Ayer pasé la mañana con mi padre y la tarde con Georg Lichtengerg.
Hoy voy a pasar el día con las plantitas: Los dos son agotadores.
Por lo menos mi progenitor me dio la razón, ¡lo aceptó por fin!
-Mira que te lo he dicho veces: papá, que no eres ni machista, que eres tonto perdido.
Lichtengerg, que me puso a copiar, decía:
PARA buscar una cosa, la
mayoría de los hombres necesita saber que tal cosa existe.
EN caso
de que el destino considerara útil y necesario hacer una nueva edición de
mi persona y de mi vida, yo me sentiría en condiciones de sugerirle
algunas modificaciones dignas de tener en cuenta, particularmente en lo que se refiere al diseño
de la figura y al plan total.
NUEVAMENTE recomiendo los sueños. Vivimos y experimentamos sensaciones
tanto cuando soñamos
como despiertos: sueño y vigilia son partes igualmente importantes de nuestra
existencia. Es un gran privilegio del ser humano soñar y ser consciente de
ello. Pero casi no sabemos aplicar a la
facultad de soñar un uso conveniente. Los sueños son una porción de
vida que forma con la otra eso que denominamos la vida humana. Pero
se pierden poco a poco mientras estamos despiertos, y nadie puede decir
dónde empieza uno, dónde se interrumpe el otro.
HABÍA pasado horas y horas tratando de tener una buena idea
acerca de la Muralla China. Por último la proeza le había resultado
imposible, física, moral y metafísicamente
NO trates de mostrarte
excesivamente ingenioso para evitar que un hombre por naturaleza ingenioso perciba por casualidad que en realidad
eres exactamente como quisieras que él fuera.
NO se busque un orden en este libro: el orden es producto de la reflexión. Mis
enemigos emplean tan poca reflexión contra
mí que, sinceramente, no veo por qué tendría yo que emplearla contra
ellos.
HAY gente que cree que todo cuanto se expresa con rostro
serio es razonable.
ESTA época nuestra, en la que los insectos coleccionan
insectos, y en la que lasmariposas conversan acerca de mariposas .
TAN copiosamente llovió, que todos los puercos quedaron limpios y todos los
hombres,embarrados.
CUANDO hay que construir en el aire, más vale hacer castillos que casuchas
QUÉ distintas eran las cosas en esa época en que éramos
seis meses más jóvenes.