domingo, 4 de mayo de 2008

Hay que freír la cebolla como la abuela de Carmen Camacho, hasta quitarle el orgullo.



Ayer Yolanda o yo dijimos: ¿te has dado cuenta?, en Edita todos paramos la conversación mil veces para exclamar:

-ufff, ¡que bien!.

Edita sí es un encuentro, muchísimos encuentros hasta que la última noche nos convierte otra vez en uno que va a disgregarse. Nadie se puede ir; unos lo anunciamos hasta el absurdo y nos seguimos rezagando, y luego está el que se va sin avisar, dejándonos con la esperanza de que mañana por la mañana nos volveremos a ver en la puerta del albergue.

Aún así es inevitable seguir buscando con la mirada a los que se van, sentirse como si te fueras desamueblando.

¿Qué hacer? si, mientras escuchas a
Antonio Gómez y a Pere Sousa hablar de Cirlot, tienes que ir al water corriendo, pero por el camino te encuentras con Ana Pérez Cañamares y un poco más allá están, detrás del telón, haciendo una performance, la gusanillo, el Seco, Gracia, Iztiar... y sigues. ¡porque no puedes más! pero aparece Irene que se nos ha hecho muy grande, que ha crecido aquí, y está hablando con la gran Mercedes. ¿Qué hacer?: pues volver corriendo a la calle aunque ya no encuentras a Antonio y a Pere: pero ya esta ya en el escenario Carmen Camacho a punto de recitar ese estupendo poema, el de "El porvenir", iformándonos de que:

Confucio es cejijunto

Este año nos faltaron clásicos, por cierto
Gonzalo: nadie, nadie se portó bien, anduve vigilante: Koke, incluso, tuvo la osadía de envasar al vacio estupendos poemas, faltó Nacho. Una noche, después de exclamar el ¡uf que bien! dije;

-Pero no sé, tengo la impresión de que me falta algo

y nuestra doña
Laura dijo:

-Joder Marta, pues claro,
Nacho Fernandez.

y también, también faltaron,
María Salgado, y José Blanco y Benito del Pliego y Carmela, pero llegó Manuela porque ¿qué íbamos ha hacer nosotros sin La lata?.

Antonio, y después Braulio me contaron la historia de los quince años de Edita

-Los que venian a buscar contactos que dan dinero fueron desapareciendo porque aquí se intercambia otra cosa: ¡por dinero iba a hacerme yo mil kilómetros para terminar en un albergue juvenil en la habitación de los minusválidos!, ¡imagínate que me tengo que afeitar en cuclillas!, ¡por no hablar del milagro de que duerma en la habitación de al lado toda la humanidad de
Antonio en estos somieres!.

y
Uberto, la delicadeza y precisión del señor Stabile que todo lo hace fluir sin que apenas se note.

Blanca se iba al Molino y quería que la tiráramos por el camino.

-Blanca vente, joder.
-No, que no puedo
-Venga vente.
-¡Vale! ¡Que te he dicho que no!.

Nunca insisto tres veces pero unos pocos kilómetros después dijo:.

-Laura no pares. No podemos dejar la conversación a mitad ¿no?. Me voy con vosotras.

¡Lo contenta que yo estoy de que mi niña no tenga "personalidad" y repita en Edita!

Un posible resumen de Edita, que le robo a Carmen Camacho:

Amor con amor se paga: interesante ajuste de cuentas.

Ya estuvo, que me tengo que ir alguna vez a la cama. Me esperaba Amanda con cena china, habrá que celebrar el día de la madrastra también. Marisa tiene guardia y a las siete volvera la comunicación en estado puro.

La diana que ilustra es la que tenía de pequeño
Diego Ortíz-Más Bella, ¡qué detalle el saloncito con la tele al fondo!. ¡Que montón de descanso imprescindible: al fondo!

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