
CAIGO SOBRE UNA SILLA
Cuando yo caigo sobre una silla
y mi cabeza roza la muerte;
cuando cojo con mis manos la tiniebla
de las cazuelas, o cuando contemplo
los documentos representativos
de la tristeza, es
la amistad quien me sostiene
La imagen, de Antonio Gómez
3 comentarios:
Precioso el poema.
Y quita el error tipográfico que despista!
Un beso, bonita
Gracias Ana, no lo veía ni a tiros.
Las altas horas que me meto.
besazos guapa
Es uno de mis poemas preferidos de Gamoneda a quien por cierto en este momento le hace falta bastante amistad para sostenerse porque desde la concesión de los premios no lo dejan parar.
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