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viernes, 30 de marzo de 2012

+++Julio Reija


¡Y aún no lo conozco!

miércoles, 28 de marzo de 2012

Hallazgo


de antes de irme a dormir, en el blog de María Salgado


si en los jardines donde habita / no me dejan ver a mi dueño / en los jardines del sueño / nos daremos una cita

Ibn Darray al-Qastalli (Cazalilla, Jaén, 958-Denia, Alicante, 1030)

La escultura es de Constantin-Brancusi

miércoles, 14 de marzo de 2012

Un poema de Carmen Camacho que me ha atropellado esta mañana.


La historia de mi vida

Del todavía no
al ahora sí

Ahora todavía.

(de 777 a venir de venir por venir)

La imagen es de Guiseppe Pongolini

lunes, 5 de marzo de 2012

Pepe Maiques


El día que conocí a los Soperos personalmente Óscar puso la foto de arriba en el blog y anotó la sensación de que nos conocíamos desde siempre. Y cuando lo leí me pareció precioso y exacto.

Como se hace con tranquilidad con los buenos amigos, dejo pasar mucho tiempo sin decirles nada, aunque paso con frecuencia por su vertiginoso blog, oigo sus programas, veo sus series, sé qué música escuchan, si se están cambiando de casa, si les han robado la bici, cuánto llovió en sus terrazas.

No les digo nada pero hablamos mucho de ellos con el primo Antonio.
¡Y menudo vaso comunicante el Ezpe!

¿Por qué no les dejo notas?
Eso, ¿por qué no les dejo notas?
Porque soy una extrovertida tímida, un mejunje. Sosa vaya

Hoy quería darles las gracias por su compañía y, también, por ser de la gente más higiénica que he conocido en el mundo literario, de los pocos absolutamente inmunes a sus esquinas sórdidas.

Desde que Antuan me hizo llegar "Prótesis", el libro de Pepe Maiques, no he dejado de llevarlo pegado de un sitio a otro intentando elegir un poema, todos me parecen buenos. Hoy me he decidido. Allá va.

junio ha traído maderas en el agua

estoy quieto mientras el viejo come
desnudo con pequeños movimientos de cabeza

vamos a hablar de lo que nos atañe
mediodía ventoso

cuando nos queda tanto por hacer

descordar el pasado del presente
convertirlo en sombra

hojas que bailan sobre nuestras cabezas
ligera multitud asomando sobre el tiempo
encendido



jueves, 2 de febrero de 2012

Cómo no, Wislawa Szymborska.




Por la mañana he estado leyendo Instante con mi padre en la consulta del dentista, creo que nunca habíamos leído juntos ni un poema. Luego nos hemos ido a tomar vermout, hemos brindado por la Szymborska y le he contado por qué querría ser como ella cuando sea mayor. Me ha gustado reencontrarla durante todo el día en tantos sitios.


APUNTE


Vida: única manera
de cubrirse de hojas,
tomar aliento en la arena,
alzar el vuelo con alas

ser perro
o acariciar su cálido pelaje;

distinguir el dolor
de todo lo que no lo es;

tener lugar en los hechos
meterse en las vistas,
buscar el menor de los errores

Excepcional ocasión
para recordar por un momento
sobre qué se habló
con la lámpara apagada;

y para una vez al menos
tropezar con una piedra,
mojarse con alguna lluvia,
perder la llave en la hierba;

y dirigir la mirada tras una chispa en el viento;

y sin cesar no saber
algo importante.

El poema es deInstante, ed Ignitur. La traducción de Gerardo Beltrán.

viernes, 27 de enero de 2012

Otro poema marroquí




Paraguas azul abierto

Ven, vamos a llover juntos
bajo este paraguas

Ahmed Barakat

martes, 3 de enero de 2012

Otra miniatura de Julio Reija, que me hechizan.


les da lo mismo
a los mirlos en celo
rama que antena


jueves, 22 de diciembre de 2011

Invierno y Primavera provisional


He probado con vahos de eucalipto, con Vaporub, con limón y miel, con gárgaras de tomillo, con cebolla, con jengibre, con hidromiel, con menta, y nada, seguía sin poder hablar ni respirar. Al final me he ido a la cama con un montón de libros de poesía y eso me ha aliviado bastante. Buscaba sobre el invierno, pero todo lo que he encontrado era sobre la lluvia.


Invierno

Sólo se oye la lluvia
Cómo besa
Con sus bocas sedientas
Los ojos de la tierra

¡Sólo se oye la lluvia
Como una extraña queja!

Silencio tú te mojas

De "Poemas" Carlos Edmundo de Ory

Primavera Provisional

Deja fluir mis huesos entre las hojas
entre las hojas nacidas de haberte conocido
un día de lluvia
cuando los barquichuelos de tus orejas
cortaban las flores ocultas bajo los nombres de mis calles.

De Ailleurs Juan Larrea

martes, 13 de diciembre de 2011

La rentrée



Otras evidencias pasaran raudas y de largo, cómo no, pero un buen poeta nunca se me pasa.

Además de al poeta vi a muchas más gentes imprescindibles el viernes, en la presentación de Canis Mutus. El reencuentro con Manuelle Peloille, que se me quedó hace diez años al otro lado, es muy importante, terminaré contándolo.

Pero lo que urge, siempre, es el poema.

Evangelio según San Mateo

Vive para dejarte atrás
Interpón la distancia suficiente entre los días
para no alcanzarte desde una hora pasada,
que éste que eres no se deje
coger por el otro al que fuiste abandonado.

Ni se te ocurra volver la cabeza
y mirarte a los ojos
recuerda.

Todos los mendigos son molestos.

David Herranz

p.d En la dedicatoria del libro David me pedía que le fuera fiel a la poesía, me quedé pensando que no tengo otra cosa que hacer.

lunes, 5 de diciembre de 2011

El poeta está ahí para que el árbol no crezca torcido


El Manifiesto de Nicanor Parra (muy Bien dicho)

¡cómo no!

lunes, 7 de noviembre de 2011

Puenteando Blogs


Leyendo a Miguel Baquero he recordado una entrada sabrosa de Julio Reija que corto y pego:



Aquí un diálogo, aquí unos amigos

x
x
x
NOTA MALE
A veces, muchas veces, casi todas las veces, un poema nace, como el rascar del picor, en respuesta más o menos directa a otra obra de arte; en este caso el diálogo va casi en cadena, ya que don Nicanor Parra escribió una pequeña reflexión a la que Gonzalo Escarpa respondió con un poema al que un servidor no pudo dejar de contestar con otro [la idea de respuesta se usa aquí con algo de soltura, ya que es poco probable en estos casos que el autor del estímulo se entere de cuánto y cómo nos ha estimulado]



[1 · la campanilla de NICANOR PARRA:]


Dime cuáles son para ti
las diez palabras más bellas de la lengua castellana,
y te diré quién eres.



[2 · la salivación de GONZALO ESCARPA:]


Para mí
la primera barcarola
porque es mentira y además se puede
cantar en más de dos idiomas

la 2 podría ser
un adjetivo en femenino

blanca

la tres, tálamo,
no necesita explicación

4 cincel
5 amapola
epitalamio puede ser la sexta
aunque tal vez suena algo rebuscada
amor sería más fácil
pero también más tonto
la siete bocamanga

podría escoger ángel
pero prefiero feria
sí, feria la octava
la novena palabra es artefacto
(siempre me gustó)
la décima vergel


[3 · la segregación de jugos gástricos del que suscribe:]


Pues, porque habla del sol y en cierto modo
es onomatopéyica,
primero viene «sol».

e
x sx px ax cx ixo
n
xxxxxxxxxxxxxxp
ó
xxxxxxxxxxxxxxa
i
xxxxxxxxxxxxxxxr
x
xxxxxxxxxxxxxxa
e
x lxfx ex r x ax l

«Reflejo» dice el cuerpo
general de las cosas
traducidas en luz.
(«Luz», sin embargo, no,
que suena pretenciosa.)
«No», que es firme, rotunda
y educativa
(por lo cual ilumina).
Me gusta también «habla», porque es afluente
y borbotea siempre.
No me entusiasma «objeto»:
parece que se coja el ser como con pinzas,
pero es mejor que «cosa», que truena despectiva.
«Peonía», lo confieso,
es mi debilidad en este grupo,
pues la traigo cargada
de perfumes leídos y de un orden
que guía las pasiones sin forzarlas
y conozco de oídas.
Ya que hablamos de esto:
a pesar de que sea un galicismo,
la palabra «jardín» me conmueve en lo hondo,
allá donde el anhelo del orden racional y volitivo
apaga el pensamiento articulado.
Y ya está. No conozco
tan a fondo la lengua de mi boca.
Tal vez, si se me apura,
admita que con «de» me siento siempre a gusto.

Aquí, pues, lo que soy,
la cosa de mi quién,
o de qué pie cojeo:

«Objeto reflejo de sol
jardín objeto de peonías de habla de jardín
habla habla de no
de habla
jardín de objetos reflejo de habla
Sol peonía
jardín de habla reflejo de no jardín de sol
reflejo no habla de peonía
sol habla
de»
x
x


[ Lógicamente, las críticas, los comentarios, las reescrituras, las per-versiones y las di-versiones serán bien recibidos siempre, aunque en algunos casos no coincidamos acerca de cómo sacarle la mayor cantidad de poesía al poema.]


JULIO REIJA

miércoles, 2 de noviembre de 2011

La poesía es un atentado celeste



Yo estoy ausente pero en el fondo de esta ausencia
Hay la espera de mí mismo
Y esta espera es otro modo de presencia
La espera de mi retorno
Yo estoy en otros objetos
Ando en viaje dando un poco de mi vida
A ciertos árboles y a ciertas piedras
Que han esperado muchos años

Se cansaron de esperarme y se sentaron

Yo no estoy y estoy
Estoy ausente y estoy presente en estado de espera
Ellos querrían mi lenguaje para expresarse
Y yo querría el de ellos para expresarlos
He aquí el equívoco el atroz equívoco

Angustioso lamentable
Me voy adentrando en estas plantas
Voy dejando mis ropas
Se me van cayendo las carnes
Y mi esqueleto se va revistiendo de cortezas

Me estoy haciendo árbol
Cuántas veces me he ido convirtiendo en otras cosas...
Es doloroso y lleno de ternura

Podría dar un grito pero se espantaría la transubstanciación
Hay que guardar silencio Esperar en silencio

Vicente Huidobro

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Entrada 1001, sobre el presente, el pasado y el futuro, para inaugurar el otoño.


Estaba buscando cuentos del pasado en los que se preludie el futuro, nuestro presente, y he encontrado uno de Ambrose Bierce, El amo de Moxon, en el que el narrador describe, perplejo, a un hombre jugando al ajedrez con un robot.

El único error de su premonición es el tamaño, sucede; la aparición de la electrónica provocó un repentino envejecimiento de los robots: ¿quién va a querer que un robot le abra la puerta si puede abrirla con una célula fotoeléctrica?

Hay cuentos que crecen alrededor de una sola frase:

La conciencia es hija del ritmo

Es desde la que se gestó éste.

Es lo primero que he leído por la mañana y la afirmación me ha dejado feliz y pensativa:

La poesía también es hija del ritmo, según Larrea.

Por lo tanto la conciencia y la poesía son hermanas, y no paran.


viernes, 24 de junio de 2011

Unos poemas de Manuel Vázquez Montalbán


Ayer, por asuntos periodísticos, pasé la tarde leyendo a Vázquez Montalbán y ¡tuve una nostalgia! ¡lo que yo daría por volver a desayunarme aquella lucidez! O la de don Eduardo Haro-Tecglen

Era hora de plegar la faena, o bien de mirarla desde otra punta más hojaldrada, y volví a los poemas de Vázquez Montalbán.

Los prejuicios hicieron que no lo tomara muy en serio como poeta hasta tarde. Lo había leído en la antología, aquel asunto mercantil de Castellet que sólo nos sirvió para jugar a los nueve novísimos (antes jugaba con Roberto y ahora con Gonzalo. Gonzalo tiene una trampa nemotécnica, pero aún así siempre falta uno, y nunca es el mismo. Yo siempre digo “Ullán”, pero sé bien que Ullán no estaba, se quedó fuera porque diez novísimos sonaba peor que nueve novísimos).

He de reconocer que descubrí a Montalbán como poeta a través de Loquillo. Oí:


y pensé

-¿Quién ha escrito eso? Ellos seguro que no.

Así que, como iba diciendo, pasé la noche de San Juan requetebien acompañada con la Poesía Completa de Manuel Vázquez Montalbán, en editorial peninsula y copié esto:


El cartero ha traído el Bangkok Post

el Thailandia Travel

una carta sellada

la muerte de un ser querido

para la muchacha de mi American Breadfast

cada mañana

aunque he pedido mi carta

no estaba

o no me la han dado compasivos

con el extranjero que espera vida o muerte

ignorado en un rincón de Asia


Y esto:


Tápate

tápate las metáforas, hace

un pequeño frío de pequeño invierno,

con un pequeño radiador, pequeño

tiempo para sentirnos juntos

menos solos

que solos habitualmente, menos sabios

para decir amor mío sin remordimientos

para creer haber sido elegidos,


Y este:


por qué la nostalgia del paraíso

exige el sacrificio de un elevado tanto por ciento de

realidad

por qué la huida es el estado perfecto de los seres

que han intentado saber el nombre de cuanto les rodea

la intención de todo lo que hacen

en abismos que te dejan en las fauces del absoluto


P.D ¿Alguien sabe qué hay que hacer para que este bicho te deje editar bien los poemas? Desisto.

miércoles, 15 de junio de 2011

¿Y de leer?


Venía pensando que hay cosas que están bien repartidas, por ejemplo los cumpleaños (ese estilo de monólogo me asola después de hablar con mi padre)

Para celebrar mi turno anual, cuando me he quedado sola me he puesto un gin-tonic y la luz de “se acabo el día”, entonces he oído que me decía ese otro yo que generalmente me lleva la contraria:

-Y de leer

Y le he contestado

-Cesar Vallejo

Y aquí estamos, y va a ser la una y media, es bien difícil elegir, así que dos:


Hubo un día tan rico el año pasado...!

que ya ni sé que hacer con él.


Severas madres guías de colegio

asedian las reflexiones, y nosotros enflechamos

la cara apenas. Para ya tarde saber

que en aquello gozna la travesura

y se rompe la sien.

Qué día el del año pasado

que ya ni sé que hacer con él,

rota la sien y todo


Por esto nos separarán

por eso y para que no hagamos mal.

Y las reflexiones técnicas aún dicen

¿no las vas a oír?

que dentro de gráfilas oscuras y aparte,

por haber sido niños y también

por habernos juntado mucho en la vida,

reclusos para siempre nos irán a encerrar


Para que te compongas.



He aquí que hoy saludo, me pongo el cuello y vivo,
superficial de pasos insondables de plantas.
Tal me recibo de hombre, tal más bien me despido
y de cada hora mía retoña una distanciA.

¿Queréis más? Encantado.
Políticamente, mi palabra
emite cargos contra mi labio inferior
y económicamente, cuando doy la palabra a Oriente,
distingo en dignidad de muerte a mis visitas.

Desde ttttales códigos regulares saludo
al soldado desconocido
al verso perseguido por la tinta fatal
y al saurio que Equidista diariamente
de su vida y de su muerte, como quien no hace la cosa.

El tiempo tiene hun miedo ciempiés a los relojes.

(Los lectores pueden poner el título que quieran a este poema)


martes, 7 de junio de 2011

+Julio Reija


La enjuta soledad del pararrayos
acaba fulminada
por la pasión eléctrica del cielo

jueves, 2 de junio de 2011

Un poema de Javier Barreiro



Vuelvo mucho a Lobotomía

El mago de Lobosán

Provisto de sus atributos
pero algo triste
recorre la noche estrellada.
Sabe que un mago sin gorro
es un pobre mago
y acaso ese emblema
no logre jamás
Pues ¿desde cuando entre los lobos
viéronse capirotes, chisteras o tiaras?

Todo deseo confunde, desordena...
y el de Lobosán no sabe
si utilizar fiereza, magia o astucia
para obtenerlo.
O seguir como hasta ahora
sin esa pauta de unión
entre la tierra y el cielo.

El chillido de la lechuza
le arranca de su desvío:
un brujo debe caer,
mas no debe dejarse llevar por el arrebato.

Sucumbe la noche

Nada hay completo.

Lobotomía Javier Barreiro, Editorial Renacimiento.


Lo que más me gusta de esa foto es que la tituló Regresando de la cascada del limón

jueves, 28 de abril de 2011

Brindis por Fina García Marruz, y por Origenes, y por la imago



De izquierda a derecha: Fina García-Marruz, Eliseo Diego, Bella García-Marruz, Collazo (linotipista), Cintio Vitier, el padre Ángel Gaztelu, Lorenzo García Vega, Alfredo Lozano, José Lezama Lima, Julián Orbón, Mariano Rodríguez y Octavio Smith, en Bauta, en las cercanías de La Habana, celebrando el Premio Nacional de Literatura 1952
otorgado a Lorenzo García Vega por su novela Espirales del cuje.


Fue Fina García Marruz la que me mostró la alegría, la risa y el humor que había en Lezama y luego, gracias a ella, pude ir disfrutando de la del resto del grupo. Orígenes ha sido siempre para mi un centro imantado por “su ingravidez de papalote en lo azul”, que diría ella, a quién siempre merece la pena ceder la palabra, así que transcribo un par de párrafos donde explicaba lo de Lezama y la ironía:

“Cuando le preguntaron qué era para él la poesía, contesto: “un caracol nocturno en un rectángulo de agua” Enseguida empezó a ironizar sobre su intempestiva declaración: desde luego, un caracol nocturno no se diferencia “gran cosa” de uno diurno, y lo del rectángulo de agua era “algo tan ilusorio como una aporía eleática” Los que lo conocimos más de cerca sabemos lo habitual que era decir algo en serio y burlarse después ligeramente de la rotundidad de cualquier definición, como si recordase lo de nuestro Varela, que la idea que no puede definirse es la exacta(…)”

“Por eso, maestro, nos permitimos contradecirlo. Usted sabía mejor que nadie que no era lo mismo un caracol diurno que su nocturno caracol haciendo su espiral en lo oscuro”

Coloquio Internacional sobre la obra de Lezama Lima Poesía

Editorial Espiral pag 243.1984

Yo creo que tenían algo de irme a pasar el verano con los abuelos en Cuba aquellas inmersiones en el tiempo, "no aquel que se agota en el acontecer inmediato, sino aquel que parece avanzar en sentido contrario” diría ella. Pasé años y años paseando por el malecón, y nunca he pisado La Habana, de contradicciones también se vive. En lugar de aterrizar en el Trocadero 162 para comulgar con pitahaya, terminé en Ayutuxtepeque 44, claro que en San Salvador me esperaban un tendal de lezamianos para devolverme la razón, la razón poética, claro. Y allí también había colibríes, ceibas y pitahayas.

Me fui a la cama anoche más contenta que unas castañuelas, a veces para algo sirven los premios. Hay que leer a esa mujer, su poesía es una enorme visagra entre la de Lezama y la de José Martí, y estuvo siempre cerca de otro grande, Cintio Vitier.


Su ligereza, de colibrí, su tornasol, su mimbre

Cuba, Cuba
Placido


Su ligereza, de colibrí, su tornasol, su mimbre
su suavidad de hierro indoblegable
su desmoche a las plantaciones de lo secular,
su vivir, como el pájaro, en el instante.
La maderita débil de sus juguetes y paredes,
lo ralo de sus conjuntos y lo desértico de su pecho
la palma sin sombra en el sol de su pobreza real.
La forma, como vacía la esperanza y la torna lejanía,
su sobrepasamiento burlón y corto
de las afirmaciones enfáticas, aunque ligeras, de lo diario,
su amor a la extravagancia y rareza personal,
su petardismo y alborote,
el poco fondo de su manoteo y la lejanía incansable de sus ojos.
Su ingravidez de papalote en lo azul,
la forma como el valor irrumpe y cambia el ritmo en el cajón
su diablo con el diente de oro y el enigma
de lo que no tiene enigma y se sonríe.
Sus ángeles de mentira con un ala de verdad
sus santos de clavo en el escaparate y la membrana de una mariposa
el revés de su desconocimiento
el revés de su danzante intrascendencia
brisa que se arremolina en ciclonera,
soplo suave que luego barre y deja el sol de la intemperie,
lo insondable de su irresponsabilidad
capaz de originar la chispa que incendie el universo
sin ningún plan previsto,
la imposibilidad de culpar la culpa de ese rostro
que sonríe a la nada y habla de su madre con cariño



A una recién difunta

Lo más raro, después de todo,
no es morirse. Es
no haber podido terminar
el dobladillo de la saya
que dejamos sobre la mesa,
oh, qué confiados.



Casa de Lezama

Amigo, he recibido hoy todas sus cartas.
No ya como respuesta de un poema ofrecido
como cuando buscaba entre mi noche
las palabras de la confirmación. Recojo su "Recuérdemé",
"ya que usted, esencialmente, nos obliga a responder",
palabras que le convienen a usted más que a mí misma.
Su "usted" como la cara del trompetero negro al mediodía,
fina merienda, Cuba. Familiar, solemne.
Maestro, cómo es posible. Dispénseme. Estuvo, ya no está.
Todo rocío se evapora, es decir, vuelve. Su altivez siento.
"Dispénseme esa simetría de mis caprichos".
En mi barrio alguien pregona "Florero, flores!" mientras le escribo.
Mientras usted me escribía, "En la casa de al lado, pobres,
caen abiertas las latas de salmón rosado de Alaska".
Y ese alguien que se acerca, "pobre", a la lata, "la voltea,
observa como los gatos, viaja" se vuelve el mensajero
de estos días remotos que se acercan,
descifrando la hora en que no sabemos qué esperamos
alguna cosa enorme que no acaba de llegar,
una constelación, un viaje. Ah, su casa,
Lezama, que fue la casa de la poesía,
hoy vive ya sólo en nuestra imaginación,
le aseguro que bien guardada, bien cuidada.
Todos los cerrajeros resultarían toscos
para velar por la barca de los sabios chinos,
su sillón mariscal, el retrato de su padre.

sábado, 26 de marzo de 2011

Y resulta que la poesía no se iba pues, ahí andaba jodiendo



Era todo ojos, peloncita, traía la tristeza y la alegría tan bien mezcladas que hacernos amigas fue una urgencia. Creo que me la presentó el Tibu, en San Salvador, pero lo primero claro que recuerdo es la visita de aquella intensidad hecha verbo a Ayutuxtepeque 44. Cuando pienso en Tania siempre aparece antes ese día y el olor de un macizo de jazmín que había en el pasaje

Luego muchas cosas y mucho tiempo. Ausencias, y también enormes presencias de la ausencia, poesía vivencial pues, que diría Tania Montenegro, o apariciones como la de esta mañana, cuando acababa de tirar una botella de agua y estaba tentada de contarme una historia triste sobre mi mala suerte, pero me he metido en la página del Cervantes antes de ir a por la fregona y ha saltado esa enérgica calichera de lapantalla para contarme cosas como que aún vive su abuela y para hacerme sentir una suertuda. Ni modo.

¡Cómo sigue brillando la sonrisa de esa maje!

Pero los vídeos del Cervantes no se deja insertar , por ahí está también Otoniel Guevara hablando de Daltón y de Xibalbá.

La foto es de Rafael Trobat, que también estaba por allí.

sábado, 12 de marzo de 2011

Cita pospuesta con el oráculo pipil


Una vez leí en El País que para tener salud mental era necesario mantener una relación de intimidad al menos con dos personas, y me pareció obvio, insoslayable, infalible, urgente: la panacea; aunque no tuviera del todo claro qué significa intimidad o no lo tenga claro siempre. Desde entonces intento apropiarme de ese concepto con imágenes concretas. El domingo la intimidad era un paisaje con manta de cuadros, chimenea, y los gozos y las sombras casi en blanco y negro al lado de una ventana en la que el atardecer iba volviendo la nieve roja, el frío de la sierra ¡qué triste nuestro mundo casi sin frió ni calor! y una conversación con Marisa que se nos atascó mucho rato alrededor del tenerse y no y del regalarse para no perderse. Llegamos allí desde Carlos, ambas lo intentamos rescatar de Nietzche, Kierkegard y Shopenhauer, pero sobre todo de Pascal, el pesimista, que era quien lo convencía de que no se tenía y de que quien no se tiene no puede darse.

Hasta ahí lo normal, intimidad sencilla, esa que aunque te obstines en fijar se batirá con otras tardes. Pero después de cenar, cuando Guillermo y Marisa se fueron a la cama y yo me quedé para aprovechar el rescoldo, saltó de la estantería nada menos que Roque Daltón.

Esa es otra intimidad: que en casa de los amigos se agazapen los talismanes, que pasen años y años acechando el momento adecuado para abordarte.

Nunca he sabido bien si la voz y las palabras de Roque Daltón eran las de todo el mundo en El Salvador y él había sabido soplarlas, o si todos habían incorporado las palabras del poeta como propias. La cuestión es que Roque asistía a todas las citas.

Quedabas con Vladimir Baiza y Roque Daltón, con Luis Alvarenga y Roque Roque, con Marisa Santiago y Roque Daltón, con Fran Lizts y Roque Daltón… Soy espíritu de contradicción, y su omnipresencia impedía que pudiera leerlo bien. Después Daltón adelgazó para convertirse en una sola frase oída demasiadas veces, en la única noticia del otro: Hace frío sin ti pero se vive.

Parece que ya es tiempo de leer al poeta salvadoreño sin tantos contextos, o con otros.

El primogénito

Lo peor no es tener miedo.


El miedo puede estudiarse como un bicho

o como un depósito de estiércol

hurgándole

con un palito


Lo peor es abrazarse al lastre amargo

que las tripulaciones lanzan al fondo del mar,

entre aplausos.


Epigrama

Somos la pareja menos infinita y menos adánica

que podría encontrarse en estos últimos treinta años de Historia

Desde el punto de vista muscular

Apenas hemos hecho poco más que dos perros

Desde el ángulo cultural

Hemos despertado bien pocas envidias.


Pero este amor nos ha devuelto mejorados al mundo

Y, entre nosotros, inolvidables


Ahora vamos a hacer que alguien sonría

o paladee un pedacito de dulce tristeza

hablando de nuestro amor en este poema.


La joie de aimer

No me ames

para agotar tu destino

No me ames

Con la fe de construir una tragedia contemporánea

Ríete a todas luces, cariño


Ríe en toda esta etapa de bella vecindad.

Ríete, ríe

Aunque sea de mí.