lunes, 11 de octubre de 2010

miércoles, 6 de octubre de 2010

Lo que no cuento es lo que imaginas


Es el título del blog de Ester Berdor Corrales. Los que tenemos la fortuna de leerla todas las semanas la disfrutamos un montón, siempre es estupenda su escritura, y mucho más que sugerentes sus borrados.

No sé quién decía que el estilo es la palabra que falta, que la que queda importa poco, y eso, Ester, lo sabe.


El cuadro es de Robert Delaunay

martes, 5 de octubre de 2010

Golondrinas dibujadas


Ahora pasa que las tortugas son grandes admiradoras de la velocidad, como es natural. Las esperanzas lo saben, y no se preocupan. Los famas lo saben, y se burlan. Los cronopios lo saben y cada vez que se encuentran una tortuga, sacan la caja de tizas de colores y sobre la redonda pizarra de la tortuga dibujan una golondrina.

Julio Cortázar

domingo, 3 de octubre de 2010

El ágil costumbrismo de mamá gata


Mis padres fueron ayer de boda y narrativamente hay pocas ocasiones tan aprovechables. A veces pienso que compensa el dineral de las enhorabuenas por el animal descriptivo que se le despierta a mi madre. Cuando empieza a contar intenta revisar la evolución de los personajes que la han rodeado toda la vida, pero después de tres o cuatro “está más” o “está menos” ve que por ahí no va a ir muy lejos:

-Todos igual ¿o es que crees que la gente evoluciona?
-¿Y fulatino?
-Sigue chiquiteando todos los días, agarrado a la excusa de que su padre era vasco y es una tradición cultural
-¿Y zutanita?
-Igual que su abuela, grande como un jergón, presumiendo de orden y de hijos ¡Me ponen enferma las insulseces!
-Ya, Arse, tanto, tanto, no se puede cambiar, tenía quince años cuando metió los dedos en un enchufe. ¿Y la novia?
-¡Pero qué pesada eres con lo del enchufe! La novia, una chica pequeña. Estaba agotada y no me extraña ¡cada vez hacen más tonterías en las bodas! ¡vivimos en una sociedad tan infantilizada! Qué quieres que te diga, preocupa. Lo estuve comentando con tu tío M. Todo el mundo lo considera muy falso, pero a mí, si es verdad, me encanta que finja; aunque me esté siguiendo la corriente me parece un tipo muy atractivo, cortés y un buen conversador.
-¿Y papá?
-Bien, gracioso a tiempo, pero meditabundo, parece que no le apasionan ni los míos ni los suyos, ya sabes que tu padre es muy especial
-Y por qué no nos invitaron a nosotras, invitaron a los que tenían nuestro grado de parentesco
-Porque os conocen y saben que sois unas asquerosas
-¿Cómo mi padre?
-No, y como nosotros también, a tu tía Emma y a mi no nos convence nadie del todo. Sois unas tiparracas por las dos ramas.
-Entonces ¿te lo pasaste bien?
-Lo que más me gustó fue volver en el buho a las cuatro de la mañana, vi a la gente muy bien, más o menos serena, yo también había bebido de todo además de algunos cubatas, para eso nos fuimos en autobús, para poder beber, sobre todo vi mucha gente joven que estaba alegre.
-Y ¿qué bebes mamá?
-Yo lo de siempre, vodka con limón.

La imagen Carmen Calvo

jueves, 30 de septiembre de 2010

Notas sobre un jueves huidizo




Cuenta Claudio Magris que dice en su biografía un indio siux llamado Alce Negro:

"vivir es amar lo verde"

También cita, como siempre, mucho, a Musil, y al gran Svevo:

"Escribir es similar a la senilidad. Es un modo de estar fuera del juego, observarlo y entenderlo mejor que quien está jugando. Si se literaturiza la vida poniéndola por escrito y leyéndola después, su escritura y su lectura nos sustraen a la horrible vida verdadera"

Luego he estado leyendo a Soledad Sanchez Parody que escribe:

O que nunca tuviéramos ganas de opinar en palabras
acerca de esa forma de ir desapareciendo.

Y más tarde he estado mirando cuadros de Helena Almeida, que cada día me gusta más.

martes, 28 de septiembre de 2010

Canta y pinta Alberto Acinas: publireportaje






Y la inauguración que me perdí



y +

domingo, 26 de septiembre de 2010

De piropos y reencuentros




Últimamente le he preguntado a unos cuantos ¿cuál es el mejor piropo que te han echado? Y la mayoría no recordaba nada.

El piropo feneció apisonado por enormes losas adjetivales: ahora, enseguida te dicen que lo que haces o dices es maravilloso, divino o surrealista, y claro, te vas a casa sabiendo que ni inspiras nada ni mereces ningún esfuerzo. Son de talla única alabanzas e insultos últimamente, cuando para significar deberían quedar ceñidos, ser hechos a la medida.

El piropo de verdad es instantáneo, es una inspiración, una urgencia que quiere quedar exacta. Yo cuando pienso en piropos siempre recuerdo a aquel chico de mi pueblo, incapaz, pero puesto en el disparadero por una forastera de ojos enormes

-Tienes los ojos...

Le decía, y quería decir grandes, pero con metáfora. Le quedaban tres segundos, mientras la otra pasaba, y no encontraba nada:

-Tienes los ojos mmmmmmmm, tienes los ojos mmmmmmmmm, tienes los ojos como una sandía abierta.

Le dijo, a la pobre.

El piropo, como todo lo que muere poco a poco, se fue volviendo lento. Yo no puedo presumir de ninguno que tuviera la lozanía de lo urgente, pero recuerdo dos que me parecieron inmerecidos y recios, los cuento porque estos días tengo aun menos pudor que de costumbre, o porque los dos son piropos transitivos: alguien dijo que le gustaba porque busco lo mejor de los demás, otro alguien dijo que soy la que ve al que ve.

El primero se convirtió en una intención, el segundo sería un don; la excelencia de algunos amigos, los reencuentros que confirman las intuiciones más viejas, en fin, los demás, me convencen a veces de que lo poseo.

el cuadro es de Rufino Tamayo

jueves, 23 de septiembre de 2010

L´ete c´est fini




El título y la foto, vaya la entrada entera, son de otro ángel hiperestésico: Inés.

Luego me ha contado que la hizo, nada menos, que estando con Vladimir en El Salvador, y
me ha parecido un bello broche para este verano.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Afinando con Joan Margarit, bien de mañana

Después de oír la conferencia de Joan Margarit puedo explicarme mejor las palpitaciones de esta mañana: dolor como desorden. Dolor que avisa de un error. Hasta he encajado ese sueño en el que no paraba de saltar fosos. Luego me ha llamado J, la compañía de la alpargata porque es mucho más pesimista que yo.

Pesimista pero pragmático; me propone que nos vayamos de excursión el fin de semana:

-Nos tenemos que ver más porque por lo visto nos vamos a morir cualquier día.

¡Cómo no!¡otra vez a Logroño! Me voy a apuntar si viene M que es entomóloga, es la única posibilidad de descubrir algo que no conozca de Logroño y alrededores: cambiar de dimensión.

Siempre quise conocer a un entomólogo ¡entomólogo sólo era una palabra que sonaba bien! Convivir con M (su pasión es la procesionaria y sabe explicarlo) ha colmado mis expectativas.

Voy a empezar a poner iniciales para no mencionar a nadie, pero abundan las Jotas, hay varias Tes, muchas Íes y más de una B. Puedo ponerles J(1) o B2. Y eso que últimamente nadie se queja porque lo nombre, más bien me leen los días siguientes a las visitas para ver qué digo de ellos. Terminaran como en Ayutuxtepeque, haciendo y diciendo cosas para salir en la novela. Tenemos un cacao impresionante con el sentido de la intimidad: hay quién dice preferir que se omita que se comió un chupa chups a las cinco y cuarto porque eso forma parte de su intimidad.

La anterior digresión es fruto del desorden. La escritura como espejo. Escribir por la mañana como si te estuvieras haciendo un moño y descubrieras unas espeluznantes orejas y las intentaras disimular.

Pero no hay nada que calme más que la voz de otro ser humano, así que me he dedicado a mis tareas mecánicas mientras oía una conferencia de Joan Margarit de la que he anotado:

-El poema como una caja negra, caja de la que se sale transformado, aunque sin saber qué ha ocurrido dentro exactamente.

-Tú tienes un instrumento que nadie puede tocar como tú, la memoria de tu propia vida, pero es como con cualquier instrumento, hay que practicar, hay que tenerlo afinado.

-Lea usted a aquel que parte de premisas absolutamente distintas a las suyas.

-No encuentro ninguna diferencia entre lo que busco cuando leo y lo que busco cuando escribo

-Una casa no debe ser ni suntuosa, ni original, ni hecha en vano

El cuadro es de Vasily Kandinsky