jueves, 22 de enero de 2015

Querer dormir produce insomnio



Tim Pugh



Y querer escribir y querer hablar me ha conducido estos días al autismo. ¡Hasta con la niña tuve una penosa conversación telefónica ayer!

Esta mañana me estaba acordando de un libro muy recomendable “El hombre que confundió a su mujer con un sombrero”, porque pensaba en las otras cegueras, y eureka:

-Si no puedes escribir te puedes releer

He pensado.

-Venga, hacele huevo, a lo mejor no te das un disgusto.

Ha apostillado otra yo.

-Pero tienes mucho trabajo, no te puedes andar con el eterno "vísteme despacio que tengo prisa"

Ha sentenciado esa otra, la justiciera.


martes, 20 de enero de 2015

Al fuego del hogar




Aún no pongáis las manos junto al fuego.
Refresca ya, y las mías
están solas; que se me queden frías.
Entonces qué rescoldo, qué alto leño,
cuánto humo subirá, como si el sueño,
toda la vida se prendiera. ¡Rama
que no dura, sarmiento que un instante
es un pajar y se consume, nunca,
nunca arderá bastante
la lumbre, aunque se haga con estrellas!
Este al menos es fuego
de cepa y me calienta todo el día.

Manos queridas, manos que ahora llego
casi a tocar, aquella, la más mía,
¡pensar que es pronto y el hogar crepita,
y está ya al rojo vivo,
y es fragua eterna, y funde, y resucita
aquel tizón, aquel del que recibo
todo el calor ahora,
el de la infancia! Igual que el aire en torno
de la llama también es llama, en torno
de aquellas ascuas humo fui. La hora
del refranero blanco, de la vieja
cuenta, del gran jornal siempre seguro.
¡Decidme que no es tarde! Afuera deja
su ventisca el invierno y está oscuro.
Hoy o ya nunca más. Lo sé. Creía
poder estar aún con vosotros, pero
vedme, frías las manos todavía
esta noche de enero
junto al hogar de siempre. Cuánto humo
sube.  Cuánto calor habré perdido.
Dejadme ver en lo que se convierte,
olerlo al menos, ver dónde ha llegado
antes de que despierte,
antes de que el hogar esté apagado.


Claudio Rodríguez

domingo, 18 de enero de 2015

Chez Carson



Con la McCullers no me pasa como con Lezama, no la puedo imaginar como a una abuelita sabia, quizá porque sé que llegó a la fiesta de su cincuenta cumpleaños en ambulancia. Núnca he logrado averiguar qué parentesco tenemos pero “a veces encontraba una línea o dos que me precisaban y aseguraban una docena de cosas que sólo sabía a medias” diría ella.

No hay nada que te haga darte tanta cuenta de la improvisación de la existencia humana como una canción sin terminar, o un viejo cuaderno de direcciones”

Dice, por ejemplo, y parece que asevera, pero su estrategia es erizar de imágenes concretas y de ironía esas sentencias.

Supongo que un buen cuentista es el que te enseña un gorro con orejeras que no puedes olvidar, el del niño que vende periódicos en “un árbol, una roca, una nube” y un buen narrador el que te convierte en una oreja colorada por el frío que se retira un puñadito de lana para poder seguir escuchando.



viernes, 16 de enero de 2015

Desdoblamiento








Nos querríamos más si fuesemos capaces de decir

-No, no sale, ¡menudo resfriado de meninges lleva!¡y una afonía de pituitaría!

Si tratásemos los bloqueos de la sinapsis como los cálculos de riñón, las depresiones profundas como a los ganglios malignos.

Pero es muy difícil


Diagnóstico

Tres de los expertos consultados, con casi treinta años de trabajo en la empresa de sostenerme y sin contacto entre sí, llegan a la misma conclusión y declaran:

-En menos de una semana vas a lograr desdoblarte. Si no lo consigues te aviso.

Otra vez cefalópodos

En esta ocasión sepia. Mientras machacaba ajo y perejíl en el mortero me han venido a la memoria los tambores africanos,  las cajas flamencas, y la rompida turolense. 

He conseguido un ritmillo. 
Ritmo, rima o nada, decía Larrea.

Luego he abierto la ventana que da al patio interior y he pensado, por fin.

-qué rica fresca, y llueve.



martes, 13 de enero de 2015

Dos tiempos









Anoche 

Estaba aquí medio rumiando, medio leyendo, medio lamiéndome el abatimiento, cuando oí  al pichi sonámbulo cayéndose de la rama. Le hablé un rato y hubiera jurado que me contestaba con el tono exacto para tranquilizarme, y también que me miraba aturdido.

Ver la rama sola, y que el pájaro se caiga sonámbulo, da miedito.

Aunque a veces me preocupo pensando que tiene asma y lo que pasa es que está jugando con una bola de alpiste. 

A media mañana

Acababa de subrayar:

"Debería llamar, aunque sólo fuera para hablar" Ian McEwan

Cuando ha aparecido Inma diciendo:

-Vengo a devolverte tus palabras, que las tengo bien empaquetaditas: ¿te acuerdas de cuándo me dijiste...?
¿y tú te acuerdas, te acuerdas, te acuerdas...? Pues si quieres no me hagas caso a mí, pero a ti hazte un poco

Parece que le ha puesto notitas a la rama de anoche, es la reina del bricolage.

domingo, 11 de enero de 2015

La familia, ese lugar donde siempre se encuentra un hueco para refrescar a los clásicos





 Otras medusas, más ligeras





Somos como nos contamos, esa es la gran certeza. Y nos han enseñado a construir cárceles en lugar de relatos.

Pero esto no puede empezar así, ¡vaya tonito tenebroso que me he sacado de la manga para una introducción! Como si fuera imposible preparar un curso sobre narrativa y resiliencia, que se dice ahora, después de haber visto la cabeza de la Gorgona balanceada por Perseo, eso esta semana (la Gorgona tiene un potente veneno, te hace creer que exageras, así te petrifica). Como si no se pudiera seguir intentando algo una vez petrificada: convertirse en valle por ejemplo.

jueves, 8 de enero de 2015

Ana Becciú


 
 
Consiento en dar




a esta blanca superficie
la frágil disposición
de la memoria
fraguando
largos
insomnios
cotidianos,
y consiento
en abrir los bordes
de la palabra
hasta intentar
una imagen
de su sombra.
Sin embargo,
sé que en vano
me invisto de silencio
porque finas transparencias
rasgan augurales
mi diario perfil
de tiempo.

miércoles, 7 de enero de 2015

¿Cómo?





Mario José Cervantes

Herido de realidad y en busca de realidad

Paul Celine

lunes, 5 de enero de 2015

Es bueno empezar el año buscando soluciones: invitación al paseo.




 


“había olvidado caminar y solo había que caminar.”

dice Óscar Solsona esta mañana en Fb.

Sandra me ha regalado una agenda que parece una combinación de Sofía Loren, y me he propuesto llenarla de propósitos y recordatorios. ¡Qué menos que un propósito y un recordatorio al día!

Hoy en Propósito anotaré:

Caminar

Y en recordatorio:

No confiaba mi madre (y no valora la niña Blanch) en una conversación si no estaba bien paseada. 
En estos largos meses es lo único que me pregunta

-¿Caminas.......................................................................................................................?

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Una buena pregunta por si hay que cambiar de tema en la cena



¿Cómo podría, por ejemplo, una polilla que come lana australiana demostrar a las otras que existe Australia?

Italo Calvino

Que sea rica, la cena, la compañía, la noche. El año.