jueves, 10 de enero de 2008

Pesadilla



Necesito una interpretación urgente. ¿Algún freudiano político entre el público?.

He soñado que estaba en un Hospital con Eduardo Haro Tecglen, una bomba le había volado el brazo izquierdo, pero estaba bien (que es lo que tiene estar muerto, he intuido en medio del sueño), ¡menudo análisis sobre el atentado me ha contado que iba a escribir con la mano derecha!

miércoles, 9 de enero de 2008

Cuestiones y rituales


Tengo un amigo que se hace una entrevista a sí mismo cada noche. Para mantener las ideas claras, dice.

Y me he contagiado. Hasta ahora no me hago más de dos preguntas cuando me voy a dormir, como quién se toma las píldoras; una fácil y otra difícil (intento no darme mucho tiempo para responder, hay que jugar absolutamente en serio a esto de las auto entrevistas)

Anoche me pregunté

-¿Por qué me gusta leer diarios?.

Pero no me quede nada satisfecha con la respuesta, la tengo que repetir, me salió un tutti frutti pedante, consabido, soso; no estaba a la altura de
Musil, de Elías Canetti, de Sender, de Max Aub, de Stefan Zweig ni, por supuesto, de Kafka (los diarios que me vuelven loca, los que no dejo de leer nunca, los que me tienen atrapada en la espiral de los días de otro, los que me deslumbran son los de Kafka)

La pregunta fácil fue:

-¿Qué poema elegirías para empezar el año?

Y elegí uno de
Antonio Gómez y estoy con la elección muy satisfecha

Plural en sentimientos

La razón
sin lastres ni murallas
dictará sueños
hasta acunar la tierra

He aprendido algo de esta primera auto entrevista: es mejor empezar por las preguntas fáciles.
La imagen, pues no necesita presentación.

domingo, 6 de enero de 2008

Secuencias


Ascensión del cauce.

Aquel día también tocaba balance del año anterior y declaración de intenciones. En estas fechas todos los años vuelvo a ponerme una chaqueta naranja prestada y Blanca viene al porche con cara de no aceptar disculpas.

-Vamos-

Dice.

Y remontamos el río seco, esa hondonada que hace tanto que nadie limpia. Después de la batalla contra juncos, piedras y cañas llegamos a un campo de frutales dividido por el cauce. Yo aún creo que fue el orden de los árboles, que el lugar nos dio claves, nos hizo exigentes, minuciosas, exactas en la tarea de imaginar, y por eso acertamos.

(Las fechas: en algún momento cada fecha empieza a manifestar querencia por un año concreto, se imanta de otro día, y no deja de asombrarnos no habernos dado cuenta de su importancia entonces)

Lectura y primogenitura.

Mari Luz le dice a su hija:

-Malena mira a ver que hacen Nora y Marcos.

-Si, Nora, Marcos, Paula, Alejandro y Tomas, Ariadna, Jaime... mira mama me esta pasando como a la tía Marta, que os tenía que cuidar a todos, ella también estaba harta de ser la mayor, y a lo mejor por eso le dio por leer, yo me voy a leer también.

Malena tiene nueve años, los otros pedugos van de uno a cinco.

(La chimenea, el mantel, la gran mesa: ese cuarto en casa de Javi es idéntico en lo esencial al de su madre, ¡hasta la radio de fondo!, y allí acudimos todos, lo ha calculado conscientemente, al milímetro, porque lo que más le gusta es cocinar y recibirnos)

Pero ¿Por qué recordaré siempre el día de Reyes del año en que murió Juan Benet?.

Y aquel roscón rodeado por pseudo intelectuales desdeñosos que, por supuesto, lo consideraban, por ciencia infusa, un escritor muy pesado

La historia de los ladrones de lotería

Me la contó su prima, vivian de los hurtos pequeños casi todo el año, eran hermanos, y a partir de octubre robaban casi exclusivamente lotería.

-Lo excitante era el día del sorteo. Ellos se rifaban los números antes, sin bolas, anotandolos en papeles, luego se cambiaban participaciones, `porque siempre alguno se encaprichaba de un número, un pálpito es un pálpito, y luego no tenía remedio, ¡al que le tocaba para él!

-¿Y lo siguen haciendo?

-Ganaban dineros con eso en navidades, no todos, pero alguno de los tres ganaba, y luego entre pedreas y posturas salían al cabal. La cosa es lo excitante que es tener tanta lotería, yo siempre iba a casa de mi tía el día del sorteo. No sé si lo seguirán haciendo, hace mucho que no los veo.

La imagen

Es de Soledad Sevilla, me gusta mucho lo que hace esa mujer y me he propuesto ser seria y citar a todos los autores. Si no Carmen se enfada. Y con razón.

Y nuevos cursos



www.escueladeescritura.com

Calidoscopio Enero




http://www.calidoscopio.net/

Literaturas Enero



http://www.literaturas.com

martes, 1 de enero de 2008







No sé si es adecuado para empezar el año. A mi lo adecuado me importa un bledo cuando se habla de lo serio. Ha sido estupendo que esto llegara a mi ordenador el día 31, justo para cerrar un ciclo.

Me siento un testigo de excepción muchas veces, con este trabajo, largo, titánico, difícil, porque hay que intentar siempre lo más difícil, mucho más. "Concretemos, hay muchas cosas que hacer" dicen siempre Leyre, Rene, Tatiana, Blanca... cuando hablamos del mundo, gracias a ellos desaparecieron de mi vida las conversaciones de salón, esas voces claras que se oyen en esos cuatro programas, las suyas, las de las personas con las que hablaron, deberían oírse despacio y a los cuatro vientos, se agradecerá cualquier difusión.


Desafiando el silencio : Medios de comunicación contra la violencia sexual
Lola Mora producciones

viernes, 28 de diciembre de 2007

El Sastre (fragmento)



IV

¡Señor Juez, dije!
Señor juez, yo he aprendido y estudiado muchas cosas, porque quería ser escritor y conocer mi tiempo, no sólo... Sí, me defendí cínicamente; pero el juez que ya me conocía sonrió preguntando:
—¿Ha ganado dinero?
—¡Nunca, dije, está prohibido!
En ese momento el juez miró al secretario del juzgado, el abogado en derecho, al licenciado en izquierda, el fiscal al amanuense, y todos soltaron una carcajada. "¡Deseo que se presente el dictamen de un especialista!", grito triunfante el defensor.
"Usted está acusado, porque no ha hecho dinero", dijo el juez.
Desde entonces estoy en la cárcel.
Le falta la glándula monetaria, dijeron los especialistas, por ese motivo no tiene una regulación moral, por eso se convierte en un individuo irascible si se le trata mal. Además, sufre de una aguda distracción, no puede retener lo que otros han repetido cien veces. busca siempre nuevas ideas. El dictamen de los especialistas en literatura fue peor. En suma: soy un mediocre a quien no se le conmutó la sentencia.
Desde que estoy aquí vivo en un sueño del orden. Nadie crítica mi conducta desmedida. Al contrario, entre los presidiarios soy una persona encantadora, mi inteligencia es extraordinaria. Soy una autoridad literaria, escribo las cartas de los vigilantes. Todo el mundo me admira. Yo, que en el mundo de los justos era un mediocre, en el de los injustos soy un verdadero genio moral, un intelectual de altos vuelos. No hago nada por dinero, sino por alabanza y autoadmiración. Trabajo otra vez como sastre. Ah, la vida espléndida del trabajo, mi alma es una aguja finísima, vuela horas enteras, entra y sale por semanas, zumba como una abeja diligente. Y en mi cabeza hay tan poco como adentro de una tumba, y las abejas zumban.

Robert Musil (1923)

martes, 25 de diciembre de 2007

Pero me gustan las navidades

No sé si lo había dicho.
Me gustan muchisimo los vinitos (que para mi se han convertido en agua mezclada con tres sorbos de tinto porque tengo que conducir), desde hace casi veinte años, en casa de Miguel, antes de cenar. Este año faltaba Roberto porque está en el Teide.
La llamada de Almenara:
-¡Lo prometimos!, prometimos escondernos un año debajo de la escalera con una botella de agua y una barra de pan ácimo y no salir hasta el ocho de enero. Este ya no nos da tiempo así que habrá que pasarse por el Chueca a tomar un vermout.
Todos los años uno de los dos dice lo mismo, a la misma hora.
El trajín de la cocina (sobre todo la ceremonia de rizar los cardos con hielo).
Los regalos de los gemelos: un camión con vacas y un traje de torero para Tomás. Una plataforma muy extraña para Alex.
Esta guirnalda de luces blancas que he colgado en el papiro y que quizá deje todo el año.
Las tardes leyendo arrebujada en el sofá con toquilla y manta. El gin-tonic de la paz con Mapi. El recuerdo de las navidades en el Molino. Carlos ingenioso (no te he entendido, ¡como estará nuestra comunicación que últimamente me hablas sin comas!).Mi madre diciendo otra vez lo mismo: el último año que preparamos tanta cena, porque así no llega nadie al cochinillo.
Y por fin el cansancio del día siguiente.
Y sobre todo el frío.


domingo, 23 de diciembre de 2007

¿Trece qué?¿rosas?¿dónde?


Yo estaba tan contenta porque me iba al cine con la tercera edad y era domingo, y he vuelto al borde del vómito. ¿Qué es Trece rosas? ¿una broma pesada?. ¿Qué pretende?¿conciliar?. ¿Es la prolongación de aquella otra tontería que Ferlosio no quiso leer pero mucho más tonta? (Soldados de Salamina digo).


Como a mi no me pagan cantidades suculentas por escribir mierdas puedo increpar sin dolores y tratar a dios de tú: Ignacio, después de Enterrar a los muertos, que es seria, y me gustó, ¿con qué flema has firmado ese guión?, ¿tan mal vas de pelas?.


Para colmo de males hemos ido al cine en mi pueblo, lugar en el que podemos calcular cada microgramo de esta mierdecilla iconográfica, sectaria, que nos queda a todos en el cerebro y en el gesto, el sarro lo llamamos en casa. Es triste salir del cine casi huyendo después de ver una película no más compleja que un musical: claro que ¡cualquiera se quedaba con aquellos doscientos personajes después de que hubieran alcanzado esa rara catarsis estética!.

Hay muy poco tiempo y mucho alcohol en navidades, por favor, dejen esto, cuando desayunaba por tercera vez, sobre las siete, con tanta niebla que sin bromear les he preguntado a mis compañeros:

-¿nos hemos caído en un vaso de leche?

han llegado los periódicos y también
Rafaél Sanchez Ferlosio hablándole a mi yo más despierto. No hace falta seguir leyendo por aquí aunque yo me siga desahogando aquí mismo. Para irse son los hiper vínculos.

Cuando se han encendido las luces la Arse ha dicho: "cállate y vámonos, no hagas ni gestos siquiera, ¡vaya cuento de Hadas!". Matías se ha puesto reñidor, que es lo que le va, y ha dicho que podía ser conveniente esta versión melíflua (mi padre es fascista democrático de izquierdas). La tita Pili que es modista andaba en su tripi, todavía encantada con aquellas chicas tan bien arregladas a pesar de las circunstancias, luego en casa se ha despertado y ha dicho:

-Pero, ¡qué cosa más superficial hemos visto!

Mama gata y yo nos separamos cuando debemos hacerlo, por ejemplo yo sé que ella hoy podia hacerme sentir complejo de gorgona, que le va eso de hacerme creer que exagero cuando repito de otra manera lo que ella ha dicho. Pero sé que la Arse veía la película a través del precioso pelo lila, de toda la emoción y la memoria personal de Margarita y que prefería irse a comentar con ella.

Ahora mismo pienso preguntarle a Laura, porque si yo fuera uno de los familiares, ella es nieta de una de las protagonistas de esta historia que "estos otros" creen que han contado, supongo que hubiera tenido un arranque violento. Porque pase, pase, el primer mitín: ¿eso lo escribíste tú Ignacio querido?¿y cual es tu oficio?. Pase el rollito de republicanas impecablemente vestidas, obreritas sonrientes que saben correr con tacones sobre el adoquinado, pase, pase esa danza carcelaria que merece que le den un ladrillazo en la cabeza (o mejores drogas) a quién la ha ideado, pase también lo de las presas republicanas echandole agua, ¿bautizando?a su carcelera. Voy a dejar de enumerar las lindezas que me canso. Bueno, hasta pasen los burdísimos adobados lésbicos en la carcel (un clásico inquietante con gotitas de Rebeca), paaaaaaaaaaaaaasen. ¡Pero el final!, ¡la traducción a mensaje de ese final!. Esa inversión del sentido por la vía de lo melifluo: eso es una invocación al limbo peligrosa e imperdonable.

Yo ¡quiero saber que piensa de esta pelícua Isaac Rosa!. Por ejemplo...

O mejor, para termirar, he creido durante un rato, intentando identificarme con
Manuel Marín, que soy bastante cartesiana. Será sólo una aspiración. Y no soy muy ambiciosa, pero necesito saber de qué estamos hablando, qué me estan diciendo y ¡hasta qué me quieren decir!.

Feliz cena