sábado, 23 de enero de 2016

¿Podemos quedar para una charrada mañana en mi tarde?





Acabo de escribirle a Inés.

Y me ha parecido otra novedad de las que nos pasan casi desapercibidas. La mitad de la gente con que hablo está en otra hora. ¿Cómo no va a modificar nuestras conversaciones que uno se acabe de levantar y el otro ya casi se acueste?




viernes, 22 de enero de 2016

Raquel me ha recordado a Cavafis



Esta red, que permite mezclar tu memoria con la de los otros. (Habrá que alabarla de vez en cuando)


Cuando te encuentres de camino a Ítaca, 
desea que sea largo el camino,
lleno de aventuras, lleno de conocimientos.
A los Lestrigones y a los Cíclopes,
al enojado Poseidón no temas,
tales en tu camino nunca encontrarás,
si mantienes tu pensamiento elevado, y selecta
emoción tu espíritu y tu cuerpo tienta.
A los Lestrigones y a los Cíclopes,
al fiero Poseidón no encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si tu alma no los coloca ante ti.
Desea que sea largo el camino.
Que sean muchas las mañanas estivales
en que con qué alegría, con qué gozo
arribes a puertos nunca antes vistos,
deténte en los emporios fenicios,
y adquiere mercancías preciosas,
nácares y corales, ámbar y ébano,
y perfumes sensuales de todo tipo,
cuántos más perfumes sensuales puedas,
ve a ciudades de Egipto, a muchas,
aprende y aprende de los instruidos.
Ten siempre en tu mente a Ítaca.
La llegada allí es tu destino.
Pero no apresures tu viaje en absoluto.
Mejor que dure muchos años,
y ya anciano recales en la isla,
rico con cuanto ganaste en el camino,
sin esperar que te dé riquezas Ítaca.
Ítaca te dio el bello viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene más que darte.
Y si pobre la encuentras, Ítaca no te engañó.
Así sabio como te hiciste, con tanta experiencia,
comprenderás ya qué significan las Ítacas.


jueves, 21 de enero de 2016

Que luego no se parezca a lo que acontece no le resta ningún mérito a lo imaginado.

Toni Prat


Sólo sucede una catástrofe cuando no sabemos que son capítulos separados, aunque pertenezcan al mismo libro, y consideramos los hechos como enemigos desdecidores del yo que imagina.

Puesto que  lo que pasa y lo que hemos maquinado forman parte del mismo volumen, lo que deberían hacer es colaborar para atizar sus respectivos sentidos.


miércoles, 20 de enero de 2016

En y señalar hacia: compartir pues.



Eso significa enseñar, y por eso tengo tantas ganas, porque me siento como cuando llevo a los amigos al embarcadero, a veces vamos recto, pero otras nos encontramos con barro el camino de siempre y tenemos que elegir, entre todos, otros senderos. Y un día, cuando alcanzamos la orilla, María José nos desveló secretos de este río, que hasta es primo del Nilo. La última expedición fue con Auke, y nos adentramos en un bosque de tamarit del que parecía imposible escapar, mientras, el sobrinito holandes repetía como un conjuro las últimas palabras que había aprendido: “tamarit, alcachofa, lodazal y aventurita, tía Marta”.


Señalar es sólo abrir fuego para que los demas te digan; MIRA. Y creo que es el mejor camino para aprehender.

martes, 19 de enero de 2016

Kelver Ax




Que se acaba de morir y era un muy buen poeta.


NOTA ESCRITA EN UNA LIBRETA DE CALIFICACIONES


algunos van a la escuela en automóviles de costosas marcas
otros en caballos escuálidos
o asnos
en dromedarios
en hipopótamos
y está el solitario cabalgando siempre un monumento de jirafa

tan distintos
excepto cuando  su maestra les pide que retraten a sus padres
y ellos dejando la hoja en blanco
canjean su vacío por pésimas calificaciones
porque las voces quebradas de los maestros están a ese precio

luego los viejos (aún enternados) lloran es sus casas abrazando a sus hijos
o no hacen nada
pero recuerdan todo como si lo hubiesen hecho




*

//lo terrible es no morir en cuerpo ajeno//
en la casa alquilada en la cabeza de nuestros
enemigos
se recoge mar atrapando peces

ante una efigie decapitada
y una osamenta armada con huesos de diferentes
animales
se está predestinado a rebotar de cabeza en cabeza
a regresar al osario maniobrando carretillas vacías

acudir tarde a la fundición de la propia cabeza es
acudir ausente a la mano que te descongela
despierta y mata
manteniéndote intacto

//dentro mío mil hombres reman y ninguno de ellos
sabe para qué//

//hay que golpear almohadas hasta deshacer el
coágulo//

//es necesario una mujer que me ame mientras huye//

*

sábado, 16 de enero de 2016

Pequeño viaje al origen.




Todavía no logro creerme del todo ese tren que me deposita en siete minutos en el centro de la ciudad, en la puerta del restaurante de mi hermana, y anoche fue aún más irreal. Había quedado  allí con Mercedes, mi amiga de toda la infancia, a la que he estado treinta años sin ver, y sin embargo pasamos la cena en El Barrio del Saco; comiendo habas crudas en el huerto de José Manuel, balanceando las piernas en un puente de madera con una lechera a cada lado, leyendo Requiem por un campesino español una tarde de navidades, haciendo herbarios. Mirando su casa desde la mía y la mía desde la suya.

Creí que habíamos vuelto a El Boticario y al 2016 cuando se acercó Mapi, pero entonces Mercedes nos recordó dos vestidos blancos, iguales, con remates de colores, y los vimos tan nítidos como si los sacara del bolso.




viernes, 15 de enero de 2016

jueves, 14 de enero de 2016

En Cronos.



En el del teléfono son las cuatro y veinte, en el del ordenador las ocho y veinticinco, en la cocina la una menos diez. Y no es la primera vez que me sucede:

-¡para ya, Alicia!

Es lo primero que se me ocurre decir. Después me veo a mí misma comiéndome una manzana y mirando absorta el espectáculo más desincronizado del mundo: el escaparate de una relojería, (en una calle muy estrecha, con un abrigo muy largo, a los quince).

Diez minutos después, ahora, a las cuatro y media, las nueve menos veinticinco y la una en punto, por fin he vuelvo a tener una certeza.

Dibujar un laberinto y su salida con la línea del tiempo: eso es escribir un relato.

martes, 12 de enero de 2016

No dejar de anotar las ocasiones en las que aún se puede llorar de alegría




Esas pocas veces en las que resulta inútil haberse intentado preparar para lo peor.

Estrategias






 Releerse sirve para descubrir cómo nos va cambiando la voz.

( Hay que trabajar mucho para que no se note lo mucho que trabajamos)