martes, 13 de enero de 2015

Dos tiempos









Anoche 

Estaba aquí medio rumiando, medio leyendo, medio lamiéndome el abatimiento, cuando oí  al pichi sonámbulo cayéndose de la rama. Le hablé un rato y hubiera jurado que me contestaba con el tono exacto para tranquilizarme, y también que me miraba aturdido.

Ver la rama sola, y que el pájaro se caiga sonámbulo, da miedito.

Aunque a veces me preocupo pensando que tiene asma y lo que pasa es que está jugando con una bola de alpiste. 

A media mañana

Acababa de subrayar:

"Debería llamar, aunque sólo fuera para hablar" Ian McEwan

Cuando ha aparecido Inma diciendo:

-Vengo a devolverte tus palabras, que las tengo bien empaquetaditas: ¿te acuerdas de cuándo me dijiste...?
¿y tú te acuerdas, te acuerdas, te acuerdas...? Pues si quieres no me hagas caso a mí, pero a ti hazte un poco

Parece que le ha puesto notitas a la rama de anoche, es la reina del bricolage.

domingo, 11 de enero de 2015

La familia, ese lugar donde siempre se encuentra un hueco para refrescar a los clásicos





 Otras medusas, más ligeras





Somos como nos contamos, esa es la gran certeza. Y nos han enseñado a construir cárceles en lugar de relatos.

Pero esto no puede empezar así, ¡vaya tonito tenebroso que me he sacado de la manga para una introducción! Como si fuera imposible preparar un curso sobre narrativa y resiliencia, que se dice ahora, después de haber visto la cabeza de la Gorgona balanceada por Perseo, eso esta semana (la Gorgona tiene un potente veneno, te hace creer que exageras, así te petrifica). Como si no se pudiera seguir intentando algo una vez petrificada: convertirse en valle por ejemplo.

jueves, 8 de enero de 2015

Ana Becciú


 
 
Consiento en dar




a esta blanca superficie
la frágil disposición
de la memoria
fraguando
largos
insomnios
cotidianos,
y consiento
en abrir los bordes
de la palabra
hasta intentar
una imagen
de su sombra.
Sin embargo,
sé que en vano
me invisto de silencio
porque finas transparencias
rasgan augurales
mi diario perfil
de tiempo.

miércoles, 7 de enero de 2015

¿Cómo?





Mario José Cervantes

Herido de realidad y en busca de realidad

Paul Celine

lunes, 5 de enero de 2015

Es bueno empezar el año buscando soluciones: invitación al paseo.




 


“había olvidado caminar y solo había que caminar.”

dice Óscar Solsona esta mañana en Fb.

Sandra me ha regalado una agenda que parece una combinación de Sofía Loren, y me he propuesto llenarla de propósitos y recordatorios. ¡Qué menos que un propósito y un recordatorio al día!

Hoy en Propósito anotaré:

Caminar

Y en recordatorio:

No confiaba mi madre (y no valora la niña Blanch) en una conversación si no estaba bien paseada. 
En estos largos meses es lo único que me pregunta

-¿Caminas.......................................................................................................................?

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Una buena pregunta por si hay que cambiar de tema en la cena



¿Cómo podría, por ejemplo, una polilla que come lana australiana demostrar a las otras que existe Australia?

Italo Calvino

Que sea rica, la cena, la compañía, la noche. El año.

martes, 30 de diciembre de 2014

Sospecho que me repito, pero aún así.










Dulzura colosal

Dulce mi miel de besos siemprevivos
Alma de almíbar y manosusurros
Te amoro terriblesco de gozo fugitivo
Todo se acaba y somos melarquía
Nos amamos nos manos nos imamos
Másmás en la lactancia ambrosíaca
drogadictos de mostos suculentos
Seres labiales ningún otro opio
no nos satisfará la boca calda


Carlos Edmundo de Ory

lunes, 29 de diciembre de 2014

Fabio Morábito.












En la mañana oigo los coches
que no pueden
arrancar.
A lo mejor, entre los árboles,
hay pájaros así,
que tardan en lanzarse
al diario vuelo,
y algunos nunca lo consiguen.
Me alegro cuando un auto,
enfriado por la noche,
recuerda al fin la combustión
y prende sus circuitos.
Qué hermoso es el ruido
del motor,
la realidad vuelta a su cauce.
¿Cómo le harán los pájaros
para saber en qué momento,
si se echan a volar,
no corren ya peligro?
¿Qué nervio de su vuelo
les avisa
que son de nuevo libres
entre las frondas de los árboles?

sábado, 27 de diciembre de 2014

Loa a Los Borrajas.




Descubrí que estaba más serena que deprimida ayer, cuando mi hermana hizo un gesto y todos nos pusimos en fila al unísono, los chicos para el llevar el féretro y nosotras para coger las flores. Aún sigo teniendo esa intensa tristeza con paz, ese sentimiento que produce pasar un día con mi familia, convertidos en moléculas que se abrazan.

Los borrajas nos queremos sin fisuras,  los 20 primos, sus 16 consortes, su innumerable prole y sus consortes y sus hijos. María Jesús, que era la vecina pequeña de mis abuelos y mis tíos, dice que la artífice de tanta armonía fue mi abuela, que tenía una sabiduría natural.  David me dijo que mi madre era el núcleo y también que individualmente tenemos muchísimos defectos, pero juntos somos la maquinaria humana mejor engrasada que conoce.

Ahora me arrepiento de haberme perdido tantas bodas, ¡pero para qué me hice yo objetora nupcial! Parece uno de sus suaves castigos, sueño que voy a comprarme ropa para una boda con mi madre una noche sí y otra también.

Ayer, en nuestro cuarto funeral de este año, estaba pensando que tenía que escribir esto. Decirles, ya correrá la voz, que no me imagino estos horribes meses sin sus cuidados, sin sus abrazos, sin sus mensajes, sin sus llamadas. Que son una de esas fortunas raras los borrajas, y han sido la mejor escuela de convivencia y respeto que una pueda imaginar.

P.D. En la boda de mis bisabuelos había ternasco, cosa extrañísima en la época, pero contando con que la bisabuela Lamberta ya era transportista, se dedicaba a hacer recados de Utebo a Zaragoza con un burro y un carro, pues la mujer que era viva lo consiguió, pero parece que al otro, que era miope y "más desustanciao que el agua fregar"  se le ocurrió decir "yo lo que me comería es un plato de borrajas" y desde entonces está aumentando la mata, a estas alturas nos encanta ser los borrajas.

En la foto unos cuantos artífices.

martes, 23 de diciembre de 2014

Otra manera de espantar la mufa




 
 Es recordar a los amigos, imaginarlos vivos y felices, disfrutar los reencuentros por adelantando.

Se me ha aparecido casi entera la conversación de una tarde de cocina con Enrique, y por ahí he llegado a la primera vez que los dos nos dimos cuenta de que estábamos empezando a conversar, después de haber hablado muchas, muchas veces.

Leerlos y relerlos, a los amigos ausentes, se convierte entonces en un rito íntimo y necesario.



Niña que da la espalda en un cuadro de Paul Delvaux
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A Beatriz, que me regaló el verso
“Turbas de miradas turbias”

Era la aporía de la liebre y la tortuga,
y por más que troceaba el tiempo como en un cumpleaños
se llevaba la lluvia a la niña que da la espalda
en un cuadro de Paul Delvaux.
La luna que salta de un polígono agorafórico de De Chirico,
los raíles que cruzan los hombres-libro y Clarisse McClellan,
pero que no cruza la niña que rescató Dante de su infancia-infierno de Carroll
y Barrie adoptando gatos y perros y pillos aquí os mato de las calles victorianas.
Muecas de la muerte en los cuadros de James Ensor,
partidas de ajedrez de Bergman y brillantes jaques mate.
La niña que da la espalda en Delvaux Station,
que espera trenes que no pasan de Magritte.
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Enrique Mercado