Mi abuelo de padre, al que no conocí, era de Málaga. Exportado a Aragón parece ser que encontró más espacio para las saetas que para las alegrías. Quien lo oyó dice que cantaba como los ángeles. De ahí viene la tradición del flamenco en mi casa. Algunas veces nos vamos los cuatro a un concierto. No deberíamos llevar a mi madre, que disfrutar, disfruta, porque ella es de su natural disfrutadora, pero no se entera de nada. O, mejor que restar, sumar a la Tía Pili, que anda enamorisqueada del Poveda
SUBVENCIONES MINISTERIO DE CULTURA 2026: CATALUÑA, 18,5 MILLONES – RESTO DE
ESPAÑA, 8
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(Publicado en Aragón Digital, 25-26 de julio de 2026) He dedicado buena
parte de mi vida a la conservación y estudio del Patrimonio Cultural,
aunque huyend...
Hace 5 días
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