miércoles, 12 de noviembre de 2014
¿Y si el problema no es la pobreza, sino la miseria?
Aunque los pobres no tengan otro remedio que ser miserables alguna vez (bueno, con frecuencia), la miseria también es patrimonio de los ricos, la saben administrar y degustar más y mejor.
domingo, 9 de noviembre de 2014
Recuento de cosas
Ante las dificultades
para pensar me puse a ordenar cajones, que viene a ser lo mismo.
También clavé en la pared esas pocas cosas que, descolgadas,
cifraban mi provisionalidad: el altarcito que me ha ido
componiendo la niña; la diosa africana, el falo gigante convertido en
bramadera, el collar wayuu y la palmera con columna vertebral.Un
Santón arácnido y una foto maravillosa que se dejó Mara y este año
tampoco volverá a su dueña. Y la foto de Lezama Lima, claro. Se me
olvidaba el ajedrez que treinta años después huele a Marruecos, el
calidoscopio que hicimos Blanca Carlos y yo, y la vasija maya que me regaló
Fran.
Ya puestos arreglé la mesilla:
viernes, 7 de noviembre de 2014
La Unidad de Cuidados Intensivos para nosotras está en la ribera
jueves, 6 de noviembre de 2014
De los vehiculos de las palabras.
Ernesto Rancano
No hay sentencias máximas ni aforismos de los que no pueda escribirse la contrapartida, dice Paul Léautaud.
Lo que se escribe es lo que no se
puede decir hablando porque es demasiado verdad, dice María
Zambrano.
lunes, 3 de noviembre de 2014
Somos como nos contamos.
Paul Apalkin
Rosa pasó por la puerta, tomamos una
cerveza y me pareció que habíamos tenido una reunión de alta costura, se
empezaron a unir retales y me hizo, sin saberlo, el mismo encargo que
las Lolas: que busque todos los recursos para usar la narración como
curación, la palabra como medicina.
Anteayer por la mañana decidí
escaparme, para no ir al cementerio me convertí en Pablo, un
estudiante de derecho de 21 que acaba de llegar a Brasil y está
siendo volteado por las palabras y las dudas y la sorpresas.
Concentrarte en lo que escribe otro, palabra por palabra, poder leerlo
con él, crea una distancia privilegiada que en ocasiones logra que
te olvides de ti.
En lo psíquico, como en lo físico, es
difícil acercarse a los que tienen un sufrimiento enorme. ¡Ay, no
me toques ahí! Oigo y digo continuamente. Es muy difícil entenderse
y entender. Pero en uno de los peores momentos vino Mercedes Morlas,
venía de visitar las tumbas de nuestras madres, subía las
escaleras con toda mi infancia a cuestas, pero también con un talego
enorme de madurez y bienestar. Y el día anterior vinieron Concha y Pedro, y hasta cenamos con mi padre.
jueves, 30 de octubre de 2014
Ayer, antes de recoger su ropa.
Amanecí con cinco años, llevaba
coletas y bata, estaba mirando las aguadas del azulete en la bañera,
pidiéndole que tardase un poco más antes de batirlas con el
brazo y meter las sábanas.
martes, 28 de octubre de 2014
Hipocondria otorrino-patriótica
Taylor James
En algún sitio he leído que las
cuerdas vocales se mueven mientras pensamos, y que si le das al magín
sin parar o gritas en silencio terminas con ronquera, eso
explicaría el tremendo dolor de garganta y de oídos de estos días, y también
que todos los que me rodean estén igual. Quizá lo que
tenenemos no es la gripe, es una sobredosis de noticias nacionales.
sábado, 25 de octubre de 2014
De la selección de los motivos y su tiempo de cocción.
Lorna Simpson
El de la selección de los
motivos suele ser para mí el momento más arduo, una de dos, o se me
acumulan y me siento paralizada, o se esfuman todos al mismo tiempo.
Me sucede con frecuencia que, mientras pico cosas menudas en la
cocina, oigo lo que voy a escribir del tirón. Pero luego llego aquí
y escribo otra cosa. En el molino escribo mientras guiso, y aquí no
veo por qué no puedo hacerlo.
Preparar la cena en su cocina es volver a
escucharla nitidíta:
-Tú mucho pío, pío, pero tampoco te comprometes.
Recordarla en el bar, un día que Pascual y Nati pidieron el café
con leche cada uno en una punta de la barra, y la Arse les puso los
cafés en el centro y dijo:
-Tened un poco de talento, comunicaros bien, que no os hemos
votado para aguantar vuestras rabietas.
No sé si la escucharon, sospecho que no, a esas alturas ambos
estaban entrenados en esa sordera que es conditio sine qua non para
ser político.
-En todo caso, hija mía, hace falta no sólo cultura, sino mucha
subcultura para involucrarse en esto, y no te encuentro preparada.
Pero me cago en la leche Marta, yo en tu lugar hubiera sido una mujer
de acción.
Hablaba de la elección de los motivos y los míos ahora podrían
ser: “Gratísimo regreso a Casetas y a la taberna de Chueca:
Paula, Nines, Miguel, Almenara y los abrazos de siempre”. . “Más
preguntas: ¿Si hay tantas maneras de manifestar el dolor, serán
también innumerables las que usamos para expresar placer?” “La
tarde con Joaquina: ¡por fin! ¡después de tantos años de ser
amigas íntimas de blog! y el gusto de compartir con una psiquiatra
el concepto de salud mental”. “La querencia: ¿Por qué volvimos
a cenar Leire y yo a esa terraza, sin darnos cuenta, en el fragor de
la indignación con la mesa Colombiana?”. O quizá: “Las largas y
sorprendentes conversaciones telefónicas con mis primos y mis tías”.
O “Los reencuentros” o “El engrosamiento de las pieles que no
disfrutan erosiones” o “El pichi se ha despertado con hambre”.
Y hablando de cenas. Estuvo rebien la de anoche. Estuvimos viendo mi padre y yo a unos tertulianos y nos inventamos un juego para pesarles el lenguaje. Ni estrenamos la balanza.
Luego, mirando el Fb, el dedo se me fue sólo, sólo, sólo, como
en una ouija, y mamá gata me mandó de una patada en el culo a la
asamblea de Podemos en Utebo.
jueves, 23 de octubre de 2014
No es exacto que mienta sobre la temperatura.
Es que tengo el termostato roto y me
muero de calor y de frío a destiempo.
Creo que la frase preferida de mi madre
fue: ¡qué rica fresca! Yo también saludo todos los años con
un gran placer al frío de fuera y a los calcetines. Ayer
dejé la ventana abierta para poder sacar la manta y la chaqueta más queridas y volver a abrigarme.
domingo, 19 de octubre de 2014
"En síntesis""abreviando"" "perdona, te estoy contando la versión aburrida y larga" "espera, que rebobino y acorto".
Esas cosas suele decir y hacer la prima Eli. Y también dijo hace poco: "podría expresarme mejor, incluso encontrar las palabras para decir lo que quiero decir, pero perdonadme, estoy muy cansada".
Además de narrar como buena discípula de la Arse, ¡tiene un buen humor y una risa!
-A mí me gusta ir al cementerio, pero no a llorar, esta mañana le he llevado un clavel a tu madre y se lo he estado pegado con celo. Se me caía el celo y le he dicho:" Jo Arse, mira que me das guerra". Pero al final lo he conseguido poner justo en el centro.
Luego yo he dado un salto.
Luego yo he dado un salto.
-A lo mejor me presento a alcaldesa de Podemos, que todas las demás fuistéis reinas.
-No te lo crees ni tú. ¡No me cabría en la cabeza que te ataras a un sitio!
- Y ¿qué más?
-Que no se me olvide contarte una cosa que no viene al caso. Me dijo el otro día Jaime: "Mamá, ¿tú te acuerdas de cómo te lo montaste para que no me gustan las zapatillas de marca?" y sí, es verdad que cuando era pequeño le decía: esto es todo una trampa, tú fijate en cuanto tropiezan los que llevan Adidas y Nike y verás. "Y claro que tropezaban, estuve años fijándome cada vez que tropezaban, ¡cómo no iban a tropezar!"
- Y ¿qué más?
-Que no se me olvide contarte una cosa que no viene al caso. Me dijo el otro día Jaime: "Mamá, ¿tú te acuerdas de cómo te lo montaste para que no me gustan las zapatillas de marca?" y sí, es verdad que cuando era pequeño le decía: esto es todo una trampa, tú fijate en cuanto tropiezan los que llevan Adidas y Nike y verás. "Y claro que tropezaban, estuve años fijándome cada vez que tropezaban, ¡cómo no iban a tropezar!"
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









