martes, 3 de enero de 2017

Escribir es el más sofisticado de los ejercicios respiratorios.





Andreas Franke




Pero también procede quedarse mucho tiempo imaginario bajo el agua, observando, mirando, viendo como se aclara y se enturbia, y aguantando la respiración.







1 comentario:

José González Gálvez dijo...

Escribir me mantiene vivo, y leo para escribir.