miércoles, 18 de marzo de 2015

Monólogo



Ala, venga, al mundo, a la ducha ya, que las lentas no perdemos autobuses.

 (Siempre he querido tener un edredón drapeado) 



martes, 17 de marzo de 2015

¿Por qué lloran las lechugas?










Cuando leí esa pregunta di un respingo.En el artículo me encontré con uno de esos videos que sirven para pensar el tiempo, el ciclo, el ritmo, y que siempre estropean con musiquitas. No les hace falta ninguna dramatización a las amapolas para estirarse. Acabo de ponerme muchos de estos en la tele mientras trabajo, así veo una programación sin repeticiones y de rabiosa actualidad.






domingo, 15 de marzo de 2015

Del molusco al rascacielos viajando en burbujas que se persiguen.





-Entonces pasé a casa de mi vecina a tomar un café, hablamos durante un par de horas, y no es que perdiera el sentido del tiempo, perdí el sentido del espacio, se me olvidó irme. Claro, la cocina de mi vecina es idéntica a la mía, los mismos muebles, la misma ventana, identico tamaño, el mismo fregadero, las mismas cacerolas, la mismas sillas de Ikea.

Me contó, y desde entonces me parece más claro lo que nos pasa con la identidad, ¡cómo no la vamos a buscar si es que la hemos perdido! La identidad antes de la época de la obsolescencia y la reprodución en serie estaba bien guardada en los objetos, seguro que nuestro tatarabuelo sabía cuál era su vaso por un desconche o una imperfección menuda en el morro y para saber quien era no tenía que decir tantas tontadas.

Quiero contarles en Santander todo lo que sé de casas y literatura, desde el molusco y el caracol, hasta el rascacielos y la carabana, para organizarme tengo que pasar muchos ratos haciendo otra cosa. Desde que murió mi madre mi padre no para de mandarme anchoas, ¡cómo conseguirán que todos esos enterramientos verticales sean idénticos! Ayer llené los botes con aloe vera, cáscara de limón o naranja y aceite de oliva. Qué mi madre estaba obsesionada con que usara cosméticos. Ningún bote es igual y es un espectáculo darles la vuelta y ver como se persiguen las burbujas.



viernes, 13 de marzo de 2015

Drummond de Andrade



 Chema Madoz


 


Acércate más y contempla las palabras. Cada una tiene mil caras secretas bajo una cara neutra y te pregunta, sin interés por la respuesta pobre o terrible que le dieres: ¿Trajiste la llave?

miércoles, 11 de marzo de 2015

Bacanal lectora isabelina o a la recherche del Aleph




Por muy bien que se porte la semana nada superará ese skipi del lunes con Isabel, hay ratos  en los que sabes quien eres y quienes son los demás, exactamente, y esa mezcla produce una potencialidad tremenda , y luego, después de la conversación, pensé en la cocina: ¡puchica, nos salvó la tecnología de perdernos, y perder lo que buscamos después de encontrarlo es bien grave!

Con Isabel ya chateaba, mucho y en serio, ni modo, se murieron nuestras madres a la par y volvimos a contarnos después de veinte años. Hace unos días le mandé el curso que estoy preparando y a ella le apeteció hacerlo y yo le dije, cheveré, haz de alumna pilota y me ayudas,ponte a pensar en las cosas y en las casas.

Nos juntamos el lunes por la mañana memoria lectora en mano y atravesamos juntas casas, chozas, terrazas, nidos, conchas, áticos, supermercados, palomares. Ella me convenció de Saramago y yo la intenté persuadir de Borges, ¡Le presenté a Carson McCullers! Ella me recordó "Una rosa para Emili" y algo bueno de Benedetti, y a una japonesa que tengo por ahí anotada. Hablamos de casas diferentes y casas iguales, de champas guanacas y chozas congoleñas, de casas móviles, de patios, de corralas, de Carpentier, de Donoso, de Lowry, de Bernarda Alba, de Joyce, de Ibsen, de Capote,de Poe, de Carver, de Cortázar, de Whitman, del terror gótico y de hospitales, conventos, posadas, hoteles y refugios. De Eco, de Rulfo, de Carpentier, de Calvino, de Perec...sin salirnos del carrilito de las casas.

Todo eso, además del cantadito guanaco de Isabel, me ha sumido en uno de esos febriles y placenteros procesos de búsqueda de no sé qué, pero que sea significativo, sencillo, hermoso, que se deje ordenar, pero no del todo, que sea polisémico, potente, potencial, acogedor.

El lunes hemos vuelto a quedar, y el jueves vuelvo al mundo en Santander.

sábado, 7 de marzo de 2015

Rousseau herborizando y los relojes vegetales de Linneo










Los relojes florales de Carlos Linneo fueron construidos en muchos palacios europeos, bastaba saber qué flor se había abierto o cerrado para calcular la hora

Por ejemplo:

Para dar la 1, el clavel silvestre
Para las 2, la pimpinela escarlata
Para las 3, el amargón
Para las 4,la corre-huela que se cierra a las cuatro
Para las 5, el nenidar blanco
Para las 6, la oreja de gato
Para las 7, la calendula africana
Para las 8, la pelusilla ratonera
Para las 9, el cardo
Para las 10, la lampsana
Para las 11, la estrella de Belen, que abre a esa hora.
Finalmente para las 12, la pasionaria, que abre al mediodia.


Del fervor por herborizar dice Rousseu:

 “…Mamá se entretiene herborizando entre la maleza, y en las flores de un ramo que le había recogido por el camino ella me hizo observar mil cosas curiosas de su estructura que me resultaron muy placenteras y que me debieron de despertar el gusto por la botánica, pero el momento aún no había llegado; yo estaba distraído por otros muchos estudios.”


“Yo os aconsejé la botánica y os la aconsejo otra vez a causa del doble provecho del recreo y del ejercicio, y porque cuando se ha herborizado mucho en el roquedal durante el día, por la noche no se hace tan duro ir a acostarse solo”



viernes, 6 de marzo de 2015

Hallazgo:





También hacían herbarios:


August Strindberg
Bernard Shaw
Derek Jarman
Dylan Thomas
Edvard Grieg
Gustav Mahler
Knut Hamsun
Ludwig Wittgenstein
Martin Heidegger
T.E Lawrence
 
Virginia Wolf

jueves, 5 de marzo de 2015

Quiero ver...






La fuerza de voluntad es algo que me para en seco. Con lo que me gusta cocinar y soy una crudívora, me pongo ciega de stick tartar y salmón con soja. Cuando consigo madrugar me prometo no dejar de hacerlo, pero al día siguiente gana la noctámbula, y además exagera. O me empecino en mirar lo microcósmico y sólo busco sentidos en lo inmediato, o pego un salto y la memoria me lleva al pikcup de un guerrillero que me diría ahora si le soltara este rollo:

-¿Qué hacer? Dijo Lenin.

Todo se activa cuando se acumulan las contradicciones, así que pronto me iré a ver a la caminanta coja y al viajero sedentario a Santander, después de dieciocho años intentando presentarlos reposan en la misma ciudad. Estaba preparando el curso que daré en La Vorágine, (debería escribir algo titulado "De Blufields a Santander", después de recordar con Paco, a la vuelta). El curso irá de las cosas y las casas, preparándolo me he encontrado esto, todo seguido:

“las casitas de Techo son bonitas y todo, pero no es
algo que venga de la alcaldía”

Evelyn, de la comunidad Santa Lucía. El Salvador

Cuando las cimas de nuestro cielo
Se reúnan
Mi casa tendrá un techo.

Paul Eluard

La foto es del techo de nuestra casa antes, al principio, cuando entraban pajaritos.


miércoles, 4 de marzo de 2015

La poética meteorológica del valle del Ebro





 
Y ¿Cómo vamos a ser, pues, si hemos alcanzado los 270 kilómetros/hora y pasamos días sin bajar de 120? ¿Cómo no van a repetirse las expresiones “está aventado” o “no se lo lleva una volada de aire”? El miércoles fuí a comprar y, cuando volví con el viento a favor, fue el carro el que me trajo a casa corriendo, ¡casi no podemos doblar la esquina!

Entonces me acordé de Baudelaire y del soñador de espacios, el que sabe que el calor aumenta con el frío de fuera:

“Él pide anualmente al cielo tanta nieve, granizo y heladas cuantas puede contener. Necesita un invierno canadiense, un invierno ruso...con ello su nido será más cálido, más dulce, más amado...”

Cuando amainó se puso a crecer el río. ¡Nada me imagino más peligroso que ser ecologísta en la ribera del Ebro esta semana! Que el Nilo al desbordarse fertiliza lo sabemos desde la escuela, pero acordarse de eso cuando ves venir el agua cuesta. Y el agua llegaba por donde podía, cuando la pararon en la autopista manó por las alcantarillas. Y además llegaba con un estilo distinto a cada pueblo, fue entrañable el seguimiento telefónico de Torres, Miguel es hasta mejor narrador cuando le llega el agua al morro de la puerta.

-Y ahora me voy a dormir, que estoy muerto, si sube más ya flotaré o me avisarán estos. Está la cosa muy jodida pero ¡ya sabes lo bonito que es lo de ir todos a una!

(la foto no sé de quién es, la he pillado por ahí, la casa con el agua al morro sí)

jueves, 26 de febrero de 2015

+Benito del Pliego








I.

El vuelo detenido sobre el río y el lento girar de la montaña.

2.

La mirada haciendo al río fluir y a la montaña girar y del volar del ave ansiedad estancada

3.

Entonces piensa, y el agua se detiene, y la montaña se agranda, y la proa rebasa el ave, que por fin avanza.

de Indice




El gato


-La pupila que vio la sombra en la noche refleja en su galaxia el brillo de otros astros; la que atrapa un bosque desde la ventana y sueña el gorjeo de un pájaro.
No parpadea la efigie esmaltada de un gato.
¿De qué sirve ladrar a la luna? Hace falta no inmutarse para alcanzarla.
 de Fábula.
Imagenes Pedro Núñez.