martes, 20 de enero de 2009

El doble destino


Y ya que hemos hablado del destino, es también como si se tuviesen dos destinos: uno activo e insignificante, que se cumple, y otro inactivo, importante, que jamás se cumple
                                      
                                                                                                 Robert Musil   El hombre sin atributos

La imagen de Robert & Shana Parkeharrison  

lunes, 19 de enero de 2009

Siempre tarde

crece el mal por razones que ignoramos

y es una inundación con propios líquidos,

con propio barro y propia nube sólida

dijo Cesar

Vallejo.


-Ojala sea un trabajo que quede pronto caduco, dijeron Leire y Blanca cuando en el 2004 grabaron esto

-Mis hijos se han meado de miedo, luego me han preguntado que cuando nos toca morirnos a nosotros-Oí decir a una Palestina en Informe Semanal.

-"¡Boicoteemos los productos judíos!", decían alguno de los correos que me mandaron estos días. Perdón, israelíes, pero ¿cómo se boicotea el dinero que han invertido en armas?

-El problema se enunció bien clarito ya en la guerra de los seís días, decía en un articulo José María Ridao: a los israelíes le gustan los países árabes y  los árabes no.

Hoy Gaza ya es pasado, mañana toca sainete. Y aún en el caso de que alguna esperanza racional exista, que lo dudo, me dá muchísima guacala la puesta en escena y no me he olvidado del capítulo anterior de esta inmunda serie.

P.D. Empecé a decir que tenía guacala cuando me di cuenta de que la palabra asco estaba desgastadísima, guacala es más expresivo, va con gesto, con los dedos ahí, en la campañilla.

Otro P.D. y mientras todos comiendo mierda, como en el cuento de Carriere que trajo a colación Jesús Alonso

domingo, 18 de enero de 2009

¿Cuántos peldaños tenía la casa de Margarita Wittgenstein?



El Concursante 

Vi El Concursante anoche,  ya palpitaba el despertador hace dos años, pero esta película  hasta ha cambiado de género, ¡ya lo siento!,  el tiempo la ha hecho más verosímil, ya es realista del todo y para todos, ha llegado la hora, dentro de cinco minutos sonará otra vez una alarma. 
 Cómo estoy susceptible las cazo al vuelo y oí que la Cayetana decía en la presentación del programa: 
-ahora que se habla casi todos los días de la crisis.
Y ese casi me chirrió en las entretelas.
Y me gustó mucho, mucho, el director, Rodrigo Cortés,  pero también tuvo un patinazo hablando de los blogs. Dijo, más o menos, que no entendía por qué había gente que se levantaba y se ponía a contar de qué color era su ropa interior o lo qué pensaba de tal película. 
Lo de la ropa interior me recordó aquel pijama de Roque Daltón que pusieron en una vitrina, en una fiesta selecta del FMLN.  Después ni intenté calcular los millones de detalles sin importancia que llenan los archivos universitarios: todos conocemos investigaciones, que yo llamaría patológicas, que nos informan sobre a qué hora se cortaba fulanito, gran autor, las uñas. Me niego a considerar que tenga importancia la ropa interior de nadie, genial o no. Sin embargo tengo la impresión de que cada cual puede anotar lo que le plazca, incluido esto, en su libreta. 
(Rodrigo Cortés sólo metió la pata,  no es el culpable de toda esta rabia y esta necesidad de aclarar que en mi libreta escribo lo que quiero, y que no me importa todos los días la fortuna creativa y la calidad literaria, una suerte como otra cualquiera) 
El INEM: 
Estuve sentada frente a un señor imbatible durante tres horas, vi cómo se reconstruía, entre número y número, para poder estar a la altura del siguiente paciente. Cada uno de nosotros desató su climatología gélida desde la otra silla, cada historia era un vendaval distinto que le obligaba a agarrarse al borde de la mesa;  lo hacía disimulando. 
No perdió en toda la mañana la sonrisa y, sin embargo, pocas veces he visto tanta tristeza en un rostro como cuando aprovechaba los pocos segundos que le quedaban, las dos o tres inspiraciones hondas, entre número y número. 
El miedo a la locura 
Clasificación
(con frecuencia progresión) 
-Miedo a que te traten como a un loco
-Miedo a que te vuelvan loco
-Miedo a que te crean loco
-Miedo a parecer loco
-Miedo a estar loco 
Creo que sólo hay un modo de disolver esos concentrados, abusar de la capacidad para reírse de uno mismo, es decir “hacerse el loco”, blindarse. 

La vuelta a la filosofía 

Por los riesgos que entraña, como  anunciaba Confucio, el conocer sin pensar y el pensar sin conocer, he vuelto a la filosofía. 
Para Aristóteles el verbo es ver, para Kant pensar y para Wittgenstein decir. 
En la última proposición del Tractatus la lógica y la filosofía se vuelven  por fin poesía. He vuelto, un poco, a la filosofía, necesito un rato. He utilizado para entrar la misma puerta por la que salí, la proposición 6.56 del Tractatus,  que dice: 
Mis proposiciones son elucidaciones de este modo: quien me entiende las reconoce al final como sinsentidos, cuando mediante ellas-a hombros de ellas-ha logrado auparse por encima de ellas  (Tiene, por así decirlo, que tirar la escalera una vez que se ha encaramado en ella)
Tiene que superar esas proposiciones; entonces verá el mundo correctamente.

El retrato se lo hizo
Klimt a Margaret Winttgenstein, su hermano le diseño la casa, y yo intento imaginar sus escaleras.

miércoles, 14 de enero de 2009

Consejos para utilizar cofres literarios



Habrá siempre más cosas en un cofre cerrado que en un cofre abierto


Gastón Bachelard La poética del espacio
Ed Fondo de Cultura Económica

La imagen es de Luis Buñuel.


lunes, 12 de enero de 2009

Testamentos, grafomanía y delitos



Ayer leí cosas demasiado largas y también el testamento de mi tío. Quizá por eso recordé a Virgilio Piñera quien, tras el nombramiento de Batista como presidente en 1940, escribió un testamento literario muy corto.

Decía:

Se entregarán todos mis papeles literarios a mi amigo, José Lezama Lima, quien procederá a destruir de los mismos todo aquello que signifique "lugares comunes" en la evolución de la literatura universal.

¡Qué hombre más responsable Virgilio!¡y qué suerte tener quien te borre!
Me gusta mucho ese testamento y también me gusta este cuento:


Grafomanía

Todos los escritores-los grandes y los chupatintas-han sido citados a juicio en el desierto del Sahara.
Por cientos de miles este ejército poderoso pisa las candentes arenas, tiende la oreja-la aguzada oreja-para escuchar la acusación.
De pronto sale de una tienda un loro. Bien parado sobre sus patas infla las plumas del cuello y con voz cascada-es un loro bien viejo-dice:
-Estáis acusados del delito de grafomanía.
Y acto seguido vuelve a entrar en la tienda.
Un soplo helado corre entre los escritores. Todas las cabezas se unen; hay una breve deliberación. El más destacado de entre ellos sale de las filas
-Por favor...-dice junto a la puerta de la tienda.
Al momento aparece el loro
-Excelencia-dice el delegado-.Excelencia, en nombre de mis compañeros os pregunto:¿Podremos seguir escribiendo?
-Pues claro-casi grita el loro.-Se entiende que seguiran escribiendo cuanto se les antoje.
Indescriptible júbilo. Labios resecos besan las arenas, abrazos fraternales, algunos hasta sacan lápiz y papel.
-Que esto quede grabado en letras de oro-dicen.
Pero el loro, volviendo a salir de la tienda, pronuncia la sentencia:
-Escribid cuanto queráis-y tose ligeramente-, pero no por ello dejaréis de estar acusados de delito de grafomanía.

Virgilio Piñera El que vino a salvarme Ed Cátedra.

La imagen es de Michel Bartory

viernes, 9 de enero de 2009

Otra propuesta posible: la confesión



Para hacer tiempo o porque es viernes, o para averiguar qué significa no levantarse a las cuatro y media y no almorzar pan con ajo con Fátima, para celebrar el finiquito o para gastar diez minutos, o porque estos parlantes son la hostia y se clava cada nota en la quijada.


O porque le voy a contar a la Blanch de Vero dentro de un momento, desde el principio y desde muy lejos, desde aquí (contar relaja y con dos cabezas se piensa mejor)

O porque sueño con círculos de tiza verde, de eso sí me puede acusar cualquiera.

O simplemente porque me gustan los Gotan un montón.

jueves, 8 de enero de 2009

Algo de cuando oía nocturnos por la mañana


También encontré a Jacques Loussier en el ordenador, y muchísima música más, pero me paré en Loussier, recordé que al pichi le entusiasmaban las teclas firmes, le siguen gustando, como al indio, en aquella casa siempre suenan pianos. A mí me parecía la banda sonora de una película muda Loussier, tocando lo mismo de un modo tan imprevisible siempre.

Luego he vuelto a leer Hilos, no pienso prestar ningún libro de poesía, ni pienso volver a fumar cigarrillos, ni pienso... bueno, pensé copiar algo aquí, así que lo hago.


¿Corté el hilo
o simplemente lo solté?
¡Se sueltan tantas cosas!
Y ¡hace tanto tiempo! El aire
se entumeció. ¿O fue la mano?
Quedó en suspenso, creo, suspendida
No sé si lo recuerdo. ¡Inventamos
tantas cosas!

Hilos Chantall Maillard

Tiene que haber muchos más elementos de los que estoy echando en falta


Este ordenador no es el mío y no paro de encontrar lo que no busco, entre organizadísimas carpetas tituladas Tecnecio y Teluro encuentro una mía, muy vieja: Temarios ¡Qué simpleza!. Las carpetas parecen cajas pesadísimas y no sé qué hacer con la tabla periódica, me animo y sigo, luego viene Terminología de los efectosTitanio y Vanadio, y así.

No es la primera vez que me las veo con la pesada tabla, es lo que pasa, tanto casarse con los de ciencias, con los químicos.

La foto es de vanadio.

martes, 6 de enero de 2009

Otro buen Nadal



A la mierda la posteridad, y la alta literatura, cuando le echa la garra por encima la vida (espero que nadie venga a contarme anécdotas para disuadirme porque a alguien tienes que querer, y yo a la Maruja la quiero desde hace mucho, como quería a Vazquez Montalban; porque me hacen compañia)

¡Me alegro un montón del premio!, como me alegré el año pasado, es una suerte que den todavía premios a personas que siguen del todo vivas, Casavella también lo estaba, vivo digo. Y eso no es tan fácil.