jueves, 18 de febrero de 2016

Max, la fontanería Art deco y los riesgos de reciclar




Con Max, el gato de Gonzalo, ni me llevo ni no me llevo. Hoy hemos estado dando las mismas vueltas todo el día. Ésta es otra casa circular.

La fontanería  de La Morada es bella y compleja. Pero milagrosamente fluye.

No es la primera vez que me pasa: rellené una botella de tequila con agua y, como no aviso, se asusta el entorno
-Estás bebiendo compulsivamente, ¿no?
Me dijo anoche Gonzalo preocupadísimo.
Con otra de vodka me pasó lo mismo, llegó una alumna jovencita al molino bien de mañana y casi se muere del susto cuando me vio bebiendo a trago tan temprano. Menos mal que Zoe y Taida, siempre a tiempo, sospecharon qué pasaba y  desfacieron el entuerto.




Parece que se han venido hasta aquí los utensilios de mi abuela, y los disfruto.

miércoles, 17 de febrero de 2016

Mirá


Después del rico y platicado desayuno y de que los plomeros contuvieran los derrames de la casa, hemos comido en el Zocalo. Todavía no me había hecho Gonzalo de cicerone, y es bueno el niño. Siempre ve las minucias. Me ha enseñado entre otras cosas la hibridación de la cerámica de Talavera con la de una colonia china perdida por aquí en el XVIII,  Más tarde he encontrado a Pablo en el centro y me he vuelto a dejar guiar. Me da mucha vergûenza hacer fotos, pero he decidido hacer un curso de fotografía. Ya es hora. También que mañana voy a empezar  a nadar en el centro español, que si se parece al de San Salvador será un sitio lujosísimo lleno de gente horrible, pero con sauna y gran piscina al ladito de casa.

Conocimos a una madrileña en el centro español de San Salvador que había adoptado a una niña guatemalteca. En Guatemala, cuando nacen gemelas, matan a una, y ella decidió salvarla. La niña tenía cuando las conocimos unos dieciocho y su mamá, que terminó casándose con un estadounidense millonario, se desahogaba con nosotras: "pero por qué no dejé que la mataran", exclamaba. Mientras charrabamos en la gran tumbona llegaba la niña exigente, quería estudiar en Oxford y un mercedes.




He ido a ver la exposición de Wordpress Foto, que es magnífica y horrible, se titula "Metamorfosis colectiva". El edificio es de 1544 y fue hasta hace poco un hospital.

De vuelta a casa me he encontrado con un cartelito que me viene bien hoy.

Al llegar Gonzalo estaba dando clase en el jardín. Se le han escapado tres alumnos y se han venido por aquí a recitarme a Raúl Zurita:

Amor mío: guárdame entonces en ti
en los torrentes más secretos
que tus ríos levantan
y cuando ya de nosotros
sólo quede algo como una orilla
tenme también en ti
guárdame en ti como la interrogación
de las aguas que se marchan
Y luego: cuando las grandes aves se
derrumben y las nubes nos indiquen
que la vida se nos fue entre los dedos
guárdame todavía en ti
en la brizna de aire que aún ocupe tu voz
dura y remota
como los cauces glaciares en que la primavera desciende. 

martes, 16 de febrero de 2016

Primer lunes laborable.





La carne picada es carne molida, lo vergón, lo estupendo, es que está chido, pepenar es juntar cartones, el fontanero es plomero, y, como siempre, me tiene loca esta orilla del lenguaje que se quedó más cerca del Siglo de Oro gracias a la salpimentación nahuatl

Hoy hemos trabajado muchísimo, pero cunde. Y además me hacía falta ver de cerca a un equipo bien compenetrado de periodistas en acción.  Pero eso es cómo lo del olor de las tortillas de maíz,  echas algo en falta y no puedes localizar qué es hasta que lo reencuentras.

Queda otra reunión más, ésta última con albóndigas, y la que se siente carne molida soy yo.

hasta mañana.
o
buenos días.

domingo, 14 de febrero de 2016

Orejeando.






El vienes tuve el gran placer de platicar durante horas con el bisnieto de Syra Alonso: Einsestein se enamoró de ella, ella y su marido fueron íntimos de Siqueiros y su banda,y segurito que coincidieron con Malcolm Lowry en Cuernavaca. Me contó la historia de su familia desde entonces, y de cómo se convirtieron sus parientes en artistas y dentistas. La foto es del miércoles ¡No me extraña que lo entrevisten!¡Cómo narra Tuss! 


Yo no contaba con chatear tanto con mis amigos de este lado, ahora nos coinciden los horarios.Han aparecido primero los del núcleo: Vladimir y el Chele, desde El Salvador y los Estados. Por fin cruzaron el charco las semillas de borraja para el Baiza.

-¿Y usted, a qué vino?

Me preguntan todos, y sigo contestando lo mismo que hace veinte-y-algunos años:

-Vine a escucharles.

viernes, 12 de febrero de 2016

Bonjour, bon nuit.


Parece ser que equivocaron los planos. La catedral de arriba, que no cabe en las fotos, estaba dibujada para el D.F y, por un despiste, terminó en Puebla. 


El hilo conductor que necesitaba, la mera mera que lo conoce todo sobre crónica, trabaja en el piso de abajo. He preguntado a un montón de gente y todo el mundo respode:  "eso para Mely". Nos cundirá, no sólo compartimos cocina, vamos a ir juntas a yoga sin salir de casa, es la del centro. (Aunque hoy habíamos quedado todas, que son muchas más,  para ir a la concentración y tomar unas chelas, la magnitud de la catedral ha impedido que nos encontrásemos. Hay tiempo, y además desayunaremos mañana juntas, como todos los días que vienen)


Como no las encontré anduve vagabundeando.

jueves, 11 de febrero de 2016

¿Por dónde hay que empezarse una ciudad?





Se me agolpan las tareas y se me acumulan las comidas, yo cocino europeo, anoche nos tocó Mousaka, y la gente de Lado B , un periódico que tiene la oficina en la casa, me enseña a comer en poblano;  semitas, tortillas diversas, chiles de todos los colores, agua de tamarindo, quesos y quesillos. Gracias a ellos me desconcierto menos en los mercados. ¿Por dónde hay que empezarse una ciudad? Siempre por los mercados.

Pero Puebla parece un pueblo; Pablo, nuestro compi, se cruzó conmigo ayer tres veces. Intentó orientarme pero no me dejé: "darse perdiditas" esa es la vaina. Se debería limitar el tamaño de las ciudades teniendo en cuenta las posibilidades de encuentro. En las que tienen más de quinientosmil se produce un fenómeno observable: cuando se quiere ver a una persona pasan años sin encontrarla, cuando no se quiere ver a otra aparece un día tras otro por todas las esquinas. 

En la rica perdidita encontré una tienda de maletas llamada "El cielo" y un "Internet Cielito". Luego una señora me recomendó que abrazara el bolso como si lo amase. Ya no recordaba que caminar en América Latina es otra onda, hay que mirar mucho al suelo, los que venimos del asfalto liso no paramos de tropezar. 

Esa cajita de bombones roja es nuestro comedor, en la casa vivimos Gonzalo, Pablo, amigo de grandes amigos, Juan, nuestro méxicano listo y yo. Tenemos semana de degustación, hoy la France: crepes de setas.






martes, 9 de febrero de 2016

De cómo se heredan estre sí las casas: La Morada 1



Como Ayutuxte, como la San Antonio, como Puerta de Toledo, como la casa de María Jesús, como la de Miguel, ¡cómo el Molino! La Morada es un proyecto de paraíso abierto al público, una apuesta por el lugar en una época de no-lugares..

Con estas casas ocurre como con las parejas, aprendes de cada una y la próxima fluye más suave. Además no se sustituyen, ahí están, en la memoria o en Almuñecar. La clave para conseguir la conquista es que los que la habitan se pongan al servicio de la casa, cada cual según sus especialidades, yo ya tengo las tareas, Gonzalo siempre ha dicho que soy como una monja: cocino, cultivo y peroro.


P.D. Levantarme a las siete a leer y cultivar es sencillísimo, a esa hora llegan los colibríes a la salvia del jardín.

lunes, 8 de febrero de 2016

Por fin aquí





El tequila del recibimiento.



La celda que me ha correspondido



Y el trampantojo que se ve desde la ventana.

(y las Farmacias Similares, y el cantadito, pero sobre todo la deseada vuelta a las ciudades que huelen a tortillas de maíz)

jueves, 4 de febrero de 2016

Una tribu entera y bien avenida


Fue la gran herencia de mi madre. Aquí sólo unos pocos, merendando, porque hoy era Jueves Lardero, y despidiéndome.

miércoles, 3 de febrero de 2016

Hoguera de savias


Ese es el verso que lleva ocupando casi toda mi cabeza tres días. Lo cita Gastón Bachelard, es de Louis Guillaume y pertenece a un poema que se titula "El viejo roble".