
Abundaron los momentos de absoluto en Madrid Sur estos días. Habrá que rescatar alguno, pero hoy, extraño lunes, el que más recuerdo es el de leer, a la vela, con el colchón metido en el balcón, cuando aún no refrescaba, a Rene Char (traducido por Jorge Riechmann)
¡Qué calor! Y todas las ramas paradas al mismo tiempo, qué miedo da tanta quietud, esa parálisis de los veranos.
Mientras, decía Char:
Gozo
¡Con cuánta ternura ríe la tierra cuando la nieve se despierta encima de ella! Día tras día, yacente besada, llora y ríe. El fuego que la evitaba se casa con ella apenas desaparece la nieve.
El cuadro es de Cy-Twombly
1 comentario:
Cómo me gusta amí Char... ¡qué grande! Decía también:
"Nous commençons toujours notre vie sur un crépuscule admirable".
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