lunes, 27 de abril de 2009

De los trabajos y los días



Cuando no logro aliarme con el insomnio me levanto con la impresión de estar atrapada por telarañas, amarrada por muchos hilitos finos que no me van a soltar.

Sigo soñando, todas las noches, que la cama es una cebolla, y que cada frazada cubre un sentido, voy quitando capas y creo que, en lugar de taparme y destaparme, estoy teniendo revelaciones o velando evidencias. Durante muchísimos años soñé subiendo y bajando escaleras. Lo de las capas es menos fatigoso.

Sigo conduciendo , nadar y conducir son mis estrategias, en el agua y en la carretera hay silencio, atención y tiempo, y yo no conozco otras maneras de sacudirme las telarañas.

El cuadro es me Joan Miró

martes, 21 de abril de 2009

Sobre el amor y el tiempo



Le robo una cita sobre pacientes a Rafa, mi médico del cuerpo y de la cabeza muchas mañanas. Merci también porque me han entrado ganas de volver a pasar alguna tarde con la Kristeva


Mis pacientes me confían sus penas de amor y se las arreglan para sufrir otras. Mientras, aquellos dos se lamen sus heridas como animales del bosque y emprenden nuevamente el camino serenamente.El tiempo del amor se hunde en nuestros gestos hasta que los cinco sentidos nos sumergen en el dolor o en el encantamiento. Se dice que el amor dura cuando los aventureros consiguen que sus heridas se cierren, cuando la piel se recompone, cuando uno y otro empiezan de nuevo a contemplarse como Narciso en el agua. Esto exige mucha paciencia, un gran culto al tiempo. En el amor hay que cuidar el tiempo.

(Julia Kristeva)

El cuadro es de Benjamín Palencia

Retorno a Marlango




Que estos días nos han acunado las conversaciones.
Además después del poliglotismo molinero, una noche cenamos en cinco idiomas y nos entendíamos,  durante unos días, sé ingles. Así que tengo que aprovechar.



lunes, 20 de abril de 2009

Una ráfaga de la primavera del año pasado.



¡Es tan sorprendente que alguien te mande un pedacito de conversación!. Hace menos de un año y parece que han pasado siglos. Inés está ahora en el DF, anoche lo vimos simultáneamente, ahora yo le hablo como se habla por la noche y a ella se le nota en la voz la actividad del medio día. A veces se rompe el micrófono y una sigue hablando y la otra escribe. Trabajamos todos los martes juntas y seguimos estando muy cerca. 
A Benito pronto le toca volver un rato de Los Apalaches, ¡qué bien!

Merci por la petit regresión maestro, me gusta ese pellizco en el que se te ve.

Disonancias del arcoiris o efectos de la fatiga


 

Me gusta atravesar los climas, ser yo quién los recorre, aunque sea tan pocas veces.  No siempre tengo que quedarme bajo algunos soles de justicia o cubierta por la primera nube hasta que termine de descargar. 

Suelo cruzar la península un par de veces entre abril y mayo, siempre intento ir al molino en primavera, después de años y años cuidando raicillas y hojas llenas de pulgón en estrechas macetas, he sido premiada con un vergel que ni abarco. Ayer compré un jazmín y los socios lo miraron y me miraron raro ¿Cómo eres capaz de perder el tiempo echando de menos una especie? ¿Cuántas veces hemos hablado de los riesgos de la acumulación, la sobreabundancia y la estética? creo que pensaron. 

Cruzar la península hacia abajo en primavera. Contarle a Blanca, cuando pasamos otra vez por Despeñaperros, que siempre me sorprende que me de el agua o me encienda un cigarro mi copiloto imaginaria, y llegar al esa otra casa convencidas de lo  importante que es comprobar, cada tanto tiempo , que funciona bien la telepatía. 

Hoy tocaba subir la península, pero me quedé hablando hasta las cinco de la mañana con Rene y eso que teníamos reunión a las diez ¡quién desperdiciaría la posibilidad de tener una conversación anual que le cambie! ¡cómo te vas a ir a dormir cuando estamos recogiendo una cosecha de preguntas tan concretas y tan esperadas! ¡quién se pierde  ese hilo cuando empezamos a replicarnos cantando el Juanita Banana!

Durante  nueve horas, desde el molino, mientras atravesaba soles y nubes, he estado intentando recordar el poema,  luego el cansancio me ha producido insomnio y me he levantado a buscarlo.

 

Disonancias del arco iris

Disonancias del arco iris en la telegrafía inalámbrica de la Torre
Mediodía
Medianoche
En todos los rincones del universo se murmura: "Merde"
Rayos
Cromo amarillo
Nos hemos contactado
Los transatlánticos se acercan desde todas las direcciones
Desaparecen
Todos están en movimiento
Y los relojes marchan
Paris-Midi informa que un profesor alemán fue devorado por los caníbales en el Congo
Bien hecho
L´Intransigeant publicó esta noche poemas para tarjetas postales
Es idiota que los astrólogos roben las estrellas
Cuando ya no se pueden ver
Le pregunto al cielo
El servicio meteorológico indica que el tiempo empeorará.


Blaise Cendrars
de Poemas Elásticos


La imagen es de Evru

lunes, 13 de abril de 2009

Mensajes a la deriva: otra historia de la ciudad



Me he puesto a vagar por el youtube nada más llegar a casa, la semana que viene nos toca el tema de la ciudad y siempre me pongo un poco neurótica con ese tema, ese sí que es potencial. 

A mitad de tortilla de alcachofas me he acordado de que nadie es más urbano que el Graffiti y buscando, buscando, he dado con lo de arriba.

domingo, 12 de abril de 2009

Imaginantes



Merece la pena echar un ojo a las animaciones literarias de los Imaginantes, además han subido cosas nuevas.

Hacia el silencio



Me gustan tanto los demás como estar sola, y claro, siempre temo que se rompa el frágil equilibro. 

Si uno de mis alumnos escribiera esa frase la nota diría: 

frágil innecesario, es el ejemplo de cómo una palabra puede cargarse una frase, o de como los adjetivos suelen restar intensidad: además, frágil ¿por qué?, resulta más sugerente "equilibrio" a secas, y luego, que de equilibrios tenaces nunca se habla, así que de los frágiles tampoco se debería. 

Si lo pienso detenidamente  las propiedades de los sólidos y el equilibrio no tienen mucho que ver. El equilibrio es estable o inestable. Y si veo la paja en la frase ajena, debería acabar con las fragilidades y las tonterías en las propias.

La foto de Toni Oursler

miércoles, 8 de abril de 2009

Si decido ir en tren la otra quiere ir en coche

  

No es fácil ser géminis, o indecisa. 

El lunes tocaba el tema del personaje. Nunca me preparo mucho esa clase, soy consciente de las gilipolleces que puede uno pensar en casa, solo, y a las tantas, sobre cualquier tema, pero más sobre ese en el que nadie se ha puesto aún de acuerdo ni en  cómo teorizar. Siempre descubro que todos sabemos mucho más de lo  que creemos sobre personajes, y mi reto es hacer funcionar la memoria. 

A veces pienso que los personajes que nos influyeron, nos influyeron tanto que ya no somos capaces de discernir; los incorporamos a ese conjunto de fragmentos que nos consiste, por no decir eso tan horrible: a nuestra personalidad y, tan ingratos somos, que ni nos acordamos de cómo se llamaban. 

El tren fue un transporte inspirador el día que nos tocaba el tema de la casa. Mirando por la ventanilla se ve desde un desprendimiento muy saludable. Cuando viajas en coche poder parar es una posibilidad que desvirtúa: parar es apropiarse. Desde el tren no, desde el tren el paisaje y las casas se deslizan, son potenciales. 

En el tren era más fácil encontrar algún personaje, pero fui a la primera clase en coche. Aparqué enseguida (esa estúpida suerte para las cuestiones menudas) Habíamos cambiado  de lugar y llegue con más de media hora de adelanto, así que después de ver el aula me fui a comer una croqueta. 

Hasta aquí la realidad, siendo despistada es fácil atravesar sus linderos y, buscando una croqueta, me metí en un prostíbulo a las dos de la tarde. Me salieron al paso botellas, muchas botellas de alta gradación que ya ni existen: creo que el pasaporte a la dimensión de personaje  me lo dio una de Fundador que estaba al lado de otra de Licor 43, ¡hay segundos tan largos que me dio tiempo para ver a su lado una del familiar Machaquito! Algo hizo El Heraldo para acogerme.  Pero  detrás de aquel Heraldo había un camarero siniestro que mientras leía hacía cuentas extrañas mezclando aspas y números. 

La luz es el noventa por ciento de la atmósfera Martita, esto será una quiniela, irte no puedes con toda esta gente mirándote entrar, así que habla que te oxigena-pensé.  Y dije: 

-Una caña 

 Y esa voz ya no era la mía. Era la voz del narrador pillado, convertido en personaje: debajo del foco contiguo me acosaba la mirada de un viejito predispuesto que le daba vueltas a una copa de coñac, y de banda sonora había una película en la que continuamente susurran. Hacía un calor de muerte allí dentro, pero no me atreví a quitarme el chaquetón, me acordé de que llevaba escote También me miraban, desde un rincón oscuro, con voces de recién levantadas, tres prostitutas casi ancianas. 

-Vaya barro, se me han manchado las botas nuevas

-¿Las de leopardo?, ¿las que estrenaste ayer porque era domingo de ramos?

-y a mi chica le compré unos calcetines ¡qué pasa!, da buena suerte

-¿y qué te vas a poner esta noche?

-pues las he limpiado con un trapo húmedo y las he puesto en el balcón y a ver.

-¡cómo que te crees que así se te van a a curar! 

Dijeron, y yo ya me fui, para hablar del personaje, o de mí misma desde la perspectiva de esos cinco. 

La imagen es de Anna Boch

domingo, 5 de abril de 2009

Vagabundaje



Encontré esto por azaaaar y me encantó, estéticamente, como metáfora. 
Y porque acababa de leer que Musil sólo entendía el espíritu:

 "que par l´osmose de la raison et l´afectivite"

Et moi, aussi.