viernes, 25 de agosto de 2017

Vueltota hasta las mismas preguntas.








Nuestras vidas de individuos y de grupos humanos ¿no han de tener en el mundo que se entreabre algún sentido trascendente?¿Se ha de reducir nuestro paso por la vida y no sólo el nuestro, sino el de la Humanidad entera, a hacerlo en términos de nacer, crecer, existir pseudoengendrando, disputándonos sobre infinitesimalidades en expresiones que por lo pretenciosamente estulto pueden parecer de comadrejas, sobre todo, si se los compulsa con la infinita majestad y complejidad del Cosmos?¿Todas nuestras excelencias consistirían en defendernos y defender nuestras ilusiones, como vestimentarias, contra la resaca del tiempo, a la espera de ser arrojados al hoyo envueltos o no en latines o en cualquier idioma muerto, para que otros prosigan nuestro ir y venir, esquivando el tráfico, hablando y requetehablando en lenguas de hojarasca otoñifera... y así sucesivamente?¿Toda nuestra satisfacción, independientemente de las sensuales que en realidad nos domestican, se reducirá a saber que contribuimos con el sudor de nuestras frentes y angustias a la creación de un Leviatán Todopoderoso que a todos nos torne felices metiéndonos materialmente en cintura? Ante tan envilecida situación ¿no existiran ni subter ni superfugios?



Juan Larrea 

César Vallejo y el Surrealismo
Visor Libros

jueves, 24 de agosto de 2017

De visita en la home de Mar Arza


Resquicio jamás


La palabra R E S Q U I C I O remite a una leve abertura, pero también a un rastro. El rastro que deja atrás la palabra que, como arado, labra sobre la conciencia y, como surco, deja una hendidura en la superficie, carnosa tal vez, del alma. Labrar con la palabra. Palabradora.



“Toda conciencia es umbral” Gilles Deleuze, El pliegue.

http://www.mararza.com/index.php?/2015-2016/r-e-s-q-u-i-c-i-o--/


Andamiaje





viernes, 18 de agosto de 2017

La presencia de la ausencia




Nuestro modo de narrarnos está contaminado también de ese relato lineal que quiere el progreso. Siempre se abusa de las metáforas deportivas: saltar obstáculos, superar, dejar atrás, y el yo complejo, exhausto y asustado de nuestra época sigue perdido en bucles, claroscuros, idas y venidas.

La vida nos da siempre el vuelto. Yo no quería tener hijos y me pusieron un parque infantil en la puerta, no quería tener fechas señaladas pero cada 18 de agosto desde hace tres años me modifica. No se entiende la vida en la primera vuelta, hay que darle chance al mismo dolor para que nos siga cambiando.

Mamá gata sí que sabía dar saltos en el relato. Extraer lo significativo. Abrir preguntas. Suspender el juicio. Como a Buñuel le gustaría leer unos cuantos periódicos de tanto en tanto. Cuando los leo por ella celebro todos los disgustos que se ha ahorrado. Si no estar alienado es que nada te resulte ajeno, una de las personas menos alienadas que conocí era mi madre.


jueves, 10 de agosto de 2017

viernes, 4 de agosto de 2017

Hoy Larrea.







De alguien con quien compartes una pasión siempre esperas que te desvele otras. Tiene sus cosas el fb, va tejiendo relaciones estrechas y en silencio con aquellos que tienen nuestras neurosis, pero también nos desbrozan nuevos senderos. Eugenia Cabral siempre me devuelve a las ganas de Juan Larrea. Así que esta mañana me ha parecido algo personal encontrar la portada de su libro.

Acaba de salir Juliana rumbo a La Plata después mostrarme estos días un montón de caminitos despejados. Comunicarse bien es caminar al alcuerce. Hacía meses que sabía que la banda me guardaba un regalo argentino con rizos, pero se quedaron cortos. Ensegudita voy a encargarle el libro de Eugenia. Para envenenarla de Larrea. 

Ah, gracias, Jesús, por visitar la tumba de mi abuelo.



Aunque bajo el temor

En el fondo estas mujeres necesarias del frío
estas mujeres sin recuerdos más allá de los abedules
palidecen sin saber por qué

El cielo en cambio está enfermo de pizarras
y sus cabellos caen como pozos de mina

El cielo el cielo ingeniero amigo mío
construirás un velero con el soplo que me anima
puesto que el reloj hace el dragado de nuestros fastidios
y su círculo viene a ser nuestra corona a menudo de espinas

Sobre el horizonte de ciego que la hora mojada tentalea
los pichones se conducen como segundas intenciones
empleando hasta el final la mano de obra del otoño

Aunque la tarde haga sus víctimas
si tú no temes el deterioro de los mares
ven con tus párpados hinchados por un aire familiar
ven a expandirte como los autores de cartas anónimas


Sol de las cumbres sol

El corazón viene a encallarse en su forma habitual

La transparencia viaja a lo largo de sus brazos
la transparencia prolonga una vida sin amargura
es en el lecho de su lago
un pedazo de ella misma de ella misma rodeada
centellear de las sombras alud inimitable
el ámbar desnudo de la vida ya no ofrece resistencia

(Una mirada nos separa
un día hermoso nos enluta
porque edificas tu casa
con todo lo que de mí mismo ignoro)
Traducción de Carlos Barral




martes, 1 de agosto de 2017

Lupus lupo homo






Cualquier afirmación
                                   imparte disparidad.
Tal así que Hobbes
también supo elogiar al lobo,
hacerlo mixto, desmentible.

Corporeizar el mal
resultó para algunos rentable.
Surgieron máximas, parábolass, fábulas
una y otra vez
hasta hacerse folklore,
cultura,
política.

Dar la vuelta al papel
-cambiar el mundo-
y encontrarse con el mismo papel.

Javier Barreiro.


martes, 18 de julio de 2017

Un poema muy largo y muy bueno de Olga Novo



PEQUEÑA SONATA BRUTAL PARA
ESTRELLA Y TROMPAS DE FALOPIO

Si una diminuta estrella cardíaca gritase dentro de mí
¿alguien podría oírla?
¿A qué frecuencia se produce la concepción?
Un botón de sangre
propulsado a lo más profundo de mi estratosfera.
Donde todas las esperanzas concentran sus sustancias
para irme dilatando hasta el estadio último de la intuición.
Para hacer esto que hago me convierto en un ser feroz
voy a la percusión como quien va al río
amada por un pez rojo que me entra por la boca
y me sale por la cobra de los intestinos.
Me siento como aquella que aún no eres
y se queda asombrada ante la planta salvaje del estrógeno.
Estás prendida fuego
a ti no vino a anunciarte ningún ángel de pan de oro
no
hace días que no duermo de la mente hacia arriba
soy la puta que te ha de parir
un observatorio mundial
estás balanceándote entre hilos de flujo
y dinamita.
Estás tal vez entrando en el bosque de la percusión
para poder latir un día
guía
tu respiración el viento del norte
antes
de que se te formen los pulmones
con hojas de lata y bronce.
Sentada encima de mi páncreas observas las estrellas
te preguntas sobre el sentido de la existencia
piensas en abandonar mi vientre
y me produces contracciones
como si jugases a fabricar un relámpago.
Ah para hacer esto que hago
todas las terminaciones nerviosas se aprietan hasta hacer
un ramo
florezco en medio del invierno como un árbol ácrata
crezco hacia arriba hasta llegar a la raíz de algo desconocido
y ahí ya solo puedo entenderme con un pájaro o con una
piedra
te estoy mirando por dentro
como se miran las borrascas y los augurios
para hacer esto que hago
ardo en la tierra
escribo o tengo espasmos
mis glándulas explotan
como astros que murieron hace mil años.
Nadie te puede tocar
pero tú te revientas fácilmente una rima con un fórcex
cantas el silencio como un tenor hambriento
tienes el poder de la palabra que nunca fue pronunciada
tocas con el espacio donde tendrás los dedos de la verdad
sutil del aire
arrancas mi energía como la losa de una cantera
y me entregas al sueño como si fuese un don de todo lo
que no se ve.
No veo pasar las horas y tú te haces crecer como el
fermento de la luz
ahora sé que lo mínimo es el exceso
que me dominan furias que desconozco
que el equinoccio de mi cerebro está
en equilibrio con el eje imaginario de la tierra
nadie te puede tocar
giras entre la belleza del metano
y la conmoción de entrever por vez primera
una cereza.
Agárrate
agárrate a mis entrañas
con tus uñas inexistentes
voy y vengo
del silencio a la droga dura
agárrate a mi montaña sin miedo
baja a la noche de la mujer madura.
Concíbete
succióname la energía
pon a funcionar tu trocito de corazón
anda ven
veme tragando barro entre una estrella
y un dios que sopla en las trompas de falopio.
Ando comunicada conmigo misma
a través de claves de alta tensión
que cruzan mi vientre entre ciervos celestes
y tengo la lleva que abre toda noche cerrada.
Aún no eres un embrión
eres solo un poema que me hace vomitar
sobre la hierba una piedra preciosa.
Todavía no eres ni siquiera la palabra que puede nombrarte.
Nadie puede tocarte
nadie sabe que floras en el sueño de Gaston Bachelard
que tu mínimo poder puede tumbar a un ejército
y de hecho lo hace
lo hace
sin dudar.
Me das hambre
me irritas las espinas florecen los hongos
las caries excavan minas en mis encías y tú
entre cuarenta alcoholes bailas tu danza inocente
vienes de donde ni sabes
no sabes ni de dónde vienes.
Explotan tres mil luces en mi pensamiento que solo es
carne
que solo es carne que sola y carne.
Hablo con el reverso del paladar la esencia del lenguaje
no necesito más
para arderte dentro
anda el rocío regándote como la extrema flor epidural.
Tengo los tímpanos agujereados para escucharte
sabemos calcular la velocidad de la luz
pero ¿cuál es la velocidad de la sombra
a la que vienes
sin hacer ruido siquiera
a este entramado de tendones y cuerdas de guitarra?
Te espero en la escalera infinita del caracol del oído
en el castro de la alucinación
al final de mi feliz edad
en la lluvia que cae sobre cada mente en paz
voy a amanecer al campo contigo dentro
entenderme con cada bestia con solo un movimiento del
raciocinio
esa rueda astral que arrastra carromatos a mi destino.
Te espero sentada sobre la piedra que no funda ningún
estado
bajo la que el grillo se protege de la lluvia y el escarabajo
del sol
agárrate a mis entrañas
con tus uñas inexistentes
que voy y vengo
del silencio a la droga dura
agárrate a mi montaña
y baja sin miedo baja
a la noche de la mujer madura.
Olga Novo
Imagen Shadiafarin Arash

martes, 11 de julio de 2017

Ventana



Ventana
Lo que el verano reconstruye con furia (del día/ sepia) no es
la sombra de un abanico sin dueña sino el conciso amanecer del tordo, que descorre tus ojos y estas cortinas (chillonas) para
dejarse cazar con lazo de cobre
Y la pausa, confín lechoso de cuanto acaba de urdirse, no
atisba signo que se oponga al marco de tu sospecha insistente:
-Mira, seguimos siendo los mismos
(En el orden caído de Marienbad, cantando
bajo la nieve:
Nuestro interior
nos rodea...)
José Miguel Ullán

sábado, 17 de junio de 2017

Eugenio de Andrade




Reclinas la cara en la melancolía...

Reclinas la cara en la melancolía y ni siquiera
oyes el ruiseñor. ¿O es la totovía?
Soportas mal el aire, dividido
entre la fidelidad que debes
a la tierra de tu madre y al casi blanco
azul donde el ave se pierde.
La música, digámoslo así,
fue siempre tu herida, mas también
sobre las dunas fue la exaltación
No oigas el ruiseñor. O la totovía.
Dentro de ti es
donde toda la música es ave.


Eugénio de Andrade

Versión de 
Aníbal Núñez

martes, 30 de mayo de 2017

In lak´ech/Hala ken





Inés Gimenez

"La realidad no es legible de manera evidente. Las ideas y teorías no reflejan sino que traducen la realidad, pudiendo traducirla de manera errónea. Nuestra realidad no es otra cosa que nuestra idea de la realidad. Del mismo modo, importa no ser realista en un sentido trivial (adaptarse a lo inmediato), ni irrealista en el mismo sentido (sustraerse de las coacciones de la realidad); lo que conviene es ser realista en el sentido complejo del término: comprender la incertidubre de lo real, saber que existe una porción de lo posible aún invisible en lo real" . Dice Edgar Morin.

Ayer, Inés y yo nos fuimos a un temazcal. Pocos describen esa experiencia de retorno al seno materno, porque no se puede palabrear lo sagrado, así que yo haré lo mismo. Allí descubrí que los Mayas decían que la vida empieza a los 52 años, porque los ciclos se regían por esa cifra, de modo que tu verdadero cumpleaños, el día que se repite exactamente tu nacimiento es la hora exacta a la que cumples 52. Me quedan pocos días para hacer el balance y reencarnarme. La meta de la sabiduría en esta cosmogonía tiene que ver con haber logrado que sea del todo cierto el saludo "In Lak´ech", que significa "yo soy otro tú" y su respuesta "Hala ken", que significa: "tú eres otro yo".