de capítulos bien se podrían titular Puerta de Toledo. Mas no.

El cantadito a Puerta de Toledo nos lo trajo una sevillana  que nos dejó perplejos, imantados, locos perdidos, a los peninsulares y a los nicas. La sentamos en el balancín de la terraza, la pusimos a hablar y era como estar en el teatro. Decía

-Salimos temprano porque queríamos comer paella, mas no.
-Me quería, mas no
-Murió, muy joven, de cáncer, parecía que se iba a salvar, mas no.
-Sembramos coles, mas no.
-Éramos felices, mas no

El giro dialéctico del “mas no” marcó nuestro territorio tribal, y se contagiaron muchos que no habían visto la puesta en escena.

El tercer episodio es remoto. Veníamos de Lisboa en diciembre y caía una nevada espectacular, nos obsesionamos con los frenos y paramos en Sigüenza para que los revisaran. Mis primos de aquel lugar quisieron aprovechar el rato de taller para enseñarnos la catedral. Bueno, ellos no, el mismísimo Dean. Anochecía y estábamos inquietos, pero se nos pasaron todos los males después de oír a aquel hombre.

- Capilla del Cristo de la Misericordia, construida en 1498 por Miguel de Aleas y Fernando de Quejigas. Para mí, de autor desconocido.
-Capilla del Espíritu Santo obra de Hernando de Arenas según un diseño de  Esteban Jamte y costeada por el obispo Fernando Niño de Guevara hacia 1561. Para mí, de autor desconocido.
-Púlpito del Evangelio.Se construyó este púlpito a finales del siglo XVI, Se sostiene sobre una columna cilíndrica de fuste estriado con capitel jónico-corintio, fue construido por el artista Martín de Vandoma el año 1572. Para mí, de autor desconocido.

P. D. Días más tarde de que reapareciera el tojudo descubrí entre las pinzas una coplita de autor desconocido que dejo aquí consignada, por si se me olvida, aunque es difícil con ese ritmillo.

La molinera ilustrada
guarda en el pecho
la monedita alegre
de sus recuerdos.

Decía un papelucho que ahora no encuentro.