viernes, 9 de octubre de 2015

Entre buscar y encontrar hay una grieta.


Porque buscar es un hábito y encontrar un azar. ¿Se escribe para buscar o para encontrar? Puede que sólo la dialéctica entre hábito y azar sea fértil.

(¿Y si en lugar de escribir, escribimos leer, como Pierre Menard y sus secuaces?)


No sé de quién es la foto. La encontré

Día de estreno.



Cuando comentando un texto me sobrexcito les digo: ya me veo estrenando vestido en la presentación.

Hoy he estrenado vestido, me he ido de compras con mi padre por la mañana. "Caminar sobre la cuerda", la ocasión, lo merecía.

Sólo una cosa he echado de menos, a Ester Berdor al lado para chismorrear, y eso que estaba en una fila que hervía, con Juliana, Zoe y María José, sólo nos faltaba Elena para completar el núcleo duro. ¡Menudo reto y menuda suerte batirse el cobre con vosotras por una coma o por un adjetivo!

Felicidades y gracias Berdor.

martes, 6 de octubre de 2015

De un suculento menú y de las fauces lectoras.



Sigo con el firme propósito de empezar bien las semanas, ayer me fui a Antígona con un estupendísimo alumno y, como han puesto un bar con terraza en la mera mera puerta imantada, cada poquito me volvía a jalar el laberinto. Es rico interrumpir la conversación para salir pitando a buscar a viejos conocidos y presentárselos a David. Pocos momentos tan placenteros como esos en los que la bibliografía se pone en danza y se abren las fauces y la memoria.

Vivo en vilo desde que el maestro, que vino a comer el domingo, me trajo "Místicos y heterodoxos" de Jaime D. Parra. Un festín. Me esperan los últimos artículos de la Duras, inmejorables, El Manicomio de Mauricio Medo sigue abierto y es libro que merecería un retiro. Para terminar de arreglarlo me traje ayer "La antorcha" de Karl Kraus.

A Karl Kraus no sabía si me lo estaba guardando o es que se me había acumulado el miedo que le tienen todos los que lo citan. Después de sesenta páginas he llegado a la conclusión de que eran las dos cosas. Da igual de que hable, ¡qué amplitud!¡qué contundencia!



lunes, 5 de octubre de 2015

Problemas de época







Demasiados fáciles que se hacen los difíciles con ventaja; les basta con perorar profesionalmente sobre lo que no entienden.

domingo, 4 de octubre de 2015

Eduardo Chicharro



El amor.
El gran amor loco, de dimensiones desorbitadas
Aquel que brota con ímpetu de todo bicho viviente.
De la encina, de la casa, del alero y la briza de hierba,
del pecado y del odio
Que se posa con mansedumbre en la faz de las cosas más
sencillas, como por ejemplo, la hoja, la mosca, el almirez.

Al pasar junto a los viveros de pequeñas plantas el alma irradia en todas direcciones
y se pierde, entretenida en un juego no parecido a ningún otro.
Es el alma muda.
Alma sosegada
Alma a cuyos oídos no llegan rumores.

viernes, 2 de octubre de 2015

Del placer de hacer albóndigas oyendo a la Estrella. Y de la salud.

              

 

                      El lunes empezó de un modo inmejorable. Tenía que preparar lasaña y albóndigas y llegué a la cocina justo cuando empezaba un concierto de Estrella Morente. (1) (2)

                      Un rato después me contó mi padre que acababan de llamarlo de la Seguridad Social y le habían dicho que mi madre, que era voluntaria en una investigación y había pasado por gusto un montón de chequeos,  bueno, pues que estaba sana como una manzana.

Cada vez me gusta más cómo se murió; como era. Ella también hubiera disfrutado de la Estrella y los canelones un montón, disfrutar es el mejor ejercicio para la salud.

 


martes, 29 de septiembre de 2015

Jack Spicer




Hay verdadera pena en no tenerte así como hay verdadero dolor en no tener poesía
no totalmente en cualquier caso como consuelo, solución, fin a todas las tragedias menores
pero, en cualquier caso (poesía o tú)
como compañero de cama.
Contra la corriente de los rododendros y otras imágenes que no hemos visto juntas
he visto tus labios cerrados y llego sudando a casa.




Para ti construiría todo un universo nuevo pero tú obviamente encuentras más barato rentar    
   uno. A Eurídice le pasó lo mismo. Regresó al infierno insegura de qué otro tipo de casa    
   construiría Orfeo. Yo lo llamo “muerte-en-vida y vida en-la-muerte”. Herido
por una flecha en la espalda, el presidente Kennedy pareció ponerse rígido un momento   
   antes de asumir su lugar en la historia. Eros
hace eso.
Te di mi mano imaginaria y tú me das tu mano imaginaria y caminamos juntos (en la   
   imaginación) sobre el suelo terrestre.  


Traducción de Gerardo Beltrán
De Transtierros.

domingo, 27 de septiembre de 2015

A por uvas.




El año pasado Miguel se hizo cargo de las vides de su padre. Alivia mucho celebrar los ciclos. Todos los heterogéneos vendimiadores sabemos que, a partir de ahora, mientras quede fuerza y viña, nos vamos a juntar para hacer docientos litros de vino una mañana de septiembre. 

Es rico pasar un día entero, desde el desayuno hasta la cena, con otros siete tan diversos.¡Y no digamos viajar en mula mecánica!


La cuadrilla


El laboratorio.

viernes, 25 de septiembre de 2015

Conchas, nidos y viajes a la semilla.



En general me reconfortan los errores, sin ellos todo es idéntico: ayer apareció esa concha en una lata de berberechos y me puso buen humor. Me sentí como si recibiera un regalo, una minucia importante que tengo que guardar.

Entre el jazmín del porche encontré un nido, casi todos los años encuentro uno, a la altura de la mano y dentro de la casa. Siempre me parece un milagro, pero mucho más desde que el señor Bachelard me llevó de viaje al origen explicándome un nido.

Hay que tener tensa la cuerdita de la espera, hacer malabarismos para que tire de ti cuando lo necesitas. Ya empiezan a salir las raices de las estacas, estoy en el momento más emocionante, parece que sí pero puede ser que no. Aunque Benjamín desaconseja plantar árboles después de que muera tu madre desde anteayer estoy poniendo a germinar las semillas de cada mango que me como.


Además de disfrutar esta accidental acumulación de símbolos he vuelto a cumplir con mis obligaciones inmediatas, menuda es Inés. Me parece descomunal y apasionante el lío de la literatura con el periodismo.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Del despropósito de cambiar de estación y de lugar al mismo tiempo.






Siempre estoy donde no debo. Debería estar con la narrativa y el periodismo y ahí sigo con la Pizarnik y la obsesión de no encontrar no sé qué claves ni sé qué diferencias en las prosas de los poetas. Con la Pizarnik jovencísima me cabreo, por lo vocacional de sus depresiones, pero enseguida se me pasa porque me encandila su sentido del humor, absurdo, negrísimo.

Los cambios de estación se me hacen cada año más cuesta arriba. Con esa dolencia no contaba. Desde hace dos semanas soy una mujer hecha gripe, sólo he salido para el funeral de mi tío. Hemos estado en tantos funerales en un año que ya patina la cinta y se nos mezclan los muertos, diría que hasta han vuelto a plantearse fumar los que se quedaron sin coartada para salir a la puerta.

Pero quizá no sea el cambio de estación sino el cambio de espacio. La pérdida de un espacio vivo; abierto, poblado, diverso. Con agua, tierra, fuego y aire Con buho. Con ranas que saltan de una terraza a otra y hacen noche en la copa de los mangos; la familia de sapos prefiere venir al cine. Con el hijo de Antonio, que se aburre en el valle y se llega hasta la portá cuando estoy sola: primero me hace un interrogatorio y luego se pone a soñar con el año que viene, cuanto tenga una motocicleta. Y con José y nuestras eternas conversaciones sobre el comportamiento de lo verde. Y con lo verde.

Ya hasta me agradan los jinetes pijos, el molino es un paso ecuestre, que nos miran con interes científico: "mujeres típicas de la zona" oímos que decía un guía una tarde de invierno en la que, con ponchos mejicanos, tomábamos un bloody mary.


P.D. No todo van a ser lindezas, este año rondaba un perro con malas trazas que me obligaba a tomar el gin tonic flojo y con las defensas preparadas, eso sí, con hibisco recién cortado.