viernes, 7 de febrero de 2014

Mamá gata y su apología del artificio.




Me siguen temblando las piernas cuando alguien me dice que tenemos que hablar y hoy me lo han dicho dos veces. La Martita adulta y racional sabe que no hay bronca, que todo está bien, pero tengo una enana dentro a la que se le erizan los terrores. Ha empezado el día mi madre con la frasecita y me apetece transcribir el asunto porque ha derivado en cómico, además porque la Arse es mi musa y dice cosas muy originales.

-Que no te moleste lo que te voy a decir, pero soy tu madre y es mi obligación. He estado dándole vueltas y eres demasiado sencilla, en todo, hablando, pensando, vistiendo, labrando, te vas a despeñar y vas a terminar siendo tosca. Porque, como en todo lo demás, tú, te pasas. Y en esta vida hace falta artificio

-Pero mamá, tú  nos has adiestrado para que fuésemos sencillas. ¿Y qué sugieres?

-Sí, ¡pero no tanto! además en este tema he cambiado de opinión, y digo yo que sabré más ahora que soy más vieja, anda hazme caso, se un poco más artificiosa, podías empezar por ir más a la peluquería y por no ser tan clara hablando.  Mira, ahora me alegró de haber fracasado con tu hermana.

Carcajada.

Cuando volvía me he encontrado a mi padre con la perra y no ha subido el nivel de coherencia.

-¿Y tú qué? ¿te vas a dar crema hidratante?¿te vas a maquillar más? ¿nos vas a hablar con adivinanzas?
-¿Y tú te vas de cabeza?
-No, como lleva este rollo tu madre con que te hace falta complejidad, ¿aún no te ha dado la chapa? ¡Anda cuando le da por algo!


Elijo la foto en la que más adornada me he encontrado.


1 comentario:

Ester dijo...

Impresionante. Tu madre tiene una cabeza para abrirla y mirar a ver qué hay dentro.

Creo que es uno de los mejores diálogos que he leído, brutal.