En el mundo real no hay dos tomates iguales.
miércoles, 20 de noviembre de 2013
martes, 19 de noviembre de 2013
Un poema, más palabras.
Óxido
No se dice que una palabra se oxida, como
pasa con los metales. Pero hay palabras
que herrumbran, y no sé qué hacer para
limpiarlas, para que tengan el brillo
de la primera vez que fueron dichas –en
el caso de que podamos saber la primera
vez en que una palabra fue dicha.
Tampoco se dice que un sentimiento
se oxida en contacto con el aire, o que
hay que mantenerlo en una atmósfera pura,
limpia de viento y humedad. Al
contrario, cuando se encuentra expuesto
al tiempo el sentimiento gana la
fuerza que le permite resistir a lo efímero.
Sin embargo, estas palabras que parecen
oxidadas, podemos pasarlas por la esponja
del sentimiento. Lo que parecía polvo
se transforma en luz; y vuelvo a decirlas
para que oigas, en el filtro del poema,
lo que el amor hace a las palabras.
Nuno Júdice
lunes, 18 de noviembre de 2013
Ponga un chino a su mesa.
Poras Chaudhary
Próximamente tendré una nueva alumna, es nica y no maneja
computadoras, así que le he dicho que se venga a casa, ni modo. A los cinco
minutos ya estábamos negociando el precio en el que cabían mucho más que euros:
la posibilidad de un lagomoto en Managua, los cafetines de la Uca, los tamales
y unos plátanos fritos con crema para desayunar los martes
Eso me ha recordado una comida con la madre de Carmen París,
una de mis grandes maestras. Su hermana, Belén, dijo que en su clase había un
chino, a lo que Adelina, una sabia, respondió:
-¿Y por qué no lo has traído? ¿Para qué crees que te
pago la universidad?¿para que aprendas declinaciones? Eso sí era una
oportunidad: ponga un chino a su mesa.(1)
Adelina, que declinaba como los ángeles, había salido de
extra en la película Calle Mayor y amaba sobre todas las cosas la música. Hablábamos y hablábamos: de cocina, de literatura y sobre todo de mitología griega, alrededor de la
estufa de leña, en aquel seno materno siempre abierto: el bar París. Ahora
tiene Alzheimer y cuando nos vemos nos tocamos mucho las manos. No sólo me
reconoce, el otro día me dijo:
-Estás bien gorda.
1-Eso pasó hace un poquito, cuando ninguno de nosotros habíamos
visto hoja verde, yo al segundo negro que vi, lo vi en París. A veces pienso que
somos una pobre gente que ha hecho demasiado deprisa un viaje muy largo.
domingo, 17 de noviembre de 2013
Opiniones dominicales diversas.
-Que lo sé, que te gusta más Póveda, que te tiene hipnotizada.
-No seas pesada, que me gusta mucho Morente.
-Pero Póveda te gusta más. ¡Qué te conozco! ¡qué vivimos juntas! Y es más jondo el Morente.
-A veces, que tiene el Póveda un pellizco. Anda, pon a Morente, y calla
-¿Qué hay para comer?
-Huevos tontos, que dice tu madre que cada vez la satisface más lo sencillo.
sábado, 16 de noviembre de 2013
Monólogo sobre un debate que no existió.
Ayer llegaron a la pantera rosa
dos visiones sobre el Congo.La de Ouka Lele y la de las Lolas Moras. La protagonista del
documental es Caddy Aszuba, a quien no conozco pero de quién llevo oyendo hablar muchos
años porque trabaja con Lola-Mora. No se utilizan imágenes violentas en el video, todo es
correcto, lo incorrecto es esa mirada eurocéntrica que continuamente reforzamos.
Seguro que no hay ninguna mala intención en el club de las 25 pero no se puede
acudir con la medicina si no se sabe cuál es la enfermedad. No queda tiempo
para la conmoción, no todo se soluciona con buenas intenciones. Hacen falta
estrategías, finalidades, muchos planes, mala leche. Hay que sensibilizar para algo. En
este asunto importa el para qué.
A pesar de que no se cuenta ninguna mentira en ese
documental lo considero peligroso porque no se está contando tampoco ninguna verdad que sirva, que no nos suene como un rezo.
Nadie es culpable de tener una mirada lastimera, sobre todo si con todos los
recursos artísticos se la están montando de antemano, pero mi obligación es decir
que esa mirada es muy peligrosa. Y es muy peligrosa porque re-victimiza a las víctimas.
Elisa nos contó casos de primera mano en los que las mujeres renunciaban a la
ayuda para no seguir cargando la pesada lacra de ese adjetivo. La lástima cotiza
en bolsa porque paraliza, y el infierno está empedrado de buenas intenciones. Es peligroso tintar el dolor de los otros con barnices románticos. Estamos, creo,
ante un problema grave y antiguo. ¿Siempre es ética la estética?
No hay nada, nada, nada, que me ponga peor vinagre que la lástima, esa cosa que parece empatía, que parece sensibilidad, que parece
compromiso, que parece demasiadas cosas para que sea algo.
Digo aquí lo que no cupo ayer porque no hubo contraparte en
un debate cada vez más urgente al que ese encuentro podía haber aportado algo.
viernes, 15 de noviembre de 2013
Hoy pincha una chica que me quita el miedo.
Si algún día se me va la olla, Joaquina, mi psiquiatra en línea, me avisará.
Buena elección. No es cierto que abernuncie de toda, toda, toda la música de los ochenta. Exagero para que noos pongáis pesadicos.
Un caos débil o el miedo, ese tabú gaseoso.
Ya está, ya lo he borrado casi todo, hay que seguir los buenos ejemplos.
Lo que quedó fue:
Me da miedo escribir sobre el miedo, implica recordarlo, lo haré, estoy en ello, pero no ahora. Tengo que pasear mucho todavía y no es el momento, hace un airé que se nos lleva. Además. Ya lo dije. Me da miedo.
Pero:
¡El estímulo fue tan fuerte! ¡te modifican tanto las cosas bien hechas!
Salimos del teatro como miuras, locos por hablar del miedo: el miedo en las manifestaciones, a un diagnóstico, a una llamada, el miedo a lo más próximo y a lo más lejano, y a los otros, y a nosotros, y a los insectos, y a dar miedo, y al poder, a las vísceras, al desamor, a la desatención, a la oscuridad y a un frasquito con tapa, lleno de objetos, que se me aparece en sueños (y sobre todo a un trozo de la tela de un vestido que nunca tuve,con un corchete, que está en ese frasco)
-¿Y a la locura?
Le pregunté después a Ana. Pero mientras formulaba la pregunta me di cuenta de que la locura estaba perfectamente espolvoreada en Haunted House, que es una pieza de jazz, una obra en marcha, una articulación que se retroalimenta. Un maravilloso artefacto sólo apto para los que tenemos miedos.
Gracias, gracias, gracias Marcos, Leire, Ana, ¡qué ensanchamiento!
martes, 12 de noviembre de 2013
Devorada por Morfeo.
Henri Rousseau
Tengo sueño, muchísimo sueño, me voy durmiendo por las
esquinas.
Todo son cosas pendientes: escribir sobre el miedo, ya que
llevo más de una semana pensando casi exclusivamente en el. Arreglar el dll32,
que ya me ha hecho perder tres días. Reorganizar el tema del narrador, ver no sé
cuantas películas y terminar de leer a Canetti. Me siento culpable, claro, pero eso no despabila nada.
La comedia de la vanidad cuenta lo que sucede en un mundo en
el que se prohíben las fotografías y los espejos…y cunde esa hipótesis, pero
cada dos páginas me duermo.
Menos mal que tengo sueños estupendos, anoche soñé que estábamos
cenando con Borges, Cortázar, María Zambrano y María Moliner. Con tan buenas compañías ¿quién no va a querer seguir durmiendo? Voy a probar otra vez a ver si tengo una
pesadilla y me desvelo.
viernes, 8 de noviembre de 2013
Desert Blues: entre dunes et savanes
Para ver en el mundo un grano de arena
y en el cielo una flor silvestre
abarca el infinito en la palma de tu mano
y la eternidad en una hora
jueves, 7 de noviembre de 2013
Un recesito.
Cuesta mucho llegar al sábado por la noche, a "un caos débil" y las conversaciones de después. Me tomo un descanso con Juarroz. Dejo la foto de Ana y su página, para ir haciendo boca y porque no le va nada mal al poema que me ha elegido
Ayer estuve viendo a Pepito y a Julia y me traje un tocho intitualado Arrebatos Verbales, de Elias Canetti, recién salido del horno. Mi dependencia no es del papel sino de los buenos libreros.¡Ya tengo destino! Fin de semana con el tío Elias. Otranvex.
el poema:
Hay que alcanzar esa mirada
que mira a uno como si fuera dos.
Y después mira a dos
como si fuera uno.
Y luego todavía
mira a uno y a dos
como si fueran ninguno.
Es la mirada que escribe y borra al mismo tiempo,
que desdibuja y suspende las líneas,
que desvincula y une
simplemente mirando.
La mirada que no es diferente
afuera y adentro del sueño.
La mirada que se crea a sí misma al mirar.
Roberto Juarroz
Poesía Vertical.
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