Vincent Bourilhon
domingo, 26 de mayo de 2013
jueves, 23 de mayo de 2013
Memorias lectoras.
Parece que se lee
menos cuando se lee lo mismo. El prestigio del consumo que todo lo
invade. Lo que cotiza en el mercado no es conocer a unos pocos bien, sino a
muchos mal. La apariencia de diversidad. Musil decía que todas las
esferas de la existencia están regidas por una mentalidad de comerciantes. Yo
diría que, ahora, de tenderos. En todo caso yo sigo disfrutando más que de
cualquier otra cosa de eso que he dado en llamar no muy exactamente
"lecturas de anticipación". Me produce un placer especial saber que
voy llegando a lo que busco. Ayer fue este párrafo:
"Pero Ulrich
había estado a punto de decir otra cosa, una alusión a "los problemas
matemáticos que no admiten una solución general sino más bien soluciones
parciales cuya combinación permite aproximarse a una solución general". Hubiera
podido añadir que el problema de la vida humana también le parecía de ese tipo.
Lo que se llama una época (sin saber si con ello debe entenderse siglos,
milenios o el breve lapso que separa al escolar del abuelo), ese amplio y libre
río de situaciones sería entonces una sucesión desordenada de soluciones
insuficientes e individualmente equivocadas, de las que sólo podría resultar
una solución de conjunto exacta cuando la humanidad fuera capaz de asumirlas
todas. En el tranvía que lo llevaba a su casa, siguió pensando"
El hombre sin
atributos Vol 1, parte II.
No sólo leo a Musil. Las Lolas me han encomendado que escriba sobre un libro durísimo
y estupendamente escrito: Una mujer en Berlín. Y tengo pendiente la reseña de
las cartas de amor de Dylan Thomas, que al principio me entusiasmaron, por lo
que tenían de correspondencia intelectual y al mismo tiempo sensible, pero poco
a poco me han ido aburriendo, cuando se han vuelto sólo amorosas y muy desesperadas.
lunes, 20 de mayo de 2013
Mina Loy
Algunas veces, pocas, se puede hacer el camino inverso. Del fb al blog. Corto y pego esto que acabo de encontrar.
Y me voy para seguir anotando plomizas reflexiones que esperan emparejarse con ligeras ocurrencias y tener sentiditos.
CANTOS A JOANNES
Podríamos haber vivido juntos
en las luces del Arno
o haber ido a robar manzanas bajo el mar
o jugado
al escondite entre amor y telarañas
y tocado una nana con una cacerola.
Y conversado hasta quedarnos sin lenguas
para conversar
y no haber sabido nunca hacerlo de otra forma.
III
Podríamos haber copulado
Durante el monopolio encamado de un momento
O habernos roto las carnes uno al otro
Sobre la mesa de comunión profana
Donde el vino se vierte en labios promiscuos
Podríamos haber dado a luz una mariposa
Con las noticias del periódico
Impresas con sangre en sus alas.
Mina Loy - Mina Gertrude Löwry - (Londres, Inglaterra, 1882/ Aspen, EE.UU., 1966) Nacionalizada Norteamericana
de Antología poética, Edición bilingüe, Colección La Rama Dorada Poesía, Huerga & Fierro, 2009
Traducción y edición crítica de Esther Sánchez-Pardo
Podríamos haber vivido juntos
en las luces del Arno
o haber ido a robar manzanas bajo el mar
o jugado
al escondite entre amor y telarañas
y tocado una nana con una cacerola.
Y conversado hasta quedarnos sin lenguas
para conversar
y no haber sabido nunca hacerlo de otra forma.
III
Podríamos haber copulado
Durante el monopolio encamado de un momento
O habernos roto las carnes uno al otro
Sobre la mesa de comunión profana
Donde el vino se vierte en labios promiscuos
Podríamos haber dado a luz una mariposa
Con las noticias del periódico
Impresas con sangre en sus alas.
Mina Loy - Mina Gertrude Löwry - (Londres, Inglaterra, 1882/ Aspen, EE.UU., 1966) Nacionalizada Norteamericana
de Antología poética, Edición bilingüe, Colección La Rama Dorada Poesía, Huerga & Fierro, 2009
Traducción y edición crítica de Esther Sánchez-Pardo
miércoles, 15 de mayo de 2013
De Kafka a Ayutuxtepeque.
Quizá no haya nada tan difícil como quedar con cuatro mujeres
para ir a comprar plantero. Cuando por fin decidimos plantar en medio de una
inundación se rajan y deja de llover. Quizá por eso, o porque era San Isidro
labrador, me he tomado la tarde libre, libre, libre, incluso de lecturas
obligatorias, me he dejado llevar por un azar que de azar no tiene tanto como
yo quiero creer, y me he puesto a releer las cartas a Mílena.
Recuerdo perfectamente la última vez que las leí, en
Ayutuxtepeque, en uno de aquellos ejemplares tan subrayados por tanta gente que
aún debe tener el niño José. En casa de José Luis.
Nos habíamos ido a su casa porque aquellos días empezábamos a estar acorraladas por la
magia, negra, oscurilla en todo caso. ¡Dos racionalistas acoquinadas por el
sonido de un columpio! Pues sí. Aquel columpio del corral estaba horas y horas
moviéndose de un modo tan regular que ningún viento, ni ningún humano… Y habían
quemado el jardín con sal, y había un muñequito con alfileres enterrado en el patio. La cuestión es
que la niña Blanch le contó a Nora, ya
asustada. Y Nora, aquella lúcida, nos
recomendó una limpia con un chamán. Y yo ahí empecé a tener miedo. Como Kant
pesaba en nuestras cabezas bastante decidimos que mejor un antropólogo. El Pepe. Y a casa que se vino, recién aterrizado de una casa ocupa en Barcelona,
aquel bondadosísimo antropólogo salvadoreño. ¡Puchica si aprendimos sobre el
ser humano y su capacidad para cometer destrozos psicológicos aquellos días!
En tres parrafitos ya me he dejado a dos muertos por el
camino. José Luis. El hombre de las camisas coloradas, aquel andaluz preclaro de la
radio Izcanal y Nora, la bregada periodista, la maestra argentina.
Lo de la magia negra era verdad. ¡Qué hacían dos chelitas
quitándoles los novios a las salvadoreñas después de una guerra! Generalmente usa
esos ardides quien te conoce y sabe cuales son tus puntos flacos, no tiene nada de misterioso lo de la magia negra..
¿Cómo filtrará la cabeza esas mezclas?¿Cómo se compatibiliza
leer las angustias de Kafka y desenterrar un muñeco de vudu en tu
casa? La juventud, que todo lo puede.
Estaba recordando eso y pensando que una puede hacer las
cosas más comunes del mundo, tener la vida más ortodoxa, pero levantarse todos
los días extrañada, por eso mismo. Entonces me he encontrado ese párrafo en el blog de Rafa:
“Empezar a viajar compulsivamente fue un paso más
en este proceso de escapar de la domesticación de la mirada. Y, por
descontado, de huir de uno mismo. En el viaje se produce una disolución del
individuo en el paisaje y en la gente, es lo más antibiografico y
antipsicologico que se me ocurre.
Durante años lo abdujo una fiebre por
devorar kilómetros Coleccionaba paisajes, personas, novedades,
aventuras. Un día se canso. Necesitaba parar y se lanzo al otro
extremo; a la inmovilidad, al silencio, a la repetición. Había estado
atesorando espacios y ahora quería ser dueño del tiempo."
Sylvain Tesson
La vida simple.
Sylvain Tesson
La vida simple.
martes, 14 de mayo de 2013
Malos humores.
Pejac
Desde la ventana
Estaba casi callada ayer la plaza, a pesar de que el día era
esplendido. Hay tardes enloquecedoras, los chicos, y algunos padres, chillan
como conejos. Tanto que hasta prefiero que llueva para disfrutar de un poco de silencio. Pero
ayer estaba raro el sonido ahí afuera. Se oía una voz rectora de vez en cuando y sonó al menos diez veces la palabra ganador.
Ni me asomé para ver quién era el del ordeno y mando. Ya le había pillado
suficiente manía sin ponerle cara. Me obsesionó después la impresión de
que, con tanta competición, la mayor parte de los niños se habrían ido a casa
convertidos en fracasados prematuros.
¿Qué deseo reproducir, proyectar, conservar?
Ordena esa pregunta, venga, que es como lo de parar, templar
y mandar, que siempre se te desbarata.
Hay que empezar por elegir. Ahora es lo más difícil, todo
está programado para hacernos creer que elegimos, pero qué va, como Viridiana, entre
garbanzos iguales.
Fobias
Unos cuantos me resultan tan desagradables que cuando dicen o
escriben algo con lo que estoy de acuerdo me pongo a cuestionarlo. Usan un
tonito que es como si amurallaran para uso propio cada idea.
También están los otros, los que me devuelven las
convicciones robustecidas, menos mal.
Prácticas de riesgo
Cené con mis padres el sábado. Ven los debates de la cinco y
de la sexta. Los dos al mismo tiempo.
Me empezó a parecer que estaba en un planeta extraño.
Creo que esto ya no es ni un país, se ha convertido en otra cosa, tosca, torpe,
torticera. Autista
-Cómo no se va a entender que se merezca un sueldazo un
registrador de la propiedad
Dijo uno, y empezaron a pitarme lo oídos, pero de verdad, y
tuve que irme.
Sueldazo se merecen los basureros. Los que hacen lo que
nadie quiere hacer.
Está todo al revés
Mecánica onírica
Por culpa del teléfono nuevo paso los sueños con el dedo, y
algunos no se abren.
jueves, 9 de mayo de 2013
Ma chambre.
-Ya me has vuelto a complicar la vida Matías, ¡lo que me faltaba!¡tener que controlar el consumo de megas!
Dice la Arse.
-¿Preferirías tener un padre experto en lechugas?
Me pregunta Miguel cuando se lo cuento.
-Pues no. Pero es que nadie está satisfecho. Y yo tampoco.
Después de tocar mil botones, ya en la cama, miré a la izquierda y me gustó más lo que veo todos los días. Pero no se ve todo aquí, cuando pongo el ventilador del techo en marcha tengo casi un murmullo de bosque al alcance.
martes, 7 de mayo de 2013
Totum revolutum
Autoconsejo.
No hay que manosear las palabras, se les borra la imagen.
Pero hay que fijar los hechos
Domingo, sol radiante. Una danza
de gente, veinte personas donde generalmente no hay nadie. Ellos vuelven de ver el huerto cuando
nosotros volvemos del vermouth. Lío de saludos. Yo era la única que los conocía
a casi todos.
Primero saludé a alguien con quién conviví mucho y a quién no
tenía ningún deseo de volver a ver, aunque hayan pasado veinticinco años, y después
a Alberto, a quién llevaba esperando
conocer desde que empecé a oírle nombrar, casi desde la infancia. Que estuviera el
segundo borró la existencia del primero, o algo así. No queda tiempo para todo.
Tuvimos solamente cinco minutos. Su presencia era tan armónica como me imaginaba. Me despedí
diciendo:
-Cuando nos volvamos a ver te
contaré cómo has influido en mi biografía.
Esas cosas no se dicen todos los
días.
Lo que me produce guacala
El domingo, también el domingo, me
desperté con una sensación pastosa, atrapada en una palabra, luego le dí la
tabarra a mi madre en el paseo: “los pijos”, “el pijerío” los inconfundibles tonos "pijos" ,ese radar que me
localiza siempre la sinsustanciadez elevada a estética. Ese submundo inane del que hace
tanto que salí por patas pero con el que inevitablemente me reencuentro
¿Qué van a hacer ahora?
Y esos textos, que no son ni
textos, son alaridos suplicantes que supuran un dramatismo ajado.
Preferiría no
asistir a esos saltos desgarbados, ¡Venga!¡que me tiro! parece que dicen: desde la adolescencia hasta la decrepitud. De un solo.
Como diría Musil, tanto
individualismo ha producido pocos individuos.
Duda
¿Es más inteligente lo que se te
ocurre en la cama, cuando apagas la luz, o es una falsa impresión que tiene que
ver con alguna contracción neuronal, un achatamiento nervioso, imprescindible, de
las puntas que sobresalen durante el día?
Sueños embuchados
Sueño mucho con un San Salvador
abstracto, enmarañado, difícil, en el que me pierdo continuamente. Anoche soñé
que se lo contaba al Tibu, me desperté cuando le decía, aun estando allí, que necesitaba
ir para soñar la ciudad de otra manera.
+ Musil
“Alguien sugiere canonizar el
dinero para afianzar mejor el respeto en el pueblo; Maier lo desaconseja, más
vale conservar a Dios como presidente y al dinero como secretario general”
Otro colmo:
No tener ocasión de decir: te
llevo al huerto.
Teniendo dos.
++Musil
Tal vez es que percibimos algo que apenas podemos soportar: lo íntimo contenido por el sentido de la elegancia-la gracia de la razón envuelta en erotismo.
Descubrimiento estacional:
Las agujetas: el cuerpo existe y
me duele entero.
sábado, 4 de mayo de 2013
Escapadas con el hombre sin atributos y su autobiografía inconsciente
Pete Seaward
Clarisse deja de hablarle a Walter cuando toca a Wagner. Mantiene
que le altera la esencia y le estropea el carácter. Yo también me convierto en
otra cuando leo a Musil.
Después de veinticinco años me
pregunto por qué lo elegí, si me paraliza, si cuando lo leo me siento como si
estuviera comiendo una nube de algodón, un aire dulce lleno de hilos sueltos
que me dejan las manos pegajosas.
Cada año me lo explico de un modo diferente, empiezo a
parecerme a él, o siempre nos parecimos y lo encontré por eso, o simplemente
nos pasa lo mismo. Este año he decidido que compartimos una huida: don Roberto también
corría delante de la abstracción, y ¡ay cuando lograba escaparse!
Una amiga judía decía que hay que dar muchas veces en la
misma piedra. En eso sí he salido ganando. Sus 2000 páginas sin principio ni
final crecen y crecen cuando se cortan en pedacitos, pedazos de boli azul,
rojo, verde, negro, lápiz, sumados años tras año, que me dan muchas pistas, meticulosas pistas, sobre
aquello en lo que estoy de acuerdo y en desacuerdo conmigo misma (y con los demás)
lunes, 29 de abril de 2013
Tiempo
Simultáneamente, todavía no, ya no (eventualmente
todavía) son las tres formas fundamentales del tiempo. El decurso del tiempo,
la apreciación del tiempo etc., son relativamente intrascendentes. Las formas
fundamentales del tiempo no son puramente temporales.
Robert Musil
sábado, 27 de abril de 2013
Segundo diálogo en la sombra
Patrick Gonzalès
Segundo diálogo en la sombra
En la noche, tu mirada abolida
espía entre juncales de negrura:
no acepta de las sombras
su indiferencia, su aparente
estar ajeno a quien
las mira. Piensa
–como piensa el mirar, absorto
bajo los párpados–
si es nada lo que no ve, o si nada
son sus ojos porque no ven.
¿Hay diferencia?
Porque duda o no sabe
sigue buscando, y en la duda
una lumbre modesta se abre paso,
pone su cal
al fondo de los ojos.
Quien mira sabe
que algo le está mirando.
Porque la noche lo permite,
no buscas en su negrura siluetas
ni bultos para desmentir la nada,
buscas sus ojos que te están buscando
sobre un hilo que entonces se ilumina.
Jordi Doce.
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