sábado, 7 de junio de 2008

La docta ignorancia



Sospecho que estoy, más cerca o más lejos, en la misma situación que tú: profundamente interesado en el cine, considerablemente entrenado desde niño en ver películas y en pensar en ellas y en hablar de ellas, y totalmente, o casi totalmente sin experiencia, ni siquiera un conocimiento de segunda mano, de cómo se hacen las películas. Si estoy más o menos acertado en tal presunción, empezamos al mismo nivel y con los mismos inconvenientes, y califico para estar aquí, si es por algo, solamente por dos cosas. Es asunto mío llevar un extremo de la conversación como crítico amateur entre críticos también amateurs. Y seré de alguna utilidad y de algún interés en la medida en que mi juicio amateur sea sensato, estimulante o iluminador
James Agee
Sobre todo es la actitud presocrática de este hombre al enfrentarse a lo que hace lo que me está entusiasmando tanto.




Chicas, Sonia, Miriam, en cuanto podamos vamos a ir a ver juntas a Vetusta Morla , todo es proponerselo ¿no?, a mi se me ocurren cosas imposibles imposibles, pero esta no me lo parece.

viernes, 6 de junio de 2008

+Miedo




Jessi, nuestra benjamina, se estaba poniendo hasta paliducha del miedo ante la idea de hacer las noches sola en la gasolinera, se las he cambiado, me vendrá bien por muchas cosas , es un estupendo trueque (trabajar de noche, remedio infalible contra el insomnio, y más producción de serotonina, por ejemplo). Mi padre y mi madre han tomado el relevo y acompañan a casa a mi hermana, que también sigue tomada por el miedo.

Me llevo ese libro que me ha dado en el centro, que contiene el meollo y me ha abierto la espuerta, ¡estaba tan cansada de monologar y contar rollos y evidencias!. Dialogar necesitaba, sobre cómo abordar y anotar tantos significados de lo que estoy viendo, haciendo y viendo hacer. Discuto, me sorprendo, me reafirmo, me entristezco y llego a la catarsis con este libraco enorme al que ya le he dado la vuelta. Aún así no es un libro que os pueda recomendar, es un libro que me ha encontrado en el momento justo, gracias a la intermediación de Pepito
“Elogiemos ahora a hombres famosos” se titula. El texto es de James Agee, a quién no conocía de nada pero que fue el guionista de La noche del cazador o La reina de África. No me extraña. Las fotos, que ya conocía descontextualizadas y me habían impresionado, son de Walter Evans.

El miedo decía, pero miedo el que he pasado yo. Llevaba un rato leyendo los periódicos que tenía que devolver, encantada, cuando ha empezado a picarme un ojo. Ya todo ha sido seguidito, el ojo se hinchaba, el pómulo también, y me picaba la pierna, la palma de la mano y el labio. Picores estratégicos, que los conozco:¡ pero cómo soy capaz de olvidar el pánico!. Después de aquello y aquello y aquello debería llevar el antihistamínico incorporado.

El pellizco de ese libro, el que me ha dado en el centro, es que hacer consciente la inabarcabilidad de lo real es un arma recomendable.

Bueno ante la urgencia reacción y confianza. Lo primero abrir la puerta que me salvaba de los peligros imaginarios. ¿Cuántos kilómetros habrá entre mi cuello y un urbason?. Después llamar a Claudia, ella siempre está disponible para cualquier tipo de rescate:

-No te asustes, es solo un ataque de pánico, pero baja a la farmacia, pide antihistamínico y ven cuanto antes. He dejado abierta la puerta de los vestuarios.

Después llamar al 112

-Solo un poco mareada, pero no sé dentro de cinco minutos, otras veces urbason y adrenalina en dos ocasiones.

Ha llegado antes Clau, como siempre, a toda velocidad entre los camiones, con el antídoto, con la autoridad de niña grande:

-Leche a trago y tres pastillas.

Cuando ha llegado la ambulancia ya me estaba desinflamando.

Y he seguido la conversación con
James Agee hasta que ha llegado el Heraldo.

miércoles, 4 de junio de 2008

Y Decidir



Han sido días lentos. Llenos de punzadas y cuentos de lechera, de pérdidas y ganancias vertiginosas. De nada real salvo esos puntitos iluminados de sentido que a ratos parecían una pista bondadosa y luego una alarma.


Tomar decisiones se parece a ese juego de periódico de unir los siete puntos.

Tengo que contar los puntos, a ver si son siete.

Nunca se sabe cuando va a suceder, quizá porque no para de estar sucediendo.

A L.A. le ocurrió al bajar del autobús, vio un anuncio: se busca camarero, y cambió el derecho por la filosofía pura. No he vuelto a verlo, y no hay modo de comprobar, más allá de su creencia, que aquel cartel cambiara su vida. (¿la ausencia del cartel lo hubiera perpetuado en su, según él, no vida?; en fin)

He tenido que recurrir a los dedos para hacer la cuenta de cuantos años hace que escribí esto:

Pierre Drieu de la Rochelle es uno de esos escritores que sueñan su vida y a continuación se esfuerzan por convertir en realidad ese sueño.

Al final de los 42 he descubierto que entonces no hablaba de Drieu de la Rochelle sino de mi aspiración. Tenía veinticuatro:

La evidencia suele ser pobre, terriblemente pobre en contenido intelectual. Y sin embargo, opera en la vida una transformación sin igual que otros pensamientos más ricos y complicados no fueron capaces

Decía Maria Zambrano.

En todo caso algo si sé:

Primero hay que tensar el bastidor, tamborilear la tela para que tenga el sonido exacto (eso ya está hecho), también está el dibujo, solo queda empezar a matizar los bodoques.


P.D. y que conste que la palabra vida, la palabra alma y unas cuantas más me parecen bien si las dicen los demás, pero intento no utilizarlas porque no las entiendo.


Me gusta esta mujer Marina Abramovic, podía haber puesto siete velas en todo caso.

martes, 3 de junio de 2008

Un estupendo encuentro que mejorara mi calidad de vida: para hacernos más anchos, más risueños, más melancólicos y mejor respirados y aspirados los trabajos y los días, será recomendable, a partir de ahora, visitar a este chico.

el blog de Miguel Baquero.

¡yo tenía una foto de Miguel por ahí y no la encuentro!, pues no pongo nada, nunca ha necesitado ser visible para ser imprescindible Miguel.

domingo, 1 de junio de 2008

+ Cronos o esa otra regularidad



Los agricultores de esta zona miden el tiempo por las sombras del Castellar, las horas transcurren casi igual que aquí pero con piedras, salientes y riscos, con más detalles. Ninguno se equivoca; todos se van a comer a la una. Nosotros salimos a las dos, la hora de la sombra de la cubierta nos parece más exacta, aunque solamente es más geométrica.


La imagen es de Federico Guzmán

jueves, 29 de mayo de 2008

La única vanidad



Haber sido feliz, haber tocado
el viviente Jardín, siquiera un día.


J Luis Borges

El cuadro es de
Saura, y se llama La única vanidad

martes, 27 de mayo de 2008

Lo falsos sinónimos de Beatriz



Dormir en una habitación tan naranja, preciosa, pero tan, tan naranja (estas locatis, mi madre y mi hermana, pintan las casas siempre con colores intensos,acidos, estridentes) con las fundas azul marino, en mi cama sobria, de madera sólida, la de toda la vida, me está afectando mucho al oído.

Nos hemos quedado encerrados en la gasolinera, haciéndole compañia a Bea. Desde que la cafetería está cerrada por la noche amerita, que palabra tan graciosa, la decía el comandante, ir a ver un rato al que se queda allí dentro encerrado toda la noche.

Y entonces Bea, nuestra reflexiva delegada sindical, nos regala su más meditado discurso:

-Entender no es lo mismo que comprender, sino no existirían dos verbos. Lo mismo que con vender y expender, que no es lo mismo porque sino no podríamos ser nosotros vendedores-expendedores, y lo dice en el contrato. Digo yo que no van a poner tontadas, ¿cómo se dice?, a si, redundantes, en el contrato. Es también como eso que le dices a la Marta, Claudia, que es simple, si yo te entiendo lo que le quieres decir, que no se complica, pero es que ella es simple a punto de ser sencilla. Y tú no te rías Michel, que te pasa lo mismo.

-En todo caso cuando más me molesta que no me entendáis es cuando os digo que el estómago es triste. ¡¡¡¡¡No que el dolor de estómago te pone triste nooooooo!!!!, ¡¡¡¡¡que el estómago es triste!!!!!


Antonio Berni

domingo, 25 de mayo de 2008

Abreviando




La clave puede estar en tener unas pocas obsesiones y ser capaz de resumirlas (o de que te resuman).

La imagen es de Benito del Pliego (bienvenido a la península)

miércoles, 21 de mayo de 2008



La verdadera crueldad de las espinas no reside en tenerlas, sino en irlas perdiendo, dejándolas prendidas en la azorada piel de quien tenga la osadía de acercársenos.

Luisa Valenzuela