viernes, 30 de marzo de 2012
miércoles, 28 de marzo de 2012
Hallazgo

miércoles, 14 de marzo de 2012
Un poema de Carmen Camacho que me ha atropellado esta mañana.
lunes, 5 de marzo de 2012
Pepe Maiques

jueves, 2 de febrero de 2012
Cómo no, Wislawa Szymborska.

Vida: única manera
de cubrirse de hojas,
tomar aliento en la arena,
alzar el vuelo con alas
ser perro
o acariciar su cálido pelaje;
distinguir el dolor
de todo lo que no lo es;
tener lugar en los hechos
meterse en las vistas,
buscar el menor de los errores
Excepcional ocasión
para recordar por un momento
sobre qué se habló
con la lámpara apagada;
y para una vez al menos
tropezar con una piedra,
mojarse con alguna lluvia,
perder la llave en la hierba;
y dirigir la mirada tras una chispa en el viento;
y sin cesar no saber
algo importante.
El poema es deInstante, ed Ignitur. La traducción de Gerardo Beltrán.
viernes, 27 de enero de 2012
martes, 3 de enero de 2012
jueves, 22 de diciembre de 2011
Invierno y Primavera provisional

Sólo se oye la lluvia
Cómo besa
Con sus bocas sedientas
Los ojos de la tierra
¡Sólo se oye la lluvia
Como una extraña queja!
Silencio tú te mojas
De "Poemas" Carlos Edmundo de Ory
Primavera Provisional
Deja fluir mis huesos entre las hojas
entre las hojas nacidas de haberte conocido
un día de lluvia
cuando los barquichuelos de tus orejas
cortaban las flores ocultas bajo los nombres de mis calles.
De Ailleurs Juan Larrea
martes, 13 de diciembre de 2011
La rentrée

lunes, 5 de diciembre de 2011
El poeta está ahí para que el árbol no crezca torcido
lunes, 7 de noviembre de 2011
Puenteando Blogs

Leyendo a Miguel Baquero he recordado una entrada sabrosa de Julio Reija que corto y pego:
Aquí un diálogo, aquí unos amigos
x
x
x
NOTA MALE
A veces, muchas veces, casi todas las veces, un poema nace, como el rascar del picor, en respuesta más o menos directa a otra obra de arte; en este caso el diálogo va casi en cadena, ya que don Nicanor Parra escribió una pequeña reflexión a la que Gonzalo Escarpa respondió con un poema al que un servidor no pudo dejar de contestar con otro [la idea de respuesta se usa aquí con algo de soltura, ya que es poco probable en estos casos que el autor del estímulo se entere de cuánto y cómo nos ha estimulado]
[1 · la campanilla de NICANOR PARRA:]
Dime cuáles son para ti
las diez palabras más bellas de la lengua castellana,
y te diré quién eres.
[2 · la salivación de GONZALO ESCARPA:]
Para mí
la primera barcarola
porque es mentira y además se puede
cantar en más de dos idiomas
la 2 podría ser
un adjetivo en femenino
blanca
la tres, tálamo,
no necesita explicación
4 cincel
5 amapola
epitalamio puede ser la sexta
aunque tal vez suena algo rebuscada
amor sería más fácil
pero también más tonto
la siete bocamanga
podría escoger ángel
pero prefiero feria
sí, feria la octava
la novena palabra es artefacto
(siempre me gustó)
la décima vergel
[3 · la segregación de jugos gástricos del que suscribe:]
Pues, porque habla del sol y en cierto modo
es onomatopéyica,
primero viene «sol».
ex sx px ax cx ixo
nxxxxxxxxxxxxxxp
óxxxxxxxxxxxxxxa
ixxxxxxxxxxxxxxxr
xxxxxxxxxxxxxxxa
ex lxfx ex r x ax l
«Reflejo» dice el cuerpo
general de las cosas
traducidas en luz.
(«Luz», sin embargo, no,
que suena pretenciosa.)
«No», que es firme, rotunda
y educativa
(por lo cual ilumina).
Me gusta también «habla», porque es afluente
y borbotea siempre.
No me entusiasma «objeto»:
parece que se coja el ser como con pinzas,
pero es mejor que «cosa», que truena despectiva.
«Peonía», lo confieso,
es mi debilidad en este grupo,
pues la traigo cargada
de perfumes leídos y de un orden
que guía las pasiones sin forzarlas
y conozco de oídas.
Ya que hablamos de esto:
a pesar de que sea un galicismo,
la palabra «jardín» me conmueve en lo hondo,
allá donde el anhelo del orden racional y volitivo
apaga el pensamiento articulado.
Y ya está. No conozco
tan a fondo la lengua de mi boca.
Tal vez, si se me apura,
admita que con «de» me siento siempre a gusto.
Aquí, pues, lo que soy,
la cosa de mi quién,
o de qué pie cojeo:
«Objeto reflejo de sol
jardín objeto de peonías de habla de jardín
habla habla de no
de habla
jardín de objetos reflejo de habla
Sol peonía
jardín de habla reflejo de no jardín de sol
reflejo no habla de peonía
sol habla
de»
x
x
[ Lógicamente, las críticas, los comentarios, las reescrituras, las per-versiones y las di-versiones serán bien recibidos siempre, aunque en algunos casos no coincidamos acerca de cómo sacarle la mayor cantidad de poesía al poema.]
JULIO REIJA
miércoles, 2 de noviembre de 2011
La poesía es un atentado celeste
Yo estoy ausente pero en el fondo de esta ausencia
Hay la espera de mí mismo
Y esta espera es otro modo de presencia
La espera de mi retorno
Yo estoy en otros objetos
Ando en viaje dando un poco de mi vida
A ciertos árboles y a ciertas piedras
Que han esperado muchos años
Se cansaron de esperarme y se sentaron
Yo no estoy y estoy
Estoy ausente y estoy presente en estado de espera
Ellos querrían mi lenguaje para expresarse
Y yo querría el de ellos para expresarlos
He aquí el equívoco el atroz equívoco
Angustioso lamentable
Me voy adentrando en estas plantas
Voy dejando mis ropas
Se me van cayendo las carnes
Y mi esqueleto se va revistiendo de cortezas
Me estoy haciendo árbol
Cuántas veces me he ido convirtiendo en otras cosas...
Es doloroso y lleno de ternura
Podría dar un grito pero se espantaría la transubstanciación
Hay que guardar silencio Esperar en silencio
Vicente Huidobro
miércoles, 21 de septiembre de 2011
Entrada 1001, sobre el presente, el pasado y el futuro, para inaugurar el otoño.

Estaba buscando cuentos del pasado en los que se preludie el futuro, nuestro presente, y he encontrado uno de Ambrose Bierce, El amo de Moxon, en el que el narrador describe, perplejo, a un hombre jugando al ajedrez con un robot.
El único error de su premonición es el tamaño, sucede; la aparición de la electrónica provocó un repentino envejecimiento de los robots: ¿quién va a querer que un robot le abra la puerta si puede abrirla con una célula fotoeléctrica?
Hay cuentos que crecen alrededor de una sola frase:
La conciencia es hija del ritmo
Es desde la que se gestó éste.
Es lo primero que he leído por la mañana y la afirmación me ha dejado feliz y pensativa:
La poesía también es hija del ritmo, según Larrea.
Por lo tanto la conciencia y la poesía son hermanas, y no paran.
viernes, 24 de junio de 2011
Unos poemas de Manuel Vázquez Montalbán

Ayer, por asuntos periodísticos, pasé la tarde leyendo a Vázquez Montalbán y ¡tuve una nostalgia! ¡lo que yo daría por volver a desayunarme aquella lucidez! O la de don Eduardo Haro-Tecglen
Era hora de plegar la faena, o bien de mirarla desde otra punta más hojaldrada, y volví a los poemas de Vázquez Montalbán.
Los prejuicios hicieron que no lo tomara muy en serio como poeta hasta tarde. Lo había leído en la antología, aquel asunto mercantil de Castellet que sólo nos sirvió para jugar a los nueve novísimos (antes jugaba con Roberto y ahora con Gonzalo. Gonzalo tiene una trampa nemotécnica, pero aún así siempre falta uno, y nunca es el mismo. Yo siempre digo “Ullán”, pero sé bien que Ullán no estaba, se quedó fuera porque diez novísimos sonaba peor que nueve novísimos).
He de reconocer que descubrí a Montalbán como poeta a través de Loquillo. Oí:
y pensé
-¿Quién ha escrito eso? Ellos seguro que no.
Así que, como iba diciendo, pasé la noche de San Juan requetebien acompañada con la Poesía Completa de Manuel Vázquez Montalbán, en editorial peninsula y copié esto:
El cartero ha traído el Bangkok Post
el Thailandia Travel
una carta sellada
la muerte de un ser querido
para la muchacha de mi American Breadfast
cada mañana
aunque he pedido mi carta
no estaba
o no me la han dado compasivos
con el extranjero que espera vida o muerte
ignorado en un rincón de Asia
Y esto:
Tápate
tápate las metáforas, hace
un pequeño frío de pequeño invierno,
con un pequeño radiador, pequeño
tiempo para sentirnos juntos
menos solos
que solos habitualmente, menos sabios
para decir amor mío sin remordimientos
para creer haber sido elegidos,
Y este:
por qué la nostalgia del paraíso
exige el sacrificio de un elevado tanto por ciento de
realidad
por qué la huida es el estado perfecto de los seres
que han intentado saber el nombre de cuanto les rodea
la intención de todo lo que hacen
en abismos que te dejan en las fauces del absoluto
P.D ¿Alguien sabe qué hay que hacer para que este bicho te deje editar bien los poemas? Desisto.
miércoles, 15 de junio de 2011
¿Y de leer?

Venía pensando que hay cosas que están bien repartidas, por ejemplo los cumpleaños (ese estilo de monólogo me asola después de hablar con mi padre)
Para celebrar mi turno anual, cuando me he quedado sola me he puesto un gin-tonic y la luz de “se acabo el día”, entonces he oído que me decía ese otro yo que generalmente me lleva la contraria:
-Y de leer
Y le he contestado
-Cesar Vallejo
Y aquí estamos, y va a ser la una y media, es bien difícil elegir, así que dos:
Hubo un día tan rico el año pasado...!
que ya ni sé que hacer con él.
Severas madres guías de colegio
asedian las reflexiones, y nosotros enflechamos
la cara apenas. Para ya tarde saber
que en aquello gozna la travesura
y se rompe la sien.
Qué día el del año pasado
que ya ni sé que hacer con él,
rota la sien y todo
Por esto nos separarán
por eso y para que no hagamos mal.
Y las reflexiones técnicas aún dicen
¿no las vas a oír?
que dentro de gráfilas oscuras y aparte,
por haber sido niños y también
por habernos juntado mucho en la vida,
reclusos para siempre nos irán a encerrar
Para que te compongas.
He aquí que hoy saludo, me pongo el cuello y vivo,
superficial de pasos insondables de plantas.
Tal me recibo de hombre, tal más bien me despido
y de cada hora mía retoña una distanciA.
¿Queréis más? Encantado.
Políticamente, mi palabra
emite cargos contra mi labio inferior
y económicamente, cuando doy la palabra a Oriente,
distingo en dignidad de muerte a mis visitas.
Desde ttttales códigos regulares saludo
al soldado desconocido
al verso perseguido por la tinta fatal
y al saurio que Equidista diariamente
de su vida y de su muerte, como quien no hace la cosa.
El tiempo tiene hun miedo ciempiés a los relojes.
(Los lectores pueden poner el título que quieran a este poema)
martes, 7 de junio de 2011
jueves, 2 de junio de 2011
Un poema de Javier Barreiro

jueves, 28 de abril de 2011
Brindis por Fina García Marruz, y por Origenes, y por la imago

Fue Fina García Marruz la que me mostró la alegría, la risa y el humor que había en Lezama y luego, gracias a ella, pude ir disfrutando de la del resto del grupo. Orígenes ha sido siempre para mi un centro imantado por “su ingravidez de papalote en lo azul”, que diría ella, a quién siempre merece la pena ceder la palabra, así que transcribo un par de párrafos donde explicaba lo de Lezama y la ironía:
“Cuando le preguntaron qué era para él la poesía, contesto: “un caracol nocturno en un rectángulo de agua” Enseguida empezó a ironizar sobre su intempestiva declaración: desde luego, un caracol nocturno no se diferencia “gran cosa” de uno diurno, y lo del rectángulo de agua era “algo tan ilusorio como una aporía eleática” Los que lo conocimos más de cerca sabemos lo habitual que era decir algo en serio y burlarse después ligeramente de la rotundidad de cualquier definición, como si recordase lo de nuestro Varela, que la idea que no puede definirse es la exacta(…)”
“Por eso, maestro, nos permitimos contradecirlo. Usted sabía mejor que nadie que no era lo mismo un caracol diurno que su nocturno caracol haciendo su espiral en lo oscuro”
Coloquio Internacional sobre la obra de Lezama Lima Poesía
Editorial Espiral pag 243.1984
Yo creo que tenían algo de irme a pasar el verano con los abuelos en Cuba aquellas inmersiones en el tiempo, "no aquel que se agota en el acontecer inmediato, sino aquel que parece avanzar en sentido contrario” diría ella. Pasé años y años paseando por el malecón, y nunca he pisado La Habana, de contradicciones también se vive. En lugar de aterrizar en el Trocadero 162 para comulgar con pitahaya, terminé en Ayutuxtepeque 44, claro que en San Salvador me esperaban un tendal de lezamianos para devolverme la razón, la razón poética, claro. Y allí también había colibríes, ceibas y pitahayas.
Me fui a la cama anoche más contenta que unas castañuelas, a veces para algo sirven los premios. Hay que leer a esa mujer, su poesía es una enorme visagra entre la de Lezama y la de José Martí, y estuvo siempre cerca de otro grande, Cintio Vitier.
Amigo, he recibido hoy todas sus cartas.
No ya como respuesta de un poema ofrecido
como cuando buscaba entre mi noche
las palabras de la confirmación. Recojo su "Recuérdemé",
"ya que usted, esencialmente, nos obliga a responder",
palabras que le convienen a usted más que a mí misma.
Su "usted" como la cara del trompetero negro al mediodía,
fina merienda, Cuba. Familiar, solemne.
Maestro, cómo es posible. Dispénseme. Estuvo, ya no está.
Todo rocío se evapora, es decir, vuelve. Su altivez siento.
"Dispénseme esa simetría de mis caprichos".
En mi barrio alguien pregona "Florero, flores!" mientras le escribo.
Mientras usted me escribía, "En la casa de al lado, pobres,
caen abiertas las latas de salmón rosado de Alaska".
Y ese alguien que se acerca, "pobre", a la lata, "la voltea,
observa como los gatos, viaja" se vuelve el mensajero
de estos días remotos que se acercan,
descifrando la hora en que no sabemos qué esperamos
alguna cosa enorme que no acaba de llegar,
una constelación, un viaje. Ah, su casa,
Lezama, que fue la casa de la poesía,
hoy vive ya sólo en nuestra imaginación,
le aseguro que bien guardada, bien cuidada.
Todos los cerrajeros resultarían toscos
para velar por la barca de los sabios chinos,
su sillón mariscal, el retrato de su padre.
sábado, 26 de marzo de 2011
Y resulta que la poesía no se iba pues, ahí andaba jodiendo

Era todo ojos, peloncita, traía la tristeza y la alegría tan bien mezcladas que hacernos amigas fue una urgencia. Creo que me la presentó el Tibu, en San Salvador, pero lo primero claro que recuerdo es la visita de aquella intensidad hecha verbo a Ayutuxtepeque 44. Cuando pienso en Tania siempre aparece antes ese día y el olor de un macizo de jazmín que había en el pasaje
Luego muchas cosas y mucho tiempo. Ausencias, y también enormes presencias de la ausencia, poesía vivencial pues, que diría Tania Montenegro, o apariciones como la de esta mañana, cuando acababa de tirar una botella de agua y estaba tentada de contarme una historia triste sobre mi mala suerte, pero me he metido en la página del Cervantes antes de ir a por la fregona y ha saltado esa enérgica calichera de lapantalla para contarme cosas como que aún vive su abuela y para hacerme sentir una suertuda. Ni modo.
¡Cómo sigue brillando la sonrisa de esa maje!
Pero los vídeos del Cervantes no se deja insertar , por ahí está también Otoniel Guevara hablando de Daltón y de Xibalbá.
La foto es de Rafael Trobat, que también estaba por allí.
sábado, 12 de marzo de 2011
Cita pospuesta con el oráculo pipil

Una vez leí en El País que para tener salud mental era necesario mantener una relación de intimidad al menos con dos personas, y me pareció obvio, insoslayable, infalible, urgente: la panacea; aunque no tuviera del todo claro qué significa intimidad o no lo tenga claro siempre. Desde entonces intento apropiarme de ese concepto con imágenes concretas. El domingo la intimidad era un paisaje con manta de cuadros, chimenea, y los gozos y las sombras casi en blanco y negro al lado de una ventana en la que el atardecer iba volviendo la nieve roja, el frío de la sierra ¡qué triste nuestro mundo casi sin frió ni calor! y una conversación con Marisa que se nos atascó mucho rato alrededor del tenerse y no y del regalarse para no perderse. Llegamos allí desde Carlos, ambas lo intentamos rescatar de Nietzche, Kierkegard y Shopenhauer, pero sobre todo de Pascal, el pesimista, que era quien lo convencía de que no se tenía y de que quien no se tiene no puede darse.
Hasta ahí lo normal, intimidad sencilla, esa que aunque te obstines en fijar se batirá con otras tardes. Pero después de cenar, cuando Guillermo y Marisa se fueron a la cama y yo me quedé para aprovechar el rescoldo, saltó de la estantería nada menos que Roque Daltón.
Esa es otra intimidad: que en casa de los amigos se agazapen los talismanes, que pasen años y años acechando el momento adecuado para abordarte.
Nunca he sabido bien si la voz y las palabras de Roque Daltón eran las de todo el mundo en El Salvador y él había sabido soplarlas, o si todos habían incorporado las palabras del poeta como propias. La cuestión es que Roque asistía a todas las citas.
Quedabas con Vladimir Baiza y Roque Daltón, con Luis Alvarenga y Roque Roque, con Marisa Santiago y Roque Daltón, con Fran Lizts y Roque Daltón… Soy espíritu de contradicción, y su omnipresencia impedía que pudiera leerlo bien. Después Daltón adelgazó para convertirse en una sola frase oída demasiadas veces, en la única noticia del otro: Hace frío sin ti pero se vive.
Parece que ya es tiempo de leer al poeta salvadoreño sin tantos contextos, o con otros.
El primogénito
Lo peor no es tener miedo.
El miedo puede estudiarse como un bicho
o como un depósito de estiércol
hurgándole
con un palito
Lo peor es abrazarse al lastre amargo
que las tripulaciones lanzan al fondo del mar,
entre aplausos.
Epigrama
Somos la pareja menos infinita y menos adánica
que podría encontrarse en estos últimos treinta años de Historia
Desde el punto de vista muscular
Apenas hemos hecho poco más que dos perros
Desde el ángulo cultural
Hemos despertado bien pocas envidias.
Pero este amor nos ha devuelto mejorados al mundo
Y, entre nosotros, inolvidables
Ahora vamos a hacer que alguien sonría
o paladee un pedacito de dulce tristeza
hablando de nuestro amor en este poema.
La joie de aimer
No me ames
para agotar tu destino
No me ames
Con la fe de construir una tragedia contemporánea
Ríete a todas luces, cariño
Ríe en toda esta etapa de bella vecindad.
Ríete, ríe
Aunque sea de mí.



