domingo, 1 de noviembre de 2015

Ama tu ritmo, y ritma tus acciones



Dos cosas placenteras he hecho hoy; meterle al pichi alpiste germinado en la jaula, de momento lo mira como si lo hubiera visitado un diplodocus, y releer a Rubén Darío, a quien me enviaron estos días Larrea por un camino y Borges por otro, y con razón.

Órfico, panteista, pitagórico y también divertido don Rubén;

 Ama tu ritmo, y ritma tus acciones
bajo tu ley, así como tus versos;
eres un universo de universos
y tu alma una fuente de canciones.

     La celeste unidad que presupones
hará brotar en ti mundos diversos,
y al resonar tus números dispersos
pitagoriza en tus constelaciones.

     Escucha la retórica divina
del pájaro del aire y la nocturna
irradiación geométrica adivina;

     mata la indiferencia taciturna
y engarza perla y perla cristalina
en donde la verdad vuelca su urna.

viernes, 30 de octubre de 2015

miércoles, 28 de octubre de 2015

Buscaba algo que decía Juan Larrea y él se ha puesto a jugar al escondite y a decirme: cópiame






No era mi propósito competir con los satélites siderales de las grandes potencias, cabalgando sobre Clavileño, cuando en 1967 empecé a escribir las páginas de este libro al acicate de una intervención extranjera. Pero por sus derivaciones naturales, ellas mismas me condujeron a un punto en que las anteriores y otras preguntas no menos provocativas se hicieron dueñas de mi mesa de trabajo. He de concederles la palabra:



Nuestras vidas de individuos y de grupos humanos ¿no han de tener en el mundo que se entreabre algún sentido trascendente?¿Se ha de reducir nuestro paso por la vida y no sólo el nuestro, sino el de la Humanidad entera, a hacerlo en términos de nacer, crecer, existir pseudoengendrando, disputándonos sobre infinitesimalidades en expresiones que por lo pretenciosamente estulto pueden parecer de comadrejas, sobre todo, si se los compulsa con la infinita majestad y complejidad del Cosmos?¿Todas nuestras excelencias consistirían en defendernos y defender nuestras ilusiones, como vestimentarias, contra la resaca del tiempo, a la espera de ser arrojados al hoyo envueltos o no en latines o en cualquier idioma muerto, para que otros prosigan nuestro ir y venir, esquivando el tráfico, hablando y requetehablando en lenguas de hojarasca otoñifera... y así sucesivamente?¿Toda nuestra satisfacción, independientemente de las sensuales que en realidad nos domestican, se reducirá a saber que contribuimos con el sudor de nuestras frentes y angustias a la creación de un Leviatán Todopoderoso que a todos nos torne felices metiéndonos materialmente en cintura? Ante tan envilecida situación ¿no existiran ni subter ni superfugios?



Juan Larrea 

César Vallejo y el Surrealismo
Visor Libros

martes, 27 de octubre de 2015

La gente es maja.



-La gente es maja, Marta, la gente es muy maja, la gente, en general, es majísima, que te lo digo yo. Aunque siempre hay algún tontolaba que se quiere dar importancia, pero a esos se les pilla enseguida, 

Repite un amigo machaconamente, y en eso me venía pensando yo a las siete de la mañana del domingo cuando volví a casa después de pasar la noche con los chicos de la escuela, en darle otra vez la razón. También venía pensando que toda esa armónica noche proviene de algún sitio: tuvimos mucha suerte con nuestros maestros, con Jesús, Tomás, Cristina, Pablo, Manolo. Para empezar los tuteábamos. Y claro, pensé en el impacto que supone volver a ver a tanta gente treinta y cinco años después Y también pensé que quiero mucho a Manoli, que deja huella lo de compartir pupitre de los cuatro a los diez o doce.

¡Lo único que no hicimos bien fue no volver al recreo!


sábado, 24 de octubre de 2015

El otoño huele a patata,






Acaba de decir una niña en el parque.

Termina recompensándome esta sobredosis infantil. (!!!!y la que preguntó si las nubes estaban pegadas o sueltas!!!!)


A medio día siempre vienen un abuelo, un padre y un hijo y salgo a oirlos. Hablan y hablan y hablan y se ríen, en chino, pero tengo la impresión de que ya todo se entiende.

viernes, 23 de octubre de 2015

Apología de las adicciones y Nora Jones



Lo mejor de la semana ha sido que tengo una nueva adicción; los frutos rojos. Las adicciones son recomendables, como su propio nombre indica, y suelen tener un comportamiento ejemplar: cuando no caben todas, o cuando se gastan y dejan de dar placer, se relevan. De momento irme a la cama con un plato de frambuesas, endrinas, grosellas, fresas y moras casi heladas me está cambiando las noches, y le va a gustar mi nuevo vicio a la reumatóloga con la que paseo.


El sábado tengo una cena con los que eran niños conmigo en la escuela, como todos los que pasamos por esa situación siento una mezcla de curiosidad y terror. Lo que prefiero de todo lo que me pasó allí fue que me hice adicta a la pintura. Debíamos tener siete años cuando hacíamos trampa con las preguntas Davila y yo y nos aprendimos todas las láminas del diccionario Aristos. Lo peor eran los deportivos recreos y la crueldad con los torpes, entre los que me encontraba.





jueves, 22 de octubre de 2015

Enrique Banchs, un poeta que le gustaba a Borges.





Escucha, paloma, que tengo un secreto,
detiene tu vuelo, diré mi leyenda,
paloma que vuelas y giras y arrullas. ¿No sabes el cuento?
En una mañana de la primavera...
Colorín, colorado, y aquí está acabado.

Ábreme con tu pico la piel
y lleva mi grano por sobre la aldea...
[ . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ]
La vendimia tan llena de risas
como barca con remos de seda 
se aproxima a los suaves impulsos del Tiempo senil. 

miércoles, 21 de octubre de 2015

Verbum



Cuánto más disfruto de la literatura menos interés siento por el mundo literario, estaba pensando estos días, y anoche se lo oí decir a Goytisolo.

Estoy en étapa de idilio, se me ha caído la baba con “El viceconsul” de la Duras; llevo anotando sus libros semanas, sus picardías literarias me parecen infinitas. Pero mientras buceaba en la Duras se estaba agitando Lautreamont recomendado por la Pizarnik, antes de alcanzarlo encontré un apeadero; Bachelard hablando de Lautreamont. Cuando necesito un cambio de aires me voy con los cronistas, esta semana con Villorro y la Licitra.

La cháchara de todos esos dispara la memoria y también me persigue algo que decía Valery: que la historia de la literatura podría ser contada sin citar a un solo autor; me hace ilusión pensar, cuando convivo con ese batiburrillo de gente, que sus palabras se imantan, resucitan, chocan, se interrogan, se bifurcan y que, al escucharlas, hasta me salen  hojitas, como a las estacas.

sábado, 17 de octubre de 2015

Apología peripatética





Escribir no es ni más ni menos que elegir palabras. Han descubierto que hay neuronas en el estómago, pronto descubriran que también las hay en las piernas; las palabras mejor elegidas son las que ellas señalan. 

Por eso hay textos que caminan, textos que corren, textos que se sientan y se balancéan y algunos que trotan.

jueves, 15 de octubre de 2015

Se escribe para ver morir a una mosca. Tenemos derecho a hacerlo.




Sigo bajo la mala influencia de la Duras. En "Escribir"  Doña Margarite consigna la hora exacta de la muerte de una mosca tras quince minutos de agonía. A partir de esa primicia se despeña en detalles e hipótesis que nadie debería perderse.

 La potencia del microcosmos. Si lo sabré yo ahora que les están saliendo hojas a mis estaquitas.

Concluye así

Todo escribe a nuestro alrededor, eso es lo que hay que llegar a percibir, todo escribe, la mosca, la mosca escribe, en las paredes, la mosca escribió mucho a la luz de la sala, reflejada en el estanque. La escritura de la mosca podría llenar una página entera. Entonces sería una escritura. Desde el momento en que podría ser una escritura ya lo es. Un día, quizás, a lo largo de los siglos venideros, se leería esa escritura, también sería descifrada, y traducida. Y la inmensidad de un poema legible se desplegaría en el cielo.