martes, 1 de junio de 2010

El horizonte ofrece el aspecto de una confianza mal colocada


Y yo sigo pegadita a Larrea:

Naturaleza indebida

Al partir del olvido con fingidas rosas
un sol verde a medida del deseo desnuda el mar
alrededor de un fuego quebrado esperan las heridas
el regreso de la cabeza en que se perfila la noche

La hora del saber dejada en suspenso sobre la ribera
a golpes de espejismos corta la retirada de los ríos
y allí donde el corazón se instala como en un relámpago
la esperanza espesa sus sauces hasta que el invierno
aprenda a distinguir a simple vista su júbilo de un hermoso vestido

Gota a gota en el caminar puro y breve
alrededor de las manchas del sueño nacen como tejidos de urgencia
arcos-iris en celo para los que saltan el delirio
nombres de velero para los menos prontos que sonríen.

Juan Larrea Versión Celeste Editorial Cátedra, y el título también es de Larrea, que hacía malabarismos con los horizontes.

La imagen es de Dave Muller

lunes, 31 de mayo de 2010

¿Nos llamaran antisemitas?



Cuándo Blanca y Leire grabaron Palestinos e israelíes, dos pueblos y una tierra , comentamos muchas veces el deseo de que se quedara pronto caduco, lamentablemente cada vez es más vigente.

Pero si por fin reaccionamos llamando al estado Israelí por su nombre, porque es un estado asesino ¿nos llamaran antisemitas?

viernes, 28 de mayo de 2010

El mantra de Joselín: Canta y no llores


Siempre tengo suerte con los iniciadores, uno de mis alumnos, que me está poniendo al día la afición

, me dice:


“cronológicamente, de los antiguos flamencos mis preferidos son caracol, fosforito y el

terremoto de jerez. de los contemporáneos (dejando a un lado a camarón, eterno)

me encantan el chano lobato, duquende, arcángel, la tana, morente, mercé...

pero hay dos artistas, muy distintos, que realmente me fascinan. ambos son bastante

mayores e incombustibles, cada uno en los suyo. por una parte, busca el disco de el pele

con vicente amigo titulado "canto", y por otro lado el "flor y canela" de el capullo de jerez.

no sé si conoces al musi, es un chaval de zaragoza, aproximadamente de mi edad, un virtuoso

del piano y gitano. las bulerías y los tangos que toca al piano son una pasada. otra rareza, para

cuando la fiesta se ponga en plan chill out es el disco del niño josele titulado "paz". si te gusta el jazz

te encantará, porque son versiones de bill evans interpretadas a la guitarra flamenca"


Los dos nombramos sobre todo al Cabrero y yo le cuento los, ya míticos,conciertos de La iglesia del

hospital provincial, él ha oído las grabaciones muchos años después. Allí le pille querencia a la Juana,

que no será la mejor pero a mi me dejó clavada con aquel revuelo en el altar.


miércoles, 26 de mayo de 2010

Terapia Blanch de Vero: Las tormentas


Lo primero que me encuentro en el buzón es la descripción rica, larga y minuciosa, de la gran tormenta que inauguró ayer la época de las lluvias en Venezuela. Para darte envidia titula el correo la niña Blanca, que conoce mis pocas y extrañas envidias

Y cuenta los detalles tan bien que con cada rayo atraviesa muchas tormentas. Mientras desayuno las recuerdo casi todas: las de la infancia, cuando mi madre se empeñaba en que un rayo iba a incendiar la mosquitera verde de la ventana del cuarto pequeño y cerraba la puerta ¿para no verlo? Las de casa de Fina, cuando aprovechábamos hasta el último momento en la piscina, sin vigilancia porque su madre, Vicenta, en cuanto empezaba a nublarse se metía muerta de miedo en un armario. Las de la Ponderosa, con el pedrisco rebotando en el techo de uralita. Las grandes tormentas molineras, cuando se ve luz a lo lejos, pero en el valle no se acaba la noche hasta que terminan los rayos sus simulacros del día.

Y sobre todo aquellas que nos inundaban la casa en la San Antonio, como si quisieran contribuir a la limpieza general, las gotas de las tormentas tropicales caen con tanta fuerza que rebotan hasta la rodilla, descargan con tanta furia que no puede existir más paz que la calma fresca de después de esas tormentas.

martes, 25 de mayo de 2010

Terapia Sonia Antón: La risa




Otra prueba del mal del aragonés, que dice lo que ve.


P.D. pero lo que más me impresiona del aragonés es el aivadeahí, por quita, vete. ¿Cómo lo escribirías tú Santón?

viernes, 21 de mayo de 2010

Re-caída



Después de vagar mucho rato intentando evolucionar musicalmente, vuelve la burra al trigo. Pero es que la voz de Cristina Lliso siempre me atrapa y las letras no me chirrían nada, hasta me cuadran bien en todos los tiempos, y la música sigue siendo un placer.


Y hoy ración doble, que el viernes pasado tuve fiesta. Sólo con los Esclarecidos me libero y pinchó de dos en dos.

jueves, 20 de mayo de 2010

A mitad de frase me atraganté porque estaba contando las cosas que sucedieron luego.


Me desperté atragantada, era un castigo, por desperdiciar el tiempo soñando con el futuro en una casa de 503 años en el centro de Madrid. En la alcoba, que tiene una puerta condenada, cada hilo de luz abollonaba las paredes, a la puerta la vela le dibujó unos brotes, y no poder dormir no era insomnio, eran ganas de mirar aquellos tabiques dúctiles que me narraban. Un privilegio alojarse en un espacio tan torcido y tan amable. Merci Carmela.

Al día siguiente, Carmela, Mercedes y yo hicimos una estupenda excursión sin salir de casa.


Imagen Edward Weston

martes, 18 de mayo de 2010

Teoremas de Alambrito en el Regina

Desde las nueve, a esa hora me debí levantar, hasta las cuatro de la tarde, apenas supe un rato, a las doce o por ahí, que hora era. Como el reloj único de la cocina estaba parado a las doce, y cuando pregunté eran las doce, fueron las doce todo el rato; estuve vagando por la nueva casa, alrededor de las doce,el día entero, en ese estado de atención que, sobre todo en la casa de los Sanchez-Miranda and company, te convierte en un sabueso anímico.

También llegue a tiempo para el estreno de los Teoremas de Alambrito.

Rico ver a la famili en el escenario: al Joseto-Alambrito celebrando que hace diez años que llegó a su lugar en el mundo, la melenona cardada y ese cantadito quedón de Elena, y a Blanca, la agricolari imbatible de los ojos azules, divirtiéndose muchísimo con su primera vez pisando las tablas.

Y claro, llegaron todos al Escorial, la Evota, Nacho, Carmela y estaban Pepe, y Ana y Enma y Tuti, Gabriela...y baiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiilamos, ¡y además! ¡tonta! yo también hace que llegue diez años.

Por la mañana me entraron ganas de describir la casa, es difícil resistirse a las esculturas horteras de enanitos y angelotes por el jardín, al de delante de la ventana de la cocina ya lo llaman el niño del móvil, y esa piscina enorme, llena de ranas. Vaya, que ganas me entraron de describir, ya lo he dicho, pero el martes me había tocado en clase el tema de la descripción y yo siempre recomiendo describir lo justo, así que me hice caso, etcetera

La última noche, de chuletón y revisión y chimenea, les hice una entrevista a los tres hermanos sobre su relación con una lámpara de pelitos que nos iluminaba, y que fue un símbolo del progreso alemán, regalo de su tía, y un eje imantado en sus infancias.

Luego, Joselín nos deslumbró trufando, en una estupenda historia de amor, un experimento sobre ranas:

Parece que si echas a una rana en agua caliente el agua le da impulso y salta. Y parece también que, si a una rana le subes progresivamente la temperatura del agua, se va acostumbrando y se muere.

Todos están enamorados, y no será por la primavera, ¡porque hacía un frío horroroso!


TEOREMAS DE ALAMBRITO
Teorema de alambrito
a es o
Teorema del hombre
mi pito es yo
Teorema de la mujer
eoa e i ee
ee e i o eoa
Teorema de existencia
él es yo
Teorema dedé
pensar es tontear
tontear es pensar

La foto del cartel es de José Calvo Moura

sábado, 15 de mayo de 2010

Un ángel de ratón


Entre las mil anécdotas de la gran familia, Carmela me cuenta que cuando Antoñito tenía unos tres años y vió una lámina con un murciélago, le dijo:
-Mira, un ángel de ratón.

domingo, 9 de mayo de 2010

Pueblos que saben a desdicha



Yanira era una terca expres, resolvía rapidito sus componendas, planeaba lo qué quería que ocurriera, hacía los cálculos con pocos días de antelación y no dejaba que se le pusiera nada por delante-casi siempre he decidido un poco de antemano como quiero que quede mi biografía¡ni modo! sino, ¿qué hubiera sido de mí?- me decía. Por entonces decidió que me iba a enseñar su pueblo, Comala-que en El Salvador se llama Alegría-dijo, pero no teníamos dinero. Sin decir ni pío, el sábado siguiente a que nos visitara Juan Rulfo en el patio encantado de Ayutuxtepeque 44 madrugó, se fue a vender la plancha, la calculadora y alguna cosa más, y salimos bien temprano. 
Recuerdo pocas cosas de Yanira, pero las recuerdo mucho, recuerdo sobre todo que por el camino me señaló un jocotal y contó que allí había vivido su padre siempre: “él siempre fue mendigo, era bolito, pobrecito, pero ya murió, yo lo visitaba bien seguido ya luego. Aún, a veces, me siento como Susana Sanjuan cuando la bajó su padre guindada a un pozo, porque, hasta que decidí decidir, así cabalito estaba yo, guindada en un sitio mero oscuro” dijo Yanira. Lo recuerdo palabra por palabra (por cierto, por allí cada uno se sabía como mínimo un libro, como en Farenheit: Luis se sabía Paradiso, Fran todo Cortazar , Vladi a Miguel Hernández y Yanira se sabía Pedro Páramo) 
Hicimos noche en Santiago María, al día siguiente seguimos viaje colgados en un picap, ahogados en polvo mientras Yanira decía: acordate, es un sitio muy seco dónde para mayor desgracia no para de llover, polvo y lodazal, polvo y lodazal- o decía, señalando las piscuchas enredadas en los cables: “volábamos papalotes en la época del aire”. Las calles estaban bien solas en Alegría. Después de la gran polvazón del camino llovió: “era medianoche allá afuera y el ruido del agua apagaba todos los sonidos”, y sí, Alegría era un lugar sin tiempo, como siempre había imaginado Comala, no se podía dudar de que por allí seguían monologando Pedro Páramo, Juan Preciado y Susana Sanjuan.
Era una niña hiperactiva Yanira, debe costar mucho diseñar sin parar y con pocas horas de adelanto la propia biografía. Pero también descansaba, es difícil preveer que descansa alguien tan ágil y tan delgado y tan decidido, pero ella era tan descansadora que cuando caía el aguacero de las cinco se quedaba sentada en el patio y sólo movía los músculos necesarios para acurrucar el libro. Venía a descansar a San Salvador, y eso era aún más extraño, unir descanso y San Salvador, pero ella volvía por sus amigos, por sus cheros, hasta que se le acababa todo el dinero e incluso un poco más y se iba otra vez a los Estados, donde trabajaba como traductora seis meses al año,- el mío era un destino bien negro y bien seguro, pero, como decía Rulfo, se me fue formando un mundo alrededor de la esperanza-decía Yanira, y seguía planeando.
Y todo esto me ha venido a la memoria porque acabo de volver a Rulfo. Y ya no hay Rulfo sin Yanira.
La foto es de Juan Rulfo también