Mi abuelo de padre, al que no conocí, era de Málaga. Exportado a Aragón parece ser que encontró más espacio para las saetas que para las alegrías. Quien lo oyó dice que cantaba como los ángeles. De ahí viene la tradición del flamenco en mi casa. Algunas veces nos vamos los cuatro a un concierto. No deberíamos llevar a mi madre, que disfrutar, disfruta, porque ella es de su natural disfrutadora, pero no se entera de nada. O, mejor que restar, sumar a la Tía Pili, que anda enamorisqueada del Poveda
LA LUCHA POR LA VIDA. PEDRO LUIS DE GÁLVEZ EN ZARAGOZA
-
En la muy aperreada vida de quien ha quedado como el más característico
ejemplar de la bohemia española, Pedro Luis de Gálvez, no sé de nadie que
haya repa...
Hace 3 días
No hay comentarios:
Publicar un comentario