domingo, 11 de enero de 2015

La familia, ese lugar donde siempre se encuentra un hueco para refrescar a los clásicos





 Otras medusas, más ligeras





Somos como nos contamos, esa es la gran certeza. Y nos han enseñado a construir cárceles en lugar de relatos.

Pero esto no puede empezar así, ¡vaya tonito tenebroso que me he sacado de la manga para una introducción! Como si fuera imposible preparar un curso sobre narrativa y resiliencia, que se dice ahora, después de haber visto la cabeza de la Gorgona balanceada por Perseo, eso esta semana (la Gorgona tiene un potente veneno, te hace creer que exageras, así te petrifica). Como si no se pudiera seguir intentando algo una vez petrificada: convertirse en valle por ejemplo.

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