lunes, 21 de abril de 2008

domingo, 20 de abril de 2008

Compañerismo





-¿Nos vamos a llorar al vestuario?
-Vale
-Pero ¿por qué?
-Chica da igual, por lo que sea, ¿porque estamos tristes y nos quedan veinte minutos?; ¿porque tenemos ganas y no encontramos el momento?: ¡por ejemplo!.
-Venga vamos


Además llueve


La imagen es de Robert Smithson otra vez (es siempre tan exacto)

viernes, 18 de abril de 2008

Wislawa Szymborska y Win Delvoye




Negativo

En un cielo pardo
una nube más parda todavía
y el negro círculo del sol

A la izquierda, es decir a la derecha,
la blanca rama de un cerezo con sus negras flores.

En tu oscuro rostro blancas sombras.
Te sentaste a la mesa
y pusiste en ellas tus agrisadas manos.

Pareces un espíritu
que intenta invocar a los vivos.

(Como aun me cuento entre ellos
debería cobrar presencia y dar unos golpes:
buenas noches, es decir, buenos días,
adiós, mejor dicho, bienvenido.
Y no escatimarle preguntas a ninguna respuesta
si el sujeto es la vida
o, lo que es lo mismo, la tormenta que precede a la calma.)



El poema, la imagen del negativo, me ha recordado las de Wim Delvoye, una belga muy peculiar, esta pertenece a la serie "radiografías amatorias" : tengo la impesión de que en esta entrada yo solo he hecho de canal para que esas dos mujeres se encuentren.

miércoles, 16 de abril de 2008

Conatos de ser



Porque la vida no puede soportar a la razón cuando ésta no se ha dignado contar con ella, cuando no ha descendido hasta ella ni ha sabido tampoco enamorarla para hacerla ascender.

Trabajo de noche y he venido con
María Zambrano, voy de María Zambrano a los camioneros insomnes que eligen pipas, botellas de agua y revistas pornográficas a las tres de la mañana. Sigo leyendo y una hora más tarde reaparece ese personaje con el que tanto me encuentro últimamente.

(...)Job preguntó por sí mismo, disparado por su desesperación, por su exasperada esperanza.(...)Sin una profunda desesperación el hombre no saldría de sí, porque es la fuerza de la desesperación la que le hace arrancarse hablando de sí mismo, cosa tan contraria al hablar


María Zambrano habla de La Confesión como género literario en este diminuto librito lleno de sorpresas. Sobre las cinco empiezan a llegar los trabajadores de GM, el ritmo pasa de hipnótico a robótico. El agua, las pipas y las revistas pornográficas se convierten en el Heraldo, una barra de pan y 20 euros de gasolina sin plomo.

Doña María sigue hablando de la realidad presentida que buscamos. Dice:

Y es el mayor tormento tal vez, reprimir la acción, encubrirse sabiéndose transparente o casi transparente, pues cuando los demás no comparten, aunque sea en un grado mínimo la transparencia, les causa sólo rencor.

Viene el relevo.

-Claro maja, porque no vienes nunca te ha gustado

Dicen Alfredo, Sonia y Claudia al unísono

¡Vaya encuentro, casi simbiosis también, el de
Lezama Lima con María Zambrano!

Blanca Diego Vicente pasó años preguntándonos:

-¿Pero qué es la imago?

Hasta que ya no tuvo que preguntarlo más

Me quedo a desayunar pero hoy no tengo instinto cazador, me quedo sólo por
hacer tiempo, este amanecer visto desde el río va a ser exactamente lo que necesito. El conato de ser.

La imagen es de
Cerith Wyn Evans

martes, 15 de abril de 2008

Tres poemas de Antonio Gómez



Lacrimal 1


Lacrimal 2


Lacrimal 3

Abrir el correo a veces es un lujo. Hoy me ha llegado la convocatoria de una exposición de Antonio Gómez. Ya me gustaría a mi ir. Pero ya falta poco para los grandes encuentros y para Punta Umbría.

lunes, 14 de abril de 2008

+ Cirlot





El horizonte sombra allá en el fondo.
Los cielos convertidos en roca
sola.

Las manos, ¿para qué, si no lo saben?


Bronwyn Juan Eduardo Cirlot ed Siruela
La imagen es de Carlos Marijuan

viernes, 11 de abril de 2008

El hombre jazmín


Ayer tuve un ataque animista, pensé que Unica Zürn llevaba demasiado tiempo en el coche y la subí a casa. Después de cenar abrí el libro por cualquier página y volví a leer esto.

-Pero ¿no estás curada?-le preguntan
-Oh,no-responde ella tristemente-, no puedo coser con mi máquina
-¿Por qué?
-¡Es horrible! En mi máquina de coser viven dos o tres hombrecillos muy pequeños, más pequeños que mi pulgar. Y, cuando coso, empiezan a gritar y a llorar porque se les clava la aguja en el cuerpo. Y por las noches no puedo dormir porque ellos lloran en mi máquina de coser, porque tienen heridas en todo el cuerpo, y les duele mucho. No sé cómo terminará esto, porque yo me gano la vida cosiendo
¡Menudo problema!
-¡Tú oyes voces!, dice la pelirroja tranquilamente-.Oyes algo que no existe. Eso es todo.
-Oh, yo sé muy bien lo que ocurre cuando uno oye voces. Ya me lo han explicado, eso lo sabe todo el mundo. Pero es que las voces las oye la gente sólo dentro de su cabeza, pero yo oigo las voces de los hombrecillos dentro de mi máquina de coser. Es distinto.
-Lo que tienes que hacer es comprarte otra máquina-dice la suicida delgada a la suicida gorda.
-No tengo dinero. Es la respuesta.
-Entonces tendrán que desmontar la máquina de coser y sacar a los hombrecitos. Tiene que ser bonito verlos tan chiquitines.
-¡Oh no!, dice la gorda-.¡Imagínate que espanto, todos pinchados y llenos de sangre! Sería insoportable ver eso
-Pues tendrás que volver a tirarte por la ventana-dice la delgada sin compasión, y las tres ríen como locas.


Unica Zürn El Hombre Jazmín. Editorial Siruela

jueves, 10 de abril de 2008

Y más



Sonia ¿ahora si la ves?

Más sombrilla



Llevo un año haciéndole varias fotos al día a la sombrilla de la terraza de enfrente. Ababol hasta me dio una capacitación por teléfono para encuadrarla, me gusta mucho por la noche, con las luces de los pisos de abajo encendidas y ella en la cúspide, ya la he detenido con muchísimos cielos, todo va cambiando a su alrededor y ella inmutable (inmutable, no inmóvil, que aquí hace muchísimo viento)

No sé que haré con todas esas fotos. Las mezclaré con las de las priedras en un archivo.

Todos los días temo que no esté la sombrilla por la mañana. Claro que las relaciones se acaban. Pero de momento, lo primero que hago cuando me levanto es mirar, y ahí sigue. ¿La abriran cuando llegue el verano?

miércoles, 9 de abril de 2008

La sombrilla que tengo en el horizonte



Desde el punto de vista sentimental, el día de hoy no estará marcado por ninguna posición particular de los astros: ni positiva, ni negativa. ¡Nada en el horizonte!

Todos los días llega un horóscopo a mi correo que dice eso, y no puedo evitar leerlo, por si ha cambiado.

Lo único que he llegado a creer de los horóscopos es porque me casé con un géminis y siempre tuvimos la impresión de que había mucha gente en casa.

¡También hace falta mala leche para mandarme durante tantos años el mismo horóscopo! pero: ¿por qué iba a creerme esto del horizonte?.

Miro al horizonte y ahí sigue la sombrilla.

Otra vez un día Ph7, entre otras complicaciones porque es fácil convertirse en deseado ¡pero difícilísimo ser deseable!. Y también por la espinosa e histórica dificultad para desear con frecuencia.

Tanta insistencia strolgica deber ser por algo, pienso.

Y me quedo más rato mirando la sombrilla y le hago otra foto.