Mi abuelo de padre, al que no conocí, era de Málaga. Exportado a Aragón parece ser que encontró más espacio para las saetas que para las alegrías. Quien lo oyó dice que cantaba como los ángeles. De ahí viene la tradición del flamenco en mi casa. Algunas veces nos vamos los cuatro a un concierto. No deberíamos llevar a mi madre, que disfrutar, disfruta, porque ella es de su natural disfrutadora, pero no se entera de nada. O, mejor que restar, sumar a la Tía Pili, que anda enamorisqueada del Poveda
mañana
-
5 abril 2025, 12h
Museo del Grabado Contemporáneo
Marbella
*Festival Marpoética *
Lectura doble y enlazada con *Luz Pichel*
Hace 17 horas
No hay comentarios:
Publicar un comentario